<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Hoyaldia.com &#124; Actualidad online de la comarca de los pedroches &#187; OPINIÓN</title>
	<atom:link href="https://www.hoyaldia.com/category/opinion/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.hoyaldia.com</link>
	<description>HOYALDIA.COM es un periódico online de la comarca de Los Pedroches</description>
	<lastBuildDate>Fri, 15 May 2026 20:45:12 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.38</generator>
	<item>
		<title>El número 3818, de Córdoba a Mauthausen &#124; Mi tío Bartolomé Barrios Herruzo</title>
		<link>https://www.hoyaldia.com/el-numero-3818-de-cordoba-a-mauthausen-mi-tio-bartolome-barrios-herruzo/</link>
		<comments>https://www.hoyaldia.com/el-numero-3818-de-cordoba-a-mauthausen-mi-tio-bartolome-barrios-herruzo/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 05 May 2026 07:15:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[hoyaldia]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.hoyaldia.com/?p=94714</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Por&#160;Nicolás Puerto Barrios, escritor y periodista&#160;Primer Premio Nacional de Prensa de 1983 &#160; Después de su lucha en el frente republicano y su huida ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="953" height="670" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/05/bartolome_barrios.jpg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="Bartolomé Barrios Herruzo con su nieta Christine Andreu" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;"><strong>Por&nbsp;Nicolás Puerto Barrios, es</strong><strong>critor y periodista&nbsp;Primer Premio Nacional de Prensa de 1983</strong></p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Después de su lucha en el frente republicano y su huida a Francia en el invierno de 1939, mi tío Bartolomé fue confinado a la interperie en la playa de Argeles Sur-Mer, en la que murieron muchos españoles. De allí pasó a un Campo de Trabajo para Extranjeros (CTE) francés en Dijon, de donde fue apresado por los nazis, en abril de 1941 y trasladado al Campo de Mauthausen (AUSTRIA), siendo uno de los pocos supervivientes al ser liberado este Campo por el ejército estadounidense el 5 de mayo de 1945.&nbsp; ¡Nueve años sin saber la familia nada de él, desde que salió de Obejo! Mi sobrina francesa Christine Andreu, su nieta, profesora de español en el instituto Pablo Picasso de Toulouse, presentó en el Ayuntamiento de Carbonne, un libro en los dos idiomas, sobre las vicisitudes y sufrimientos de su abuelo desde 1936 a 1945, que escribió con ayuda de su padre José Barrios Gómiz (fallecido el pasado 3 de marzo), a la que yo asistí el 18 de junio de 2024. Algunos datos de su libro, en el que tuve una modesta colaboración, muestran como un ser humano aún convertido en un número, logra mantener y recuperar su identidad.&nbsp;</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">«La última etapa protocolar de la llegada de los prisioneros a Mauthausen era la identificación. El secretario del campo los recibía en un despacho para apuntar su nombre, apellido, fecha y lugar de nacimiento y les asignaba un número. Al entrar en los campos de concentración alemanes, los deportados perdían de inmediato su identidad y se convertían en una matrícula. Mi padre llevaba el número 3818&#8243;.&nbsp;</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">«Parece que en Mauthausen la matrícula no estaba tatuada en el brazo de los presos como en otros campos, sino marcada en pequeñas placas de metal. Tengo en mi posesión las dos placas que mi padre llevó en la muñeca durante su deportación. Son los únicos objetos que volvieron del infierno del campo y para mí tienen un gran valor. Estas dos placas de metal las talló mi propio padre que siempre fue muy hábil y meticuloso. En la primera placa, en medio de ella y de tamaño grande, mi padre puso su número de matrícula: 3818, con un corazón arriba y un corazón abajo. Arriba a la izquierda puso: KLM (KL es la abreviatura de Konzentrationslager, que en alemán significa campo de concentración y la M es la primera letra de Mauthausen). Debajo, las cifras «1.4.41» correspondientes a la fecha de su entrada en el Campo de Mauthausen. Añadió una rosa arriba a la derecha y&nbsp;otra rosa abajo a la izquierda».&nbsp;</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Quisiera finalmente destacar, que el haber sido requerido por su profesión para la herrería del Campo, le permitió, poco a poco, ir labrando en varias placas con gran habilidad artística, distintas letras agrupadas que son las siglas de los muchos de sus familiares, padre y madre, hermanos, esposa e hijos, que yo ayudé a mi sobrina Christine a descifrar y que relaciona en su libro. Destaca en una de las placas, las pequeñas poblaciones austriacas de Ternberg y Vocklabruck, en las que había dos Subcampos de Concentración dependientes de Mauthausem y donde posiblemente tuvo que desplazarse Bartolomé con frecuencia para herrar caballos. Finalmente, quizá en la duda de que no pudiera salir vivo de allí. En otra placa, Bartolomé también realza en sus orejetas, las siglas de su provincia de nacimiento y origen: Córdoba y España.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.hoyaldia.com/el-numero-3818-de-cordoba-a-mauthausen-mi-tio-bartolome-barrios-herruzo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Juana Castro. La poetisa de Los Pedroches</title>
		<link>https://www.hoyaldia.com/juana-castro-la-poetisa-de-los-pedroches/</link>
