A falta de unos días para que se cumplan dos meses de la desaparición del viseño Braulio G. D., la familia sigue sin respuestas a lo que pudo suceder en la masía Mas Gras, situada en Callús (Barcelona). Las comunicaciones con los Mossos d´Esquadra no aportan luz a la desesperanza de la familia, dado que la investigación por la desaparición de Braulio están bajo secreto de sumario.
Una de las sobrinas de Braulio relata que la única conexión que tienen es con la asociación de Desapareguts a Catalunya, que por la cercanía con el lugar de la desaparición, aportan novedades a los pasos que se están dando, como que en los últimos días se organizó una nueva búsqueda por los alrededores de la masía en la que se vio por última vez a su tío en la noche del 25 de junio, dos días antes de que se denunciara su desaparición. Desde esta asociación también se tiene contacto con los cazadores de la zona que conocen las inmediaciones y el bosque que rodea la masía, por si encontraran alguna pista que ayudase a esclarecer qué ocurrió ese último fin de semana de junio.
Los organizadores de las actividades que se estaban realizando en la masía ese fin de semana siguen manteniendo la versión de que Braulio llegó y a las pocas horas se enfadó y se fue del lugar, dejando atrás sus pertenencias personales y su coche. Precisamente, días después, el hijo de Braulio viajó hasta Barcelona para recoger tanto el coche como los objetos personales que su padre había dejado en la habitación que debía ocupar durante ese fin de semana de retiro espiritual en la masía Mas Gras.
Lo que no parece comprensible para la familia y para la asociación Desapareguts a Catalunya es que la organización no denunciase la desaparición de Braulio hasta dos días después, el 27 de junio, tras haber continuado con el programa de actividades preparadas para el fin de semana. Además, los terapeutas que dirigían dicho retiro tienen restringidas las llamadas a la familia de Braulio, por lo que no han podido hablar con ellos en ningún momento para dar una explicación de lo sucedido.
Desde la familia se ha pedido que se deje de especular sobre la desaparición de su tío y que entiendan la situación de desesperanza por la que están pasando todos sus familiares al no tener ninguna pista sobre la verdad de lo que sucedió y sobre el paradero de Braulio G. D. La alerta por desaparición sigue activa, en la que se recuerda que quien puede tener alguna pista llame al 112. Braulio G.D. tiene 61 años y se vio por última vez en Callús (Barelona) en la masía Mas Gras, vistiendo ropa de verano.



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