CSIF, sindicato mayoritario en la Administración General del Estado (AGE) a nivel provincial, ha mostrado su «profunda preocupación» por la situación del Centro de Atención a Personas con Discapacidad Física (CAMF) de Pozoblanco. Dos problemas señala el sindicato: la pérdida «continuada» de trabajadores y las carencias que mantienen las infraestructuras actuales.
El responsable del Sector de AGE de CSIF Córdoba, Vidal Muñoz, señala que este centro, dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, «es un recurso público esencial y referente en la atención especializada a personas con discapacidad física, por lo que no puede seguir soportando una reducción de efectivos mientras aumentan las necesidades asistenciales, administrativas y de mantenimiento del servicio».
CSIF considera que la reforma de estas instalaciones anunciada por el Gobierno llega tarde, además de resultar «insuficiente» y «obsoleta», ya que sigue sin dar una respuesta real y adecuada a las necesidades actuales del centro ni garantiza una adaptación integral de estas dependencias a la normativa vigente. El sindicato apunta que hay espacios cerrados por falta de personal suficiente y por las deficiencias estructurales del centro para atender a todos los usuarios.
Muñoz indica que «especial preocupación genera todo lo relacionado con la prevención de riesgos laborales, sobre todo en lo que se refiere a materia de evacuación y desalojo, un aspecto en el que continúan existiendo limitaciones que afectan tanto a la seguridad de la plantilla como a la de los usuarios, muchos de ellos con movilidad reducida y especiales necesidades asistenciales».
La central sindical alerta de que estos problemas derivan en una elevada sobrecarga laboral que sufren los trabajadores y trabajadoras del centro, así como en dificultades para cubrir turnos, permisos, bajas y vacaciones, una mayor presión asistenciales y desgaste profesional, riesgo de deterioro de la calidad del servicio prestado, inseguridad fruto de unas instalaciones que no están plenamente adaptadas e incertidumbre.
Ante esta situación, CSIF reclama al Gobierno la cobertura inmediata de vacantes existentes en todas las categorías profesionales existentes en el CAMF, un refuerzo urgente de personal para garantizar una atención digna y segura de los usuarios, una nueva actuación integral en las instalaciones que sea conforme a la realidad del centro y una adaptación completa a la normativa de prevención de riesgos laborales con una especial atención a planes de evacuación, accesibilidad y desalojo seguro. «También reclamamos un plan estable de recursos humanos e inversiones que garanticen el futuro del centro y la apertura inmediata de una mesa de diálogo con la representación sindical», subraya Muñoz.
Adjudicación de las obras
Por otro lado, el proceso de licitación de las obras sigue su curso después de que fuera publicado el pasado mes de febrero. Ahora, se están evaluando las ofertas presentadas -un total de nueve- para la adjudicación de un contrato que se eleva a casi los 3 millones de euros.



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