El coordinador provincial de Izquierda Unida Córdoba, Sebastián Pérez, ha exigido responsabilidades al Gobierno andaluz por la gestión realizada en torno a la playa de La Colada tras su reapertura y posterior cierre al baño por la presencia de cianobacterias, acusando al Partido Popular de haber actuado con «una absoluta irresponsabilidad» y de «poner en riesgo la salud de la ciudadanía». «El embalse de La Colada sigue contaminado y el Partido Popular lo sabe. Lo que no puede hacer es ocultar la realidad y enviar a la gente, a niños y niñas y a personas mayores, a bañarse en unas aguas contaminadas. Eso es una irresponsabilidad», ha afirmado Pérez.
Desde Izquierda Unida recuerdan que la Junta reabrió la playa tras una mejora puntual de los análisis provocada por las lluvias y no como consecuencia de ninguna actuación para combatir la contaminación. «No han hecho ni una sola intervención sobre el origen del problema. Han preferido montar una operación de propaganda y pocos días después la propia realidad les ha obligado a volver a cerrar la playa«, ha señalado.
Pérez ha lamentado que, en lugar de asumir responsabilidades, el Partido Popular haya tratado de desacreditar a quienes venían alertando de esta situación. «Nos llamaban alarmistas por denunciar que la playa no reunía las condiciones para el baño y los hechos han demostrado que teníamos razón. Lo que debería hacer la Junta es dejar de negar la evidencia y empezar a actuar sobre las causas que provocan esta contaminación», ha manifestado.
El coordinador provincial ha criticado además que el Gobierno andaluz continúe negando un problema que, a su juicio, conocen perfectamente los vecinos y vecinas del norte de la provincia. «Todo el mundo sabe que nadie consume agua del grifo con normalidad y que las aguas del embalse siguen afectadas por la contaminación. Los informes oficiales llevan tiempo alertando del aumento de la contaminación por nitratos y de la degradación de las masas de agua superficiales y subterráneas», ha asegurado.
Pérez ha recordado que la contaminación por fuentes difusas de origen agrario es una competencia de la Junta de Andalucía y ha reclamado que el Ejecutivo de Juan Manuel Moreno abandone la «improvisación» y asuma de una vez sus responsabilidades. «La solución pasa por un plan serio de inversiones para acabar con los vertidos contaminantes y por la construcción de una potabilizadora de última generación que garantice agua de calidad a los más de 80.000 vecinos y vecinas del norte de Córdoba. Llevamos años reclamándolo y el Partido Popular sigue sin actuar», ha defendido.
Del mismo, ha advertido de que mantener esta situación supone poner en “riesgo” el futuro de una comarca estratégica para la provincia, especialmente en un contexto de crisis climática y de sequías cada vez más frecuentes. «No podemos permitir que el norte de Córdoba vuelva a quedarse sin agua potable teniendo embalses con agua. La Junta debe reconocer el problema, dejar de desacreditar a quienes lo denunciamos y empezar a trabajar junto al resto de administraciones para ofrecer soluciones definitivas», ha concluido.



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