		<comments>https://www.hoyaldia.com/juana-castro-la-poetisa-de-los-pedroches/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 28 Apr 2026 05:30:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Juan Andrés Molinero Merchán]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[Juana Castro]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Los Pedroches]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.hoyaldia.com/?p=94575</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Es la gran desconocida. No hablo del nombre ni de la aparición mediática en los círculos del ámbito literario cordobés, o las referencias al ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1200" height="670" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/04/juana_castro_.jpeg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="Juana Castro en su última presentación celebrada en Villanueva de Córdoba. Foto: Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Es la gran desconocida. No hablo del nombre ni de la aparición mediática en los círculos del ámbito literario cordobés, o las referencias al uso entre las plumas de la lírica comarcal o provincial. Me refiero a la autora y la obra que la reconoce, en círculos más elevados, como una poeta de referencia literaria. Las palabras mayores que tildan a esta jarota de nacimiento en el espectro de la Literatura nacional, con galardones de empaque y profundidad en sus escritos, <strong>esas, solamente se conocen y comprenden bien por quienes han leído (no mecánicamente), comprendido y disfrutado su obra.</strong> Que, por cierto, tiene reciente obra completa (tal vez) publicada desde hace meses.</p>
<p style="text-align: left;">No creo sinceramente, sin embargo, <strong>que la mayoría de los pedrocheños conozcamos bien, ni siquiera medianamente, la significación de una autora que alcanza cotas altas de reconocimiento</strong>. Juana Castro posee una trayectoria larga, pues su avidez intelectual y su afán por escribir deviene desde bien pequeña, con gusto sin mayor encomienda, por necesidad —como ella dice— con urdimbres de oficio y pasión encendida que derrocha en lo más hondo. Son mimbres a considerar, sin duda, pero creo que los timbres más notorios de su voz poética se encuentran en otros pilares, lejos de esas varetas que contienen los ingredientes de muchos escritores que pululan en el orbe de la farándula literaria.</p>
<p style="text-align: left;"><strong>Juana Castro tiene una personalidad muy definida</strong>; tiene una mirada muy particular; posee un trasfondo conceptual en su relato que la hace distinta y sobresaliente con vigor. A esta escritora no se la puede mirar simplemente desde la rimbombancia sonora de altavoces que la engrandecen, hace falta acercarse a ella con mucho sigilo y tiempo, destripando sus versos y su vida, y mirando con pausa el discurrir de las aguas de su caudal lírico. No es poetisa de aparato, ni de proyección fácil; ni es de verso sonoro ni de ruidos insulsos, porque su quehacer se mueve más en las entrañas de lo profundo, a lo que hay que llegar conociendo bastante de su alma, de su formación y de las motivaciones que la mueven. Desde luego que no es –ni creo que haya querido ser nunca– escritora de relumbrón y veladura de etiqueta insustancial. Sus escritos están en la aureola de lo más personal y sintético de la cultura profunda que posee. Sin duda tiene alma de pueblo, corazón agrietado y mirada profunda de los ancestros más acicalados de la cultura clásica. <strong>Pero ante todo es lectora consumada, conocedora al dedillo de los grandes (Lorca, Machado, Hernández, Góngora y Quevedo, Aleixandre…), y a los cordobeses de relumbrón (García Baena, Núñez&#8230;).</strong> Su letra acicalada traduce la madre naturaleza en la bonanza silvestre y en la belleza embargante.</p>
<p style="text-align: left;">Los viejos parámetros tradicionales de la tierra de Los Pedroches, vividos en las fauces de las entrañas, los tienen metidos en las entrañas: el trabajo y la vida de subsistencia, el dolor y sufrimiento a ultranza. Con especialísimo aprecio y avalúo de la mujer, que se convierte en sus versos en un eje sustancial de su obra. No ahora, en las últimas décadas, cuando templan las aguas de la igualdad en la prédica. <strong>Castro es mucho más temprana en su decir y sentir.</strong> El dolor lo lleva en sus venas, porque sus registros literarios que ama son sentenciosos (Santa Teresa, Sor Juana Inés, Safo…). Las puertas poéticas a las profundidades las abre pronto (Cóncava mujer, 1978), marcando el camino intenso de inquietud por la mujer (<em>Del dolor y las ala</em>, 1982; <em>Paranoia de otoño,</em> 1984; <em>Narcisia,</em> 1986…) como objeto de trabajo y de pasión (no solamente en la poesía, en la política y en la vida). Haciéndolo, desde luego, desde una mirada introspectiva que la nutre. Es una mujer que escribe y vive como mujer; la mujer que se alza con brotes creativos con una interpretación propia a partir de su propia experiencia. No cabe duda que el discurso poético de Castro se mueve en coordenadas de renovación temática, sentimental, y posicionamiento interno.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">En las venas tiene también la autora el afán de la Cultura, la necesidad de saber y entender el mundo, derrochando capacidad de análisis lírico. Es maestra de oficio, pero también de la vida. Sus poemas trascriben <em>a pies juntillas</em> hondos saberes de mujer culta. No son supercherías de artificio. <strong>No son fuegos literarios ni alharacas de bombo y platillo. Los estudios de avezados especialistas resultan elocuentes de la altura poética e intelectual de la jarota</strong>. Su tráfago literario es inmenso, e innombrables sus afanes y quehaceres con grupos literarios (Zubia, Cántico…), con colegas de la pluma e inquietudes de su era. Sin embargo, su mirada elevada y particular es muy personal, contra lo establecido y normatizado, yendo más allá de la tradición. La creación literaria de Castro despliega un trépano intenso y original. Los temas que toca son hondos y complejos (patriarcado; la mirada interna como mujer…), porque hace una mirada al pasado, a la tradición y la familia (el matriarcado, la mujer, la madre…), a la genealogía femenina con la que establece un diálogo, la educación, etc. Con potencia conceptual y lírica, espeleológica, trajina en el origen mítico femenino (<em>Narcisia,</em> 1986) para surcar ideales de libertad haciendo su propio relato de la maternidad. No es fácil encontrar poetas de tanta enjundia en la búsqueda de las inquietudes internas.