La Fiesta de la Cruz de Añora vive su día grande durante la jornada del sábado, pero las calles de la localidad también permitieron ver el enorme trabajo de las cruceras en la jornada dominical. Con mucha más tranquilidad, sin el agobio de la multitud, fueron muchas las personas que ayer llegaron a Añora para conocer de cerca las obras de arte expuestas por esas cruceras que seguían al pie del cañón, escuchando las alabanzas, disfrutando de la recompensa que da el reconocimiento y atendiendo a la pregunta que más se repetía, “¿cómo pueden hacer esto?”.

Esa fue la pregunta más repetida frente a la cruz de Cantarranas, que lucía su primer premio, y las miles de pipas de calabaza que se convirtieron en la base de la ornamentación. Las responsables de ese trabajo aguardaban al lado, disfrutando de la otra parte de la fiesta, los momentos de convivencia entre roscos fritos y otros dulces típicos. La fiesta es de ellas y durante dos días consecutivas la mostraron a todos aquellos que ayudan a engrandecerla con su afluencia a Añora y también con el reconocimiento que hacen de su trabajo.

Pasear por los rincones de este municipio de Los Pedroches fue el domingo una oportunidad de toparse con explosiones de originalidad, pasear por los colores propuestos por cada cruz y sumergirse en la tradición, esfuerzo, trabajo, cariño, dedicación, originalidad y tantos otros elementos que se recordaban en las inmediaciones de una de las cruces exteriores y que destacaban todo lo que conlleva esta fiesta.

Hasta doce puntos de especial interés para completar un recorrido donde aparece la cruz del Consultorio, la segunda que se puede encontrar en la misma calle la de la Amargura, la cruz de Arriba, la de la Virgen, la de San Martín, la de San Pedro, la del Chaparral y la de Cantarras, sin olvidar quienes optan por la versión de interior y ahí las paradas están en las calles San Pedro, Doctor Benítez y Concepción. Unas paradas que siguen hablando de lo mismo, de delicadeza, de gusto por los detalles, de las peculiaridades de la fiesta por excelencia de Añora.