El grupo municipal de Izquierda Unida en Pozoblanco ofreció ayer miércoles una rueda de prensa en la que denunció lo que considera una falta de organización institucional y diversos problemas en la gestión del Ayuntamiento, dirigido por el Partido Popular. Entre las críticas denunciadas por Emmanuel Vioque y Natalia León destacaron el retraso en la celebración de los últimos plenos municipales y la situación del departamento de personal.
Como no podía ser de otra forma, las críticas comenzaron con lo ocurrido el pasado martes con los propios ediles de IU abandonando el pleno, también lo hicieron los del PSOE, porque el mismo no comenzó hasta las 21:22 horas cuando el primero de ellos estaba convocado a las 20:45 horas. Emmanuel Vioque precisó que «no fuimos nosotros quienes abandonamos el pleno, los que se ausentaron fueron los concejales del PP y, en este caso, también la vicesecretaría de este Ayuntamiento». Vioque defendió que a las 20:45 horas se debería haber levantado acta de la situación plenaria y como el primer edil no había delegado sus funciones seguir el artículo 90 del Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales que precisa que «si en primera convocatoria no existiera el quórum necesario según lo dispuesto en el número anterior, se entenderá convocada la sesión automáticamente a la misma hora, dos días después».
Vioque aseguró que de haberse llegado a algún acuerdo este sería «nulo de pleno derecho» y alegó que «esta falta de respeto, que no es una falta de respeto personal a nosotros como concejales, sino a la población y a la ciudadanía que nos eligió, se viene dando sistemáticamente». A este respecto, Natalia León apuntó que «no hablamos de una circunstancia excepcional, hablamos de una forma de actuar reiterada» y ambos aseguraron que todo se hubiera evitado si hubiera comunicación entre el primer edil, Santiago Cabello, y los diferentes portavoces de la oposición.
Problemas en el departamento de personal
Después de explicar esta cuestión, los concejales de IU abordaron la situación del departamento de personal. Según indicaron, desde que el alcalde asumió directamente la gestión del área en 2024 se han producido cambios continuos de responsables y bajas laborales. A eso se le une una «merma» en la información facilitada a los grupos de la oposición y que «no hay mes que no detectemos errores entre la información que se nos facilita y los decretos de alcaldía».
Por otro lado, el grupo afirmó que actualmente cerca de noventa trabajadores que obtuvieron plaza mediante procesos de estabilización aún no disponen de contrato formalizado, lo que, a su juicio, genera «inseguridad jurídica». Además, denunciaron errores en nóminas relacionados con complementos salariales que, según explicaron, no coinciden con las tablas aprobadas en el presupuesto municipal y señalaron que cualquier modificación debería realizarse mediante negociación con los sindicatos. «Estamos detectando que los importes que se están abonando no son los que se corresponden con los aprobados en pleno en las tablas salariales recogidas en el presupuesto de 2025, porque recordemos que el de 2026 no está aprobado todavía. De hecho, en algunos casos estos complementos se han incrementado y en otros se han reducido. Sin embargo, para poder hacer estas modificaciones se tiene que hacer mediante un procedimiento de valoración objetiva de puestos de trabajo acordado en una mesa de negociación entre, cosa que no ha sucedido», apuntaron.
«Estamos viviendo situaciones que no deberían de producirse nunca en una Administración pública, contratos sin formalizar durante años, personas con contratos temporales que acaban sus contratos, pero que no lo han llegado a firmar nunca, discrepancias entre complementos salariales y lo que se ha aprobado en pleno. Es que aquí no estamos hablando de debates políticos abstractos, estamos hablando de seguridad jurídica, de derechos laborales y de rigor en la gestión de lo público», defendió Natalia León.
Subida salariales
Otro de los puntos abordados fue la subida salarial de cargos públicos municipales. Izquierda Unida sostuvo que el equipo de gobierno pretende aplicar incrementos retributivos con efectos retroactivos desde 2023 que, según su interpretación, no se ajustan a la normativa vigente para cargos electos. «El señor alcalde se quiere aplicar una subida salarial –y el resto de corporativos con salario de este ayuntamiento– que no les pertenece. Y no les pertenece no porque se puedan subir o no bajar el sueldo, muy lícitamente lo pueden hacer, sino porque se está aplicando una base legal que solo se le puede aplicar a los funcionarios«, argumentó Vioque. «Esto ocurre, además, todavía de forma más sangrante, porque no es que se vayan a aplicar una subida para 2026 de su sueldo, es que encima lo quieren hacer con efectos retroactivos de 2023. Y esto sí que ya es una desvergüenza para esta Administración. Si el señor alcalde en el año 2023 no quiso hacer una subida de sueldo porque estábamos en año de elecciones, lo que no puede permitirse es que en 2026 tengamos que pagar el sueldo que en 2023 no se quiso subir», zanjó a este respecto.
Por último, IU habló sobre las alegaciones presentadas al presupuesto asegurando que las alegaciones presentadas se encuentran todavía en proceso de resolución. Señalaron que el plazo administrativo está próximo a finalizar y esperan conocer pronto el resultado.



No hay comentarios