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">De principio a fin deja Juana de Castro un halo de profundidad brillante, del espacio y del tiempo en lo más hondo, del espíritu fosilizado que nos abre los ojos, como culmina en <em>Antes que el tiempo fuera</em> (2018). En fin, <strong>cuarenta años de literatura <em>castrense</em> que debemos de conocer y leer con ahínco,</strong> <strong>porque muy pocas veces se escuchan voces tan autorizadas en el campo de la literatura de una mujer de Los Pedroches.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.hoyaldia.com/juana-castro-la-poetisa-de-los-pedroches/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tesoros librarios. El baúl del conocimiento</title>
		<link>https://www.hoyaldia.com/tesoros-librarios-el-baul-del-conocimiento/</link>
		<comments>https://www.hoyaldia.com/tesoros-librarios-el-baul-del-conocimiento/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 23 Apr 2026 05:30:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Juan Andrés Molinero Merchán]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.hoyaldia.com/?p=94466</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Voces altisonantes pueden sonar, quizás,&#160;ante un título que contraviene en la actualidad la inercia de los tiempos. Contiene, sin embargo, la mayor verdad. La ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1200" height="794" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2022/05/libros.jpg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="libros" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Voces altisonantes pueden sonar, quizás,&nbsp;ante un título que contraviene en la actualidad la inercia de los tiempos. Contiene, sin embargo, la mayor verdad. La vorágine tecnológica de la IA nos arrebata, de forma inmisericorde, las esencias más humanas en la anchurosa senda del trabajo mecánico y de la actividad intelectual. Es un hecho<strong>. Cada día apreciamos de forma contundente la sustitución progresiva de tareas y actividades mentales timbradas de cualificación y eficiencia, que sorprenden no solamente por la perfección que poseen, sino porque son simplemente la punta del iceberg de un mundo cada vez más supeditado a las máquinas</strong>. En esta tesitura, caben sin duda reflexiones profundas, análisis intelectuales y debates éticos. Caben planteamientos de rigor entre los horizontes lejanos que nos esperan y los límites imprescindibles que acoten las parcelas existenciales de nuestras vidas.&nbsp; Sobre todo ello emerge una realidad que en absoluto debe olvidarse, de la que tantas veces hemos hablado. La mayor riqueza del ser humano, con esencias grandes diferenciativas de otros seres, son los repositorios culturales en todos los espectros, desde los anchurosos campos del conocimiento científico (en todas las ramas), a la técnica, las artes o las letras. Y ese bagaje, sobra decirlo, está en los libros.</p>
<p style="text-align: left;">Ellos constituyen el mencionado baúl de nuestro conocimiento humano<strong>. La desorbita vorágine de las memorias electrónicas que hoy disfrutamos, como decimos, nos engaña con facilidad: porque son voluminosas y rápidas; porque cada vez son más analíticas y resolutivas en formulaciones creativas</strong>. Sin embargo, aún teniendo los mayores resortes de la memoria humana, les falta un punto grande para superarnos. Son respuestas artificiales. Evidentemente son bagajes impresionantes, y nuestra inteligencia juega precisamente de forma natural con ese factor tan esencial que es la memoria, pero también con otros muchos que se les escapan a las máquinas. La reflexión viene a cuento en un día tan esencial como es la celebración del día del libro. Para su enaltecimiento bastaría con recordar las gigantescas obras que se esconden en nuestras bibliotecas nacionales, que recogen el legado más grande de un colectivo humano en más de treinta mil años de intelectualidad. Cualquier visita a estas instituciones sobrecoge por volúmenes y antigüedad —desde los comienzos de la Historia propiamente dicha, que precisamente la recreamos con estos fondos—, pero muy especialmente por la autenticidad de las obras. Los rollos del Mar Muerto (de hace más de cuatro mil años), los códices y papiros egipcios, la Biblia o la Torá, el I Ching chino, o las palabras de César, Dioscórides, Erasmo o Eistein constituyen voces tan irrepetibles que expresan, con altisonancia, las verdades más acuciantes de los libros y su auténtico valor. <strong>Las nuevas inteligencias artificiales hablan alto y claro de su potencial compendiador, de algoritmos hábiles de construcción mental sobre pilares de pasado</strong>…, e incluso de creatividad endógena, pero no son espontáneas ni pueden ser nunca voces propias, únicas. Bien distinto es el caudal humano de los libros de magisterio universal. Las palabras únicas y personales de Homero, Dante o Cervantes que tienen el crédito existencial de cientos años. En ellos podemos escuchar no solamente nuestra inteligencia más prolífica en pensamientos propios y genuinos, sino las voces más personales, creativas, únicas e irrepetibles de nuestros ancestros.</p>
