Desconsuelo entre los miembros de la Hermandad de La Soledad de Pozoblanco cuando el Hermano Mayor, Patricio Rodríguez, comunicó que la estación de penitencia del Viernes Santo no saldría a las calles ante las inclemencias meteorológicas. La señora del Cerro no pudo abandonar la parroquia de San Sebastián y emprender un camino que es parte indispensable del viernes de la Semana Mayor pozoalbense.

Hubo quien no pudo contener las lágrimas, el trabajo de todo un año quedaba suspendido en el aire. Los abrazos se sucedieron entre costaleros, entre costaleras, entre nazarenas y nazarenos y, por supuesto, entre quienes tomaron la decisión. Tras reunirse en cabildo de aguas se optó por no salir a la calle, una decisión que se comunicó a los cofrades sobre las nueve y cuarto de la noche.

Aunque no pilló por sorpresa, la pena inundó los corazones soledanos que disfrutaron de su Virgen en el interior de la parroquia, donde la fe estuvo intacta. Día también duro para el pregonero de la Semana Santa 2018, José Luis Calero, que no pudo ejercer como capataz de La Soledad en un año especial para él.