El Pozoblanco de Gaspar Gálvez empieza la liga con una salida difícil, por el campo en sí, de los más ásperos siempre de la categoría, y por el buen momento anímico del rival, el Conil. Eso sí, los informes esta vez serán fáciles porque será la segunda vez en pocas semanas que se vea este mismo enfrentamiento.

«Ha dado la casualidad de que ya nos enfrentamos a ellos en la Copa RFAF, donde ha sido ahora mismo recientemente el campeón», comenta el entrenador del Pozoblanco. «Es un club que siempre hace las cosas bien y que el año pasado hizo muy buena temporada. Es verdad que también se le han ido jugadores y tiene un nuevo míster», matizó.

El técnico tiene ese precedente reciente. «Lo que le conozco es de habernos enfrentado a ellos y sigue teniendo sus señas de identidad. Es un equipo físicamente muy fuerte, con futbolistas poderosos en los duelos, en el juego aéreo, pero también tiene otros también importantes que ya llevan tiempo en la categoría como es Oliva, que es el que le da ese ese nivel de calidad al equipo cuando intenta jugar»

La previsión

El técnico prevé «un partido complicado, diferente al que se vio en esta pretemporada porque al final ya hay puntos por medio». «Ya se deja de probar, como se hace un poquito en estos partidos que hemos hecho. Creo que será un encuentro bonito para empezar, y exigente como todos los que vamos a tener. Estamos preparados para ello y ojalá nos podamos traer los tres puntos», expuso.