<p style="text-align: left;">La IA nos da todo lo que queremos sobre lo existente, confabulado en artificios algorítmicos de combinaciones millonarias, pero le faltará siempre la autenticidad humana (aunque parezca paradójico); réplicas y parecidos sí, anchurosos despliegues de lo ya dicho también. Pero voces genuinas y auténticas timbradas de innovación espontánea no. Tal es el valor de nuestros libros y bibliotecas.<strong> Tal es el privilegio de acercarnos a lo mayor y más grande del ser humano, pudiendo leer las palabras y los susurros de los hombres y mujeres de la Historia que hablaron con voz propia, con pensamiento único, con sentimiento genuino</strong>. Tal vez no dijeran mucho, pero lo dijeron bien y sentenciaron con principios humanos. Las voces únicas, las palabras sabias y personales, los pensamientos auténticos son los que recogen los libros. Nada más humano que nuestras obras personales escritas, que recogen nuestros pensamientos y sentimientos, lo más auténtico y genuino de nuestro ser.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.hoyaldia.com/tesoros-librarios-el-baul-del-conocimiento/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Más allá del azul, se necesitan soluciones urgentes</title>
		<link>https://www.hoyaldia.com/mas-alla-del-azul-se-necesitan-soluciones-urgentes/</link>
		<comments>https://www.hoyaldia.com/mas-alla-del-azul-se-necesitan-soluciones-urgentes/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Apr 2026 05:30:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luis Miguel Arroyo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.hoyaldia.com/?p=94084</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Como cada 2 de abril, se conmemora el Día Mundial de Concienciación del Autismo. Familias y colectivos de toda España se unen para reivindicar ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="600" height="261" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/04/autismo.jpg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="autismo" /></p><p style="font-weight: 400; text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Como cada 2 de abril, se conmemora el Día Mundial de Concienciación del Autismo. Familias y colectivos de toda España se unen para reivindicar y exigir los derechos que a todas estas personas les corresponden.&nbsp;Es esencial diseñar políticas públicas y planes locales que otorguen el lugar que corresponde a las personas con autismo. No existen planes de accesibilidad cognitiva, ni adaptación de entornos, ni actividades dirigidas, ni prácticamente apoyo alguno por parte de ninguna administración. Ni estatal, ni autonómica, ni local.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Toda problemática se agudiza en zonas rurales donde los recursos llegan a cuentagotas. Es habitual entre las familias dedicar ingentes cantidades de dinero en centros terapéuticos privados para poder fomentar el desarrollo de sus hijos. ¿Ayuda de la administración? casi inexistente, y no llegan a cubrir ni una mínima parte del desembolso económico que ello conlleva.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Ha sido noticia este año como familias de personas con necesidades educativas especiales han tenido que manifestar en medios de comunicación que sus hijos/as son obligados a abandonar los centros educativos al día siguiente de cumplir los 21 años ¿Y luego qué? Una lucha constante.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Es importante exigir un sistema educativo que los/las valore como al resto, permitiendo que el alumnado desarrolle su potencial junto a sus iguales con todos los recursos necesarios a su disposición, sin escatimar un solo euro en ello.&nbsp; Así como fundamental resulta la aplicación de los planes escolares de acoso ante el más mínimo indicio de existencia del mismo.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Y ¿en el ámbito sanitario? Hay que decir que la asistencia al paciente con autismo está lejos de unos estándares mínimos de calidad. Ni existe formación de los profesionales, ni los centros se encuentran adaptados, ni mucho menos se desarrollan planes para poder prestar una atención adecuada.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Se debe dar respuesta contundente, y lejos de toda palabrería, al desempleo, que presenta cifras alarmantes. Se estima que en torno al 80-90% de las personas autistas de nuestro país están sin empleo y sin posibilidad alguna de encontrarlo, según datos de Autismo España.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Últimamente están proliferando en redes sociales la creación de grupos de familias de toda Andalucía que luchan por conseguir los recursos necesarios para las personas con necesidades especiales. No se piden más derechos, ni privilegios, sino sólo lo que les corresponde. ¿Son necesarios estos grupos?, La respuesta es que no se nos da otra opción.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">La discapacidad no reside en la persona, sino en las barreras que, una tras otra, nuestra sociedad les pone de manera constante en todos los ámbitos de la vida.&nbsp;Debemos cambiar la invisibilidad por la visibilidad, la confrontación por el diálogo, la dificultad por la facilidad y las palabras por los hechos.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">No es tan difícil, sólo se necesita voluntad para cambiar y tener en cuenta a las personas con Autismo con el objetivo de darle el lugar que merecen mediante derechos, recursos y cambios reales.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;"><strong><u>2 de abril. Día Mundial de Concienciación del Trastorno del Espectro del Autismo. </u></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.hoyaldia.com/mas-alla-del-azul-se-necesitan-soluciones-urgentes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La ganadería extensiva está herida de muerte</title>
		<link>https://www.hoyaldia.com/la-ganaderia-extensiva-esta-herida-de-muerte/</link>
