Autismo España ha puesto en marcha la segunda fase del proyecto +RuralTEA, una iniciativa orientada a conectar territorios, recursos y servicios para impulsar la calidad de vida de las personas con autismo que viven en zonas rurales. El proyecto se desarrollará hasta el 31 de diciembre de 2027 y permitirá consolidar y ampliar el modelo de intervención desarrollado en su primera etapa, reforzando el acceso a apoyos especializados para personas con autismo y sus familias en municipios rurales.

El inicio de esta nueva fase ha tenido lugar con una reunión de arranque celebrada a finales de marzo, en la que han participado Autismo España y todas las entidades locales responsables de la ejecución del proyecto. Este encuentro ha permitido coordinar las líneas de trabajo, compartir objetivos y reforzar la colaboración entre los distintos territorios en los que se desarrollará la iniciativa. El proyecto está impulsado por Autismo España y cuenta con la participación de catorce entidades miembro, responsables de su implementación en el territorio, entre ellas Autismo Córdoba, que trabaja en la comarca de Los Pedroches. 

+RuralTEA actuará directamente sobre 332 personas autismo mediante el desarrollo de Planes de Actuación Individualizados (PAI). Estos planes se elaborarán a partir de una evaluación de calidad de vida realizada con la herramienta tecnológica iCalidad, desarrollada por Autismo España y adaptada específicamente para personas autistas. Esta metodología permite incorporar los intereses, preferencias y expectativas de cada persona en el diseño de los apoyos. A partir de esta evaluación se ofrecerán servicios individualizados de carácter educativo, social, familiar y comunitario, adaptados a las necesidades de cada persona y su entorno.

El proyecto se articula en cuatro fases principales: la planificación, coordinación y difusión, para la puesta en marcha del proyecto y la coordinación entre entidades participantes; la articulación territorial y redes rurales, que incluye un nuevo diagnóstico territorial y social y el fortalecimiento de la colaboración con actores locales, como administraciones públicas, entidades sociales y recursos comunitarios; la prestación de servicios y atención directa, mediante la implementación de Planes de Actuación Individualizados y apoyos personalizados a personas con autismo y sus familias; y la evaluación, transferencia y cierre, centrada en la medición de resultados, la sistematización de aprendizajes y la difusión del modelo para su posible réplica en otros territorios rurales.