El Ayuntamiento de Barcelona deberá indemnizar o readmitir al cocinero natural de Pedroche Manuel Escribano, que fue despedido tras no acreditar un nivel B2 de catalán. La decisión llega tras el pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que ha estimado parcialmente el recurso del trabajador. En su resolución, el TSJC indica que su cese fue un despido improcedente, aunque niega que se el mismo vulnerara los derechos fundamentales o fuese discriminatoria por razón de la lengua. 

El caso comenzó cuando Manuel Escribano participó en un proceso de estabilización de empleo público dentro del área de alcaldía del Ayuntamiento catalán. Escribano fue cesado al no superar la prueba de catalán que se exigía en la convocatoria. Esta decisión fue recurrida en los tribunales por el afectado, recibiendo ahora el respaldo de la justicia, al menos, parcialmente. Y es que la sentencia indica que no vulneraron los derechos en relación a la lengua exigida. 

En este sentido, el fallo indica que la petición del B2 en catalán no es discriminatoria porque es una exigencia solicitada a todos los candidatos y en caso de ver esa medida desproporcionada se indica que se deberían haber impugnado las bases de manera previa. La sentencia del TSJC obliga al Ayuntamiento a readmitir a Escribano o a indemnizarlo con 58.696,92 euros.