		<comments>https://www.hoyaldia.com/la-ganaderia-extensiva-esta-herida-de-muerte/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 31 Mar 2026 08:23:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Francisco Casero-Rodríguez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[ganadería]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.hoyaldia.com/?p=93999</guid>
		<description><![CDATA[&#160; «Lo mismo se oye hablar maravillas de la ganadería extensiva desde el poder (legislativo y ejecutivo), que se observa cómo se la arruina desde ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1200" height="692" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2022/03/cerdos.jpeg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="cerdos" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;"><strong>«Lo mismo se oye hablar maravillas de la ganadería extensiva desde el poder (legislativo y ejecutivo), que se observa cómo se la arruina desde los parlamentos y los despachos»</strong></p>
<p>Los pastos, la dehesa y la ganadería extensiva, que han ocupado tradicionalmente cerca del 60% del territorio nacional, y que constituyen el trípode medioambiental más importante que España aporta a la Unión Europea para cumplir con los Acuerdos de París (firmados en el 2015 por 195 naciones), se encuentran actualmente en una situación DEPRIMENTE, debido a las pérdidas económicas que le embargan, al acoso legislativo que padecen y a la asfixia burocrático-administrativa a la que están sometidos.</p>
<p style="text-align: left;">Esta situación, que comienza con nuestra entrada en la CEE y se agudiza con la aplicación en España de las sucesivas reformas de la PAC, alcanza su punto álgido en la reforma del año 2013, con la introducción del Pago Básico Compensatorio y la creación ficticia por España de las 50 Regiones de la PAC, que tenían la opaca finalidad de hacer un reparto interesado e injusto de las Ayudas Básicas que llegan desde Bruselas para proteger por igual tanto a los agricultores como a los ganaderos de extensivo, pero que finalmente España terminó perjudicando gravemente a los Pastos (que son los peor tratados de toda Europa, llegando a recibir tres veces menos <strong>Ayudas Básicas que los ganaderos de extensivo del resto de los países europeos).</strong></p>
<p style="text-align: left;">En este contexto llegamos al día de hoy con el 70% de los Pastos de España (alrededor de 13 millones de hectáreas) abandonados (fuera de la PAC), y con el agravante añadido de que el 30% de los Pastos restantes, que sí tienen derechos y están recibiendo las Ayudas de la PAC (unos 6 millones de hectáreas) son ninguneados económicamente (recibiendo un 60% menos por hectárea que sus compañeros los agricultores), además de ser engañados administrativamente con el Coeficiente de Subvencionalidad de Pastos (anterior CAP) que les descuenta el terreno que hay debajo de los árboles, porque dicen los burócratas que allí no hay comida para los animales (¿dónde caen entonces las bellotas, algarrobas, aceitunas,… y demás frutos del arbolado?).</p>
<p style="text-align: left;">Con este erróneo planteamiento y otras malévolas artimañas administrativas, se ha creado en España una situación de anormalidad con la PAC que choca frontalmente con toda clase de sentido común, ya que un país como el nuestro, en el que hay más superficie de pastoreo para el ganado (superior al 50%) <strong>que tierra que se pueda dedicar al cultivo (35% del territorio nacional), se haya terminado por abandonar desde la PAC la parte más extensa del territorio (pastoreable)</strong>, provocando la desaparición del ganado del campo, el abandono de la tierra y la despoblación de las zonas rurales, mientras que se está favoreciendo incomprensiblemente la aparición del fuego y todos los desastres que ello lleva consigo.</p>
<p style="text-align: left;">¿No hay nadie en la Administración que piense en la importancia económica, social y cultural que tienen los Pastos y la Ganadería Extensiva en España?&nbsp;¿No hay nadie que eche cuentas de la diferencia económica abismal que hay entre lo que cuesta mantener una oveja (bombera) en el campo durante todo un año y lo que cuesta el fuego de una hectárea de terreno abandonada?&nbsp;¿Hay alguien que piense que alrededor de 20 millones de hectáreas de pastos en España pueden mantenerse y conservarse medioambientalmente sin el pastoreo del ganado?</p>
<p style="text-align: left;">Pedimos a nuestros dirigentes que recapaciten sobre esta anormalidad estructural administrativa y dediquen el tiempo y esfuerzo necesario para reconducir esta situación de auténtico colapso en el sector primario español. No podemos continuar con el abandono de nuestros Pastos, sin<strong> aprovechar racionalmente estos frágiles suelos y con una pérdida acuciante del censo ganadero extensivo de nuestro país (15 millones de ovejas en las últimas décadas).</strong></p>
<p style="text-align: left;">¿Nadie es consciente de que somos el país más montañoso de toda la Unión Europea, el que tiene mayor extensión de Pastos (alrededor de 20 millones de hectáreas), el que ha de proteger la mayor cantidad de espacios naturales protegidos de Europa (22 millones de hectáreas), el que posee mayor cantidad de razas autóctonas (más de 180) y el que acapara un mayor acervo cultural ganadero extensivo (Mesta) de toda la Unión Europea? Nos dio mucha pena leer hace unos días en la prensa especializada que España renunciaba a 60.000 millones de euros (el 37% de los Fondos Europeos Next Generation) por falta de capacidad para cumplir con Bruselas los compromisos adquiridos en el año 2021 (64 planes estructurales para mejorar el trabajo y la vida de los españoles); y PENSAMOS a continuación que ha sido la oportunidad más grande perdida por España en los momentos actuales para haber presentado un “<strong>Plan Nacional de Recuperación de los Pastos y la Ganadería Extensiva”</strong> en las zonas más marginales y desfavorecidas de nuestro país, que afecta nada menos que casi al 80% del territorio nacional, que está ocupado por una escasa población (12% de la nacional) envejecida y sin relevo generacional, que ha practicado tradicionalmente la Ganadería Extensiva a lo largo de siglos, porque sus suelos (sierras y pastos) no sirven para ser cultivados.</p>
