Con el final de la temporada toca la hora de hacer balances, en esta ocasión, del Pozoblanco de Alberto Fernández. Un curso complicado en lo deportivo y en lo personal para el entrenador natural de Toro, que valora con mucha sinceridad para Cordobadeporte lo vivido y sufrido para ese undécimo puesto con 43 puntos. Fruto de 10 victorias, 13 empates y 11 derrotas, con 39 tantos anotados y 44 encajados.
El entrenador del Pozoblanco admite que «se queda una sensación agridulce» en el balance final. «Si no hubiéramos tenido los problemas extradeportivos que hemos tenido y que nos han llevado a tener tantísimas bajas los últimos dos meses de competición, el equipo podía haber luchado por todo. Diciembre nos inclinaba a una plantilla corta, pero los actos de indisciplina de dos futbolistas y, la misma semana, que se nos cayeran Rafa Manosalva y 3 o 4 bajas por lesiones durante todo ese mes lastraron muchísimo al equipo», argumentó.
El ejemplo fue el de «los últimos 7 u 8 partidos, con 7 u 8 bajas casi todas las semanas, sobre todo de titulares». «El reflejo se pudo ver en el último partido, donde sólo pudieron ir 15 y, aun así, cuando íbamos 2-0, había entrado un virus en el vestuario y 2 o 3 jugadores se tienen que salir por problemas estomacales», relató. «Lo hemos dado todo hasta el final, pero en el fútbol, a veces, la suerte no te acompaña. Incluso en este caso, hubo mala suerte con las lesiones, que nos mermaron muchísimo en una categoría dificilísima», añadió.
Lo personal pesa
Fernández quiso también valorar todo a nivel personal. «Ha sido una temporada difícil, que me ha hecho mejor entrenador porque me ha enseñado a tener que rectificar cosas en segundos, o a tener que ir a campos importantes de equipos importantes con muchísimos problemas y bajas», comentó. «Aprender a convertir en muchos momentos nuestro modelo de juego, que en ocasiones nos ha salido bien. Tener paciencia, pensar que en cualquier momento había que cambiar de jugadores porque nos podía pasar cualquier cosa. Sobre todo, he aprendido a tener que reaccionar rápido ante situaciones adversas y a muchas de una vez», expuso.
Para Alberto «es muy difícil que otro año se puedan dar tantísimas cosas durante tan poco tiempo, todas juntas». «Aquí se ha dado todo desde marzo hasta principios de mayo. Cada vez que había una llamada de algún jugador era con algún problema. Lesiones, uno que firma y al otro día se va, otros dos con actos de indisciplina…», insistió.
Lo mejor y lo peor
Hablando de lo mejor del año, se queda con «la comunión afición-equipo y el trabajo de todos». «Los jugadores se han vaciado, entrenaban como auténticos animales, como auténticos profesionales. Lo han dado todo hasta el último día, creyendo en la idea. Teniendo tantísimas bajas, hemos seguido creyendo en la misma idea. Hemos seguido intentando hacer lo mismo», defendió. «Lo peor, las lesiones desde ese último mes que perdimos dos futbolistas por indisciplina. Todo se dio durante la misma época que, además, coincidía con el Tourmalet de la categoría, en el que tampoco tuvimos suerte en algunos arbitrajes. Pero me quedo con lo positivo», matiza.
Precisamente hablando de la liga, cree que fue «un 60 o 70 por ciento más alto que en anteriores». «Se ha demostrado en la clasificación, donde equipos como la Balompédica Linense o el Cádiz B no han podido meterse en play-off, el Utrera se ha salvado en la última jornada o el Sevilla C ha descendido después de muchos años en la categoría. Y el Tomares, que esperemos que se salve, que se merece seguir en la categoría porque es un equipo superhumilde.», dijo un Alberto que quiso «dar la enhorabuena porque un equipo cordobés haya conseguido el ascenso y el Córdoba B se ha salvado». «Nosotros hemos quedado lo más arriba posible y en un nivel extraordinario».
El futuro
El máximo responsable banquillo vuelve a hablar de sí. «Personalmente, me voy contento porque lo he dado todo. A pesar de todos los problemas que hemos tenido, hemos estado unidos y nos hemos abrazado los unos a los otros para sacar esto adelante», dijo. Pero es claro cuando se le pregunta por el futuro personal. «Sinceramente, necesito descansar porque los dos últimos meses, desde el punto de vista deportivo, han sido de los más duros de mi vida. Lo he pasado realmente mal porque nos estaba pasando absolutamente de todo», apuntó.
Ese de todo incluye «entrenar algunos días con cadetes porque no teníamos suficientes efectivos» para poder trabajar. «Nos ha ayudado la Peña Los Leones y el juvenil como bien han podido. Pero, para el nivel y exigencia de esta categoría, nos hemos quedado cortos. Realmente necesito parar, descansar, pensar. Tampoco sé qué va a pasar con la Junta Directiva», agregó, poniendo en solfa que, en realidad, los cambios van a ser profundos en el club.
«A lo mejor entra una Junta que no quiere contar con Alberto Fernández. Pero el primero que necesita saber si quiere contar con uno mismo soy yo. Mi cabeza ahora mismo no está para muchos trotes», apunta. «Hay cosas que ya han pasado, porque llegó una cosa para poder firmar y la he tenido que desechar porque no estoy preparado ahora mismo para elegir absolutamente nada. Tengo que pensar en mí mismo. Éste es mi club, mi casa, pero tengo que pensar un poquito en mí», concluyó.



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