El PSOE de Córdoba ha exigido a la Junta de Andalucía la paralización inmediata de la fusión laboral de los hospitales de Pozoblanco y Peñarroya-Pueblonuevo después de que las organizaciones sindicales con representación en la Mesa Sectorial de Sanidad hayan desmentido de forma rotunda las afirmaciones del Partido Popular sobre una supuesta aprobación unánime de esta medida. 

La parlamentaria andaluza del PSOE por Córdoba, Isabel Ambrosio, ha denunciado que la portavoz de Sanidad del PP en el Parlamento andaluz, Beatriz Jurado, «ha faltado a la verdad de manera grave» al haber asegurado que dicha fusión fue aprobada por unanimidad, cuando «no ha existido ni unanimidad ni aprobación alguna, ni en la Mesa Sectorial ni en ningún otro órgano de negociación». 

En la comisión parlamentaria desarrollada ayer martes, Isabel Ambrosio afirmó que «el centro hospitalario de Peñarroya-Pueblonuevo sólo ha recibido recortes y desmantelamiento desde que gobierna Moreno Bonilla, y que la última ocurrencia del Gobierno andaluz de fusionar laboralmente los dos hospitales cuenta con el rechazo unánime del personal sanitario, por mucho que Beatriz Jurado insista en que hay acuerdo. El mejor desmentido es el de la mesa sectorial». . 

Ambrosio subrayó que SATSE, CSIF, CCOO y UGT han expresado públicamente su rechazo frontal a esta propuesta, alertando de que supone «un serio retroceso en derechos laborales, introduce movilidad geográfica forzosa encubierta y pone en riesgo la calidad asistencial en el norte de la provincia«. 

«La Junta de Andalucía intenta imponer un modelo sanitario sin diálogo, sin negociación y contra el criterio unánime de los representantes de los trabajadores», señaló la parlamentaria socialista, quien advirtió de que esta fusión puede derivar en «la pérdida progresiva de profesionales y servicios, especialmente en el Hospital de Peñarroya-Pueblonuevo, agravando aún más la desigualdad territorial en el acceso a la sanidad pública». 

El PSOE de Córdoba considera «profundamente preocupante» que el Gobierno andaluz trate de presentar como consensuada una decisión que ha generado un rechazo sindical absoluto y que afecta directamente a la conciliación familiar, a la estabilidad laboral de los profesionales sanitarios y a la atención que recibe la ciudadanía en zonas rurales. 

En este sentido, Isabel Ambrosio exigió a la Consejería de Salud y al Servicio Andaluz de Salud «transparencia, rigor y respeto a la negociación colectiva», así como la retirada inmediata de cualquier avance en este proceso. «La sanidad pública no se defiende con propaganda ni con medias verdades, se defiende escuchando a los profesionales y garantizando servicios públicos de calidad para todos, vivan donde vivan», concluyó.