<p style="text-align: left;">Hubiese sido la solución ideal para mantener productivos unos suelos improductivos y abandonados (más de 13 millones de hectáreas), eliminar riesgos de incendios (400.000 hectáreas ardidas en 2025) y otros desastres naturales (DANAs y borrascas) que causan dolor, destrucción y significativas pérdidas humanas y materiales, además de parar la despoblación galopante del campo y abrir una puerta de esperanza para muchos migrantes de los que recibimos sin un horizonte claro.&nbsp;La ganadería extensiva, los pastos y la dehesa van indisolublemente unidos en España. No hay posibilidad de salvar a uno solo de ellos separado de los demás. No hay Dehesa sin Pastos y sin ganado y no hay ganadería extensiva sin pastos.&nbsp;&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Francisco Casero-Rodríguez<br />
Presidente Fundación Savia por el Compromiso y los Valores</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.hoyaldia.com/la-ganaderia-extensiva-esta-herida-de-muerte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El equilibrio, la participación y la arbitrariedad</title>
		<link>https://www.hoyaldia.com/el-equilibrio-la-participacion-y-la-arbitrariedad/</link>
		<comments>https://www.hoyaldia.com/el-equilibrio-la-participacion-y-la-arbitrariedad/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 26 Mar 2026 06:30:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Julia López]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.hoyaldia.com/?p=93870</guid>
		<description><![CDATA[&#160; El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Pozoblanco siempre gana en los plenos, en parte, porque juega con otras cartas. Es una partida desigual. ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1280" height="853" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2025/11/pleno_noviembre1.jpeg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="Pleno del mes de noviembre" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Pozoblanco siempre gana en los plenos, en parte, <strong>porque juega con otras cartas.</strong> Es una partida desigual. Podríamos aludir a su solvente mayoría absoluta para justificar algunos comportamientos, pero la democracia y la participación también se pueden entender de otra forma. Me explico. Si en un debate el reparto de tiempo es tan desigual como el que se ve en los plenos del Consistorio pozoalbense, las interrupciones solo son castigadas de una parte y <strong>cualquier roce se eleva a la categoría de descalificación, el debate nace viciado.</strong> Y ahí radica parte de la victoria del equipo de gobierno. No es una postura que nazca sobre la marcha, es un método de entender y hacer política que se ha ido consolidando con el tiempo. Y le funciona.&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Pongamos ejemplos. El salón de plenos ha sido históricamente espacio de reivindicaciones; durante los últimos&nbsp;años esa bandera la ha cogido la plataforma de mayores que pleno sí y pleno también solicita la construcción de la prometida residencia municipal. Hay mecanismos, si las protestas alteran el orden, para desalojar a quienes puedan causar esos hechos, pero es preferible parar y señalar que se impide la retransmisión «con garantías». ¿La diferencia? Que echar a personas que pacíficamente acuden a reivindicar algo que consideran justo <strong>rompería el decálogo del victimario y los papeles se cambiarían</strong>. Otro ejemplo. Si uno de los portavoces de la oposición interrumpe suele ser una falta de respeto, pero si lo hace el alcalde es por matizar. Una misma partida con reglas muy diferentes. No merece la pena, por lo absurdo, entrar en las continuas&nbsp;referencias a las sonrisas catalogadas también como faltas de respeto y que, por cierto, aparecen en todas las bancadas. &nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">La democracia puede entenderse de muchas maneras, pero<strong> la participación es parte innegociable e indiscutible&nbsp;de la misma</strong>. Dar esa participación entra dentro de los parámetros que uno entiende por democracia. Pongamos otro ejemplo. En Diputación, mandando el PP, la intervención en cualquier punto plenario estará limitado a un máximo de 3 minutos por portavoz; en el caso de las mociones a 5 minutos en el primer turno y a 3 minutos en el segundo, mientras que el apartado de ruegos y preguntas se realiza sin límite de tiempo. No se pueden ajustar los tiempos para unos y para otros no o aludir a la relevancia e importancia de los temas tratados o de los argumentos expuestos para tomar la palabra porque eso introduce elementos subjetivos que alejan los parámetros de justicia, básica en una democracia.&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Ateniéndonos a ese principio, se habló de proyectos para Pozoblanco en la sesión plenaria, todos ellos de futuro y con una inversión total de 4,5 millones de euros.&nbsp;<strong>Mención, aparte, el capítulo de subvenciones repartidas con total arbitrariedad; pasen y pidan</strong>. Pero volviendo a los proyectos, dos&nbsp;posturas, el convencimiento de unos y la incredulidad de otros. Lo bueno de esto es que aquí sí hay algo que da y quita razones, el tiempo, porque el paso del mismo determinará qué proyectos de esos son los que se llevan hacia delante y cuáles son producto de la entrada en periodo electoral y vuelven a incorporarse en futuros presupuestos o modificaciones de crédito. <strong>En definitiva, la política se ha convertido en una mera cuestión de fe aunque para la fecha clave poco importen las acciones y mucho&nbsp;el relato.&nbsp;</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.hoyaldia.com/el-equilibrio-la-participacion-y-la-arbitrariedad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Prado en femenino</title>
