Decenas de vecinos y vecinas de Belalcázar se han concentrado hoy martes a las puertas de la sucursal que Caja Rural del Sur tiene en la localidad reclamando un mejor servicio y, fundamentalmente, sensibilidad ante la población a la que atiende: personas mayores que tienen dificultades para adaptarse a las innovaciones tecnológicas. Las demandas solicitadas pasan por un servicio correcto que no deje a la ciudadanía en un limbo sin poder acceder a su dinero y teniendo que acudir a otros municipios para realizar determinadas gestiones. 

Así, se ha precisado que «no es aceptable que un pueblo como Belalcázar tenga que estar sin servicio del cajero automático debido a incidencias que no se solucionan con rapidez. El acceso al dinero efectivo no es un lujo, es una necesidad básica y especialmente para muchas personas mayores, trabajadores, pequeños comercios y familias de nuestra localidad». Las quejas también se handig extendido a que la sucursal bancaria abra únicamente dos días a la semana y que «no se facilite dinero en efectivo por ventanilla» lo que obliga a centralizar todas las operaciones a través del cajero automático que «con demasiada frecuencia falla o queda fuera de servicio». 

Para la ciudadanía lo que se está consiguiendo con esta situación es «castigar», especialmente, a las personas mayores que no tienen conocimiento digital para operar únicamente con cajeros y muchas veces tampoco disposición de vehículos para poder desplazarse. «No podemos aceptar que personas mayores tengan que depender de familiares, vecinos o taxis para acceder a su propio dinero. No podemos permitir que se siga vaciando de servicios a nuestros pueblos mientras se nos exige pagar comisiones y mantener nuestra fidelidad como clientes», se ha recalcado durante la lectura del manifiesto. 

Ante esta situación, la ciudadanía concentrada ha exigido «un servicio de cajeros automáticos estable, operativo y con mantenimiento inmediato ante cualquier incidencia», así como la ampliación de los días y horarios de atención de oficinas, la recuperación del servicio de efectivos por ventanillas y «un trato digno y cercano para las personas mayores y para todos los clientes del municipio». «Esta concentración no busca confrontaciones, sino soluciones. Queremos ser escuchados, queremos que se nos trate con respeto y queremos poder acceder a algo tan básico como nuestro dinero sin tener que salir de nuestro pueblo porque defender los servicios de los pueblos es defender la dignidad de aquellos que en ellos vivimos», han sido las palabras para poner colofón a esta concentración.