Poco a poco la gente más joven va teniendo presencia en la política comarcal. Carlos Moreno, presidente del PP de Dos Torres y concejal en el Ayuntamiento usía, es fiel reflejo de esa afirmación. Hace algo menos de un mes, Carlos Moreno vivió una de sus experiencias más importantes a nivel político ya que formó parte del grupo de personas del PP que realizaron campaña en las elecciones catalanas. Unas semanas después, cuando aún no hay nada decidido sobre el futuro más inmediato de Cataluña, el joven político nos acerca sus vivencias y la situación que vivió en tierras catalanas.

Pregunta: ¿Cómo le llega la oportunidad de vivir las elecciones haciendo campaña por el PP en Cataluña?

Respuesta: Mandaron una convocatoria de Nuevas Generaciones y nos ofrecieron la oportunidad de irnos a Cataluña y vi que era una buena opción por dos motivos. El primero es que quería vivir de cerca un momento histórico para el país; el segundo es que también quería experimentar lo que es ser una minoría en política porque nosotros estamos acostumbrados a que nos pongan la alfombra roja y para tener un concepto verdadero de lo que es la política tenía la necesidad de experimentar qué es ser minoría. Luego hicieron una selección en Madrid y posteriormente me fui a Cataluña desde el 4 al 23 de diciembre junto a compañeros de Canarias, Sevilla, Huelva, Cáceres, Zaragoza, País Vasco o Galicia.

P: ¿Dónde realiza esa campaña y cómo se desarrolla?

R: Yo estuve en Lérida y he tenido la suerte de recorrerla, vivimos también el tema de las obras de arte del museo y su traslado y el ambiente estaba muy caldeado. Ha sido difícil, aunque tengo que decir que la mayoría de gente es muy educada, con rodearte la cabeza tenían suficiente. Lo primero que nos dijeron es que no nos metiéramos en conflictos, pero sí es cierto que me han llegado a escupir, a insultar… La primera vez que te escupen piensas, «¿qué hago yo aquí?» Pero en ese momento no crees tanto en lo que es tu partido como en la democracia, te afianzas mucho más en ese concepto. Yo vengo mucho más afianzado en el tema democrático que en el partido.

P: ¿Pudo testar las diferencias entre las zonas urbanas y las rurales en cuanto al sentimiento independentista?

R: Lo cierto es que depende del partido político que gobierne en cada pueblo. Los payeses son muy independentistas y era normal ver las banderas con los lazos amarillos o ayuntamientos presididos por banderas independentistas, aunque era algo ilegal. Es cierto que el Valle de Arán, que recibe mucho turismo, la corriente es la contraria y no quieren la independencia y ahí nos encontramos más cómodos.

P: Habiendo conocido esa realidad , ¿de dónde cree que nace todo este sentimiento independentista?

R: Está el tema educativo, que no se puede negar. También los medios de comunicación tienen su papel y la propaganda fotográfica siempre nos representa, sobre todo al PP, como demonios. Tienen controlados totalmente a los medios de comunicación y cuentan también con los mossos porque delante de ellos nos tiraron huevos y no hicieron nada.

 

El mensaje de «España nos roba» ha calado mucho, es lo primero que te dicen, y también el creerse un mensaje revolucionario de izquierdas. Luego cuando hablas con alguien y le dices que no es de izquierdas que los más ricos paguen menos se vienen abajo, cuando rompes sus argumentos se agobian porque ven su realidad. Pero es un mensaje que ha calado mucho en la gente joven.  carlosmoreno1

P: Después de todo lo ocurrido, ¿no pudo constatar la decepción de los independentistas?

R: Ellos siguen teniendo fe porque les han prometido el paraíso. En Cataluña hay mucha gente que piensa que cuando se proclame la independencia habrá unos años que lo pasen mal pero que conseguirán a la larga la Cataluña soñada para sus hijos.

P: ¿Qué consignas se os dan desde el partido para realizar la campaña? ¿Se hace autocrítica?

R: Nuestro discurso se basa en la responsabilidad y la determinación para haber aplicado el artículo 155. Sí es verdad que me hubiera gustado que los apoyos por parte de Madrid hubieran sido más potentes. Creo en la gestión de Mariano Rajoy pero también que habría que contar un poco más con la gente que vive el día a día. Ellos razonan y dicen que en caliente no se hace buena política y que desde Madrid se tiene una visión mucho más fría, pero es verdad que los recursos han sido escasos.

P: Y llegan los resultados, ¿cómo viven esa noche?

R: Fue horroroso porque no nos esperábamos resultados tan malos. Viví con mucha pena esa noche porque la diputada con la que nosotros hicimos la campaña no salió y sobre todo porque me daba mucha pena la gente que le había puesto tanta ilusión y se quedaba allí. Nosotros nos íbamos pero ellos se quedaban y tienen que vivir una vida que no es fácil. Me queda de todo que tenemos la suerte de vivir en una de las democracias más plenas que hay porque todos sabemos que han cometido un delito pero hay que demostrarlo y mientras tanto ellos se han podido presentar a unas elecciones. Todo lo que han hecho y están haciendo es surrealista. Hay muchas formas de hacer las cosas pero lo que no se puede hacer es un golpe de estado, puede sonar fuerte pero para mí la diferencia con el 23-F es la ausencia de pistolas, han dado un golpe de estado atacándonos a la libertad de todos.

P: De esas elecciones sale reforzado Ciudadanos y parece que a nivel nacional también, ¿teme el PP la onda expansiva?

R: Es muy fácil ser de Ciudadanos, es la opción fácil porque socialmente tiene una marca muy blanca, es la moda como hace cuatro años lo era ser de Podemos o estar afín a su mensaje porque habíamos sufrido una crisis enorme. A Ciudadanos le funciona la imagen, sus mensajes muy cuidados y que nunca han gestionado y no hay nada que achacarles.

P: ¿Y a nivel comarcal, le preocupa a su partido la irrupción de los naranjas?

R: Es cierto que se han constituido en Pozoblanco, Añora e Hinojosa, pero una cosa es que aparezcan grupos y otra que se presenten listas a las elecciones. Es cierto que esa irrupción puede provocar que se rompan mayorías absolutas pero también es cierto que puede servir como llave para arrebatarles alcaldías al PSOE. Yo lo veo como una oportunidad en ese sentido y también para regenerarnos, para ponernos las pilas y darnos cuenta de que no hay que olvidar la gestión, porque somos buenos gestores, pero que también tenemos que contactar con el ciudadano.

P: Volviendo a Cataluña, dígame cómo describiría la situación social que vivió allí. 

R: Hay un problema social importante porque es preocupante que en una sociedad haya odio y yo he visto odio en la gente. Hay que solucionarlo y será un proceso largo pero seguro que se soluciona. El problema social es más gordo que el político y se solucionará dando los pasos con firmeza y con consistencia. Y sí hay algo que me he traído claro de Cataluña es que sin un PP fuerte en las instituciones, la España que nosotros conocemos tiene la posibilidad de desaparecer.