		<link>https://www.hoyaldia.com/el-prado-en-femenino/</link>
		<comments>https://www.hoyaldia.com/el-prado-en-femenino/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 08 Mar 2026 06:30:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Juan Andrés Molinero Merchán]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.hoyaldia.com/?p=93570</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Entre los eventos anuales de relumbrón, que&#160;en el presente año son pródigos de naturaleza varia (Galdós, Falla, Josefina Aldecoa…), destaca a nuestro parecer una ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1200" height="811" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/03/cuadro.png" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="cuadro" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Entre los eventos anuales de relumbrón, que&nbsp;en el presente año son pródigos de naturaleza varia (Galdós, Falla, Josefina Aldecoa…), destaca a nuestro parecer una actividad en el espectro patrimonial del Arte. Nos referimos a la edición de <i>El Prado en femenino</i> (III, 24-5-26), que proyecta como ninguna no solamente un legado pictórico y escultórico extraordinario, sino una vertiente de género descollante. Una exposición sobrecogedora que puede visitarse hasta mayo de 2026, siguiendo la estela de las ediciones anteriores (desde 2022). La protagonista es una mujer de excepción en todos los sentidos: Isabel de Farnesio (1692-1766), segunda esposa de Felipe V (primer Borbón en España; desde 1714), brillante coleccionista y amante singularísima de la Cultura.</p>
<p style="text-align: left;">Las más de 45 obras expuestas (sobre las quinientas piezas del museo procedentes de las colecciones reales, del millar del acopio de su mano) resultan elocuentes no solamente de su imponente patronazgo artístico e inclinación al coleccionismo, sino del poder político y económico desbordante. Más aún, porque con esos mimbres, que los tuvieron otras féminas de la realeza (algunas también muy destacadas, como María Isabel de Braganza), no se construye un patrimonio tan extraordinario. Isabel de Farnesio fue la primera reina italiana de la monarquía española, pero en su haber se encontraba una formación y cultura excepcionales (con una biblioteca de 8.000 volúmenes); un carácter avasallador, de todos conocido en la vertiente política y de la gobernanza (por la melancolía del rey), que tildaba igualmente sus avatares del ámbito de las artes. Pero especialmente notorio es su dinamismo cultural, azuzado por su inquietud, moviéndose como pez en el agua entre los mejores marchantes de Europa, muy especialmente en los núcleos álgidos del espectro italiano (incontestable siempre) y el consolidado mercado del norte (Países Bajos), donde el imperio flamenco despunta con rotundidad.</p>
<p style="text-align: left;">La Farnesio, por tantos denostada en lides de mando y autoridad, de rompe y rasga, tuvo a sus pies no solo una impresionante red de mercaderes de postín, sino que contó con la herencia, compras sin medida y con los referentes y colecciones de otras imponentes mentoras de no poca rivalidad (Cristina de Suecia, M. Teresa de Austria, Catalina la Grande, etc.). Las bondades de una colección sobrecogedora, acopiada con tiento, sapiencia y economía, nos dejan un legado que va mucho más allá de los gustos personales. La gigantesca colección recopila, sin mengua alguna de diversidad en genialidad y calidades, obras de los gigantes del arte Renacentista y Barroco (Rubens, Reni…); los pinceles extraordinarios de Brueghel, Veronés, Tintoretto, Van Dyck…; las excelsas obras de los españoles más portentosos (Ribera, Velázquez…) de nuestra cultura pictórica, con predilección admirable del genial Murillo (por su estancia en Sevilla). Isabel fue siempre ambiciosa en calidades, en finura y elegancia, requiriendo las obras más notorias del panorama europeo. Hoy día, las obras del Prado conforman la mejor escuela de aprendizaje del Arte de la Modernidad. Los pintores y obras de mayor calidad tuvieron siempre garantizado un puesto en las expectativas de la Reina. Sin embargo, más allá del imponente depósito de obras y calidades, la perspectiva de la reciente exposición, y de las anteriores, no es otra que proyectar las aspiraciones culturales de una mujer (también de otras mujeres, en otras ediciones).</p>
<p style="text-align: left;">Farnesio tenía posibles para acumular obras (pinturas, más de 400 esculturas, dibujos…) que en la exposición son de singular valor, pero resulta innegable que también contaba con una mirada muy particular. Porque ella es excepcional. Es una reina poderosa, italiana, culta y de horizontes anchurosos en todos los espectros de su existencia. Evidentemente, su colección proyecta su forma de entender la vida, la política y la sociedad, el arte y la cultura. Su dominio político excepcional, en <i>loores </i>de esposa y gobernadora en ciernes, puede verse con rotundidad en sus cuadros: sus imponentes retratos personales son bien expresivos de cómo ella entiende la fuerza, la política y la feminidad; los intereses hacia unos u otros pintores resultan elocuentes en su selección, de una mujer muy formada; y la variedad de temáticas por las que se inclina denotan con claridad sus intereses personales. La colección de la portentosa reina italiana —cuya naturaleza es por sí sola una carta de ejecutoria del Arte— es en su conjunto una obra maestra para el deleite de los amantes de la pintura. Es una magnífica oportunidad para disfrutar a lo grande, para conocer maestros y tendencias plurales; para escudriñar contextos políticos y relaciones internacionales; para interpretar la sociedad estamental en sus cuotas de distingo y poder…, y mucho más. El Prado apuesta una vez más, qué decir, definiendo y haciendo visible la contribución de la mujer en el Arte. Sin embargo, la exposición es la síntesis de una persona de notoriedad indiscutible en su contexto histórico; es la sensibilidad y el gusto tan definidos, pero es ante todo la mirada de una mujer. Vale la pena, sin duda, adentrarnos en el espíritu tan selecto de <i>La Parmesana.</i></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.hoyaldia.com/el-prado-en-femenino/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El legado de Juanlu</title>
