Nació para ser almacén de cereal en los años 50, construido por el Servicio Nacional de Trigo. Un edificio que desde entonces forma parte de la memoria colectiva de la ciudad, y que gracias a su reutilización adaptativa cambió su origen industrial para convertirse en sede la cultura pozoalbense. El acierto que supuso esta reconversión no fue solo como revulsivo para el impulsar el movimiento cultural de la Pozoblanco y la comarca, sino también a nivel arquitectónica, integrando el antiguo silo de cereal en el nuevo espacio escénico, un diseño de los arquitectos José Luis Amor y Juan Salamanca. Y de ahí que pasado y presente se combinaran a la perfección para que este edificio de aire catedralicio se convirtiera en la catedral de la cultura del norte de la provincia.
Fue el 8 de septiembre de 2006 cuando se cortó la cinta inaugural del tan anhelado Teatro El Silo, cuando los pozoalbenses pudieron conocer el nuevo espacio, sus entresijos y admirar las dimensiones y posibilidades técnicas que ofrecía este nuevo espacio cultural para ser la sede de las artes escénicas, musicales y plásticas. El nuevo escenario acogería entonces la actuación de la joven orquesta del Conservatorio de Música Marcos Redondo de Pozoblanco, que conjuntamente con la solista pozoalbense María José Fernández Villarejo, interpretó el himno de Andalucía.
La gran noche de la inauguración
El estreno del teatro fue protagonizado por Serrat, el 9 de septiembre, que ofreció un concierto donde se quedaron cortas las 800 butacas de las que disponía el nuevo espacio escénico. Precisamente, esta capacidad fue peleada por el Ayuntamiento de Pozoblanco, ya que por población le correspondía un teatro de 400 butacas, pero se consiguió duplicar el aforo y así poder entrar en los circuitos nacionales y regionales de las artes escénicas, que durante estos 20 años han permitido que Pozoblanco acogiera las mejores compañías y representaciones del panorama nacional.
Desde entonces, la gestión pública de los distintos concejales de Cultura que forman parte de su historia ha permitido que El Silo participe de los distintos circuitos culturales como el Provincial de Cultura, la Red Andaluza de Teatros y el programa Platea del Ministerio del Cultura, además del Abecedaria para los más jóvenes. Esta pertenencia a la red de teatros y su gestión en las distintas etapas ha permitido que por su escenario hayan pasado las principales figuras del panorama musical nacional como Joan Manuel Serrat, Pasión Vega, Diana Navarro, Estrella Morente, Victor Manuel, Ainhoa Arteta, Antonio Orozco, Raphael, Aute, Martirio, Rozalén, Dolores Pradera, Amaral, Manolo García, y un ecétera más, además de María José Llergo, artista pozoalbense que debutó en este escenario al inicio de su carrera musical.
Si hablamos en términos escénicos, algunas de las compañías que han pisado las tablas de El Silo han sido el Teatro Clásico de Sevilla, Compañía Ron Lalá, El Brujo, Histrión Teatro, Pentación, Illana, Teatro Malta, Compañía de Manu Sánchez, Maracaibo Teatro, Espejo Negro o Els Joglars, entre muchos otros. Una de las máximas que se sigue en la programación del teatro, especialmente en primavera y otoño, es tener en cuenta todos los gustos y demandas del público, algo que pone de manifiesto la actual concejala de Cultura, Marisa Sánchez, que además considera que «en un teatro no puede faltar teatro, música, danza, circo, espectáculos infantiles o lírica, porque hay que ver de todo para valorar y formarnos en artes escénicas». Precisamente, el Teatro El Silo fue concebido para albergar representaciones de alto nivel técnico como pueden ser la ópera o la zarzuela, en las que rider técnico presenta más complejidad o por los decorados que se van sucediendo en las obras.
En este espacio también tienen cabida las exposiciones, de ahí que cuente con una distintas salas en las que fueran lo silos de cereal, donde aún se pueden apreciar parte de la antigua maquinaria, además de un mirador en la parte alta del silo que sirve como sala de conferencias. Cuando se cumplieron los 10 años de su inauguración se creó para la ocasión una exposición permanente en el hall y accesos en la que se pueden ver algunos de los artista que pasaron por el escenario pozoalbense. Para esa efemérides también se impulsó la Noche Blanca de Cultura, que año tras año, sirve como referente para los colectivos y agrupaciones culturales locales para rendir su particular homenaje al que se ha convertido en el epicentro de la cultura de la comarca. Sin olvidar la parte humana que en estas dos décadas ha formado parte del equipo técnico y asistencial que acompañan al público en cada subida del telón.
Como no podía ser de otra manera, en las entrañas del Teatro El Silo también se forman las compañías de teatro locales, que además de contar con una sala de ensayo, en cada programación se les reserva su tiempo y espacio para apoyar el talento local y darles visibilidad. En el transcurso de estos veinte años, El Silo también ha sido escenario y testigo vivo de los colectivos locales, como recuerda la responsable municipal, Marisa Sánchez, que lo cataloga como «punto de encuentro social» por ser el lugar donde se celebran pregones, entregas de premios, actividades municipales y de actos de colectivos y asociaciones locales, que lo convierten así en «lugar de referencia y eje vertebrador de la cultura que transciende nuestras fronteras».
Y como en todo buen escenario que se precie, este cumpleaños es especial, pero el espectáculo debe continuar. Y así, ya hay citas de calado anunciadas para los próximos meses, como son las actuaciones de Café Quijano, el 14 de noviembre, la del violinista libanés, Ara Malikian, programada para el 13 de diciembre o la de la formación vasca «Fito y Fitipaldis» que traerán su gira de teatros hasta Pozoblanco, y será en marzo de 2017. Otro espectáculo musical y también audiovisual será el tributo «ABBA The New Experience» que podrá disfrutarse el 22 de diciembre.



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