		<link>https://www.hoyaldia.com/el-legado-de-juanlu/</link>
		<comments>https://www.hoyaldia.com/el-legado-de-juanlu/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 25 Feb 2026 20:49:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Francisco Javier Domínguez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.hoyaldia.com/?p=93399</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Al horizonte gris del invierno, con sus fríos y sus fecundas lluvias, han sucedido unos días templados de radiante primavera. Esta mañana salía el ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1000" height="624" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/02/juanlu_dorado.jpg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="Juanlu Dorado Merchán" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Al horizonte gris del invierno, con sus fríos y sus fecundas lluvias, han sucedido unos días templados de radiante primavera. Esta mañana salía el sol por La Jara y el cielo, con algún cirro disperso, anunciaba un nuevo tiempo. Es el tiempo sin Juanlu. Se ha ido. Ya no coge el móvil. En su reloj inteligente no suenan los mensajes. Los post, en un limbo difícil de definir, se han quedado atascados en la bandeja de salida, en una especie de borrador infinito. Sin emisor se quiebra la regla básica de la comunicación. Después de un invierno malo, que diría Fito, una mala primavera&#8230; Y aunque su marcha quizá ha sido una liberación tras una travesía dura y oscura, nos deja con una pena insondable. Dolorosa. Plena de incertidumbre y de rabia. Tan elevado ha sido el trauma de la partida que sólo nos puede consolar la presencia mental y constante de su recuerdo.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Juanlu caminaba hace algo más de 15 años hacia lo que solemos considerar la élite del periodismo cuando se empeñó en demostrarnos que no hay más honra para un comunicador que defender y hacer mejor su entorno. Y qué espacio más idóneo que su comarca, Los Pedroches. Y por eso dejó Madrid, la supuesta vanguardia. El (supuesto) éxito de los grandes medios, de los grandes gabinetes. Y retornó para decirnos que es posible construir un mundo mejor desde el territorio propio. Paradigma del lema que reza: Piensa en global, actúa desde lo local. Sus renuncias y las mías caminaron paralelas casi desde el principio de esa nueva etapa y hoy puedo decir que encontré –cómo cuesta el pretérito- en él uno de mis mejores pares, de ahí su imposible reemplazo por lo distinto y a la vez complementario de nuestros estilos. Generoso, de principios, comprometido, legal, implicado, confiable, siempre fue valiente como para impulsar nuevos formatos de comunicación, idear estrategias, difundir lo de los suyos, mostrar su carácter cuando se torcían las cosas&#8230;&nbsp;</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Comentábamos estos días lo que hubiera sentido Juanlu ante tal despliegue de cariño, tal homenaje, tal duelo, sentido hasta por quienes no lo conocían y aun así han experimentado el desgarro que ha producido su marcha. No tengo la respuesta pero sí soy consciente de que ha conseguido que su mensaje, ese que llegaba a través de redes o en persona, haya calado para hacernos mejores ante la adversidad hoy y siempre. Ante las noticias, que caían en forma de informes médicos imposibles, Juanlu trasladó su constante comunicación positiva cada día de los últimos meses. Sin dejar el timón de su trabajo hasta horas antes de su partida, sin ceder ante los que le recomendábamos parar, sin valorar si quiera nuestros ofrecimientos&#8230; Juanlu sostuvo la bandera del compromiso con sus objetivos. Ejemplo y ejemplo. El mismo que debemos reconocer a quienes han conseguido que nunca haya estado solo. Como supo cultivar el aprecio de amigas y amigos, su círculo más cercano ha dado una lección difícil de encontrar en estos tiempos líquidos y superficiales. Ese círculo ha ligado su vida a la suya en los últimos meses. Sin condiciones, pero con la mejor de las recompensas que es la conciencia. Una conciencia sobre quién fue Juanlu que seguro que asume igualmente su hija, Luna, cuando llegue el momento. “Qué lección la de tu padre”, le diremos como testimonio de su testamento vital.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Eligió vivir y vive, porque su mensaje y su memoria están escritos. Es el legado de Juanlu. Gracias por todo amigo. Te recordaré siempre.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.hoyaldia.com/el-legado-de-juanlu/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Carta a un amigo</title>
		<link>https://www.hoyaldia.com/carta-a-un-amigo/</link>
		<comments>https://www.hoyaldia.com/carta-a-un-amigo/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Feb 2026 14:26:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Julia López]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.hoyaldia.com/?p=93371</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Querido Juanlu, Me faltó acordar contigo una necrológica, como esas que firma José Luis Sastre en el Hoy por Hoy de la Cadena SER. ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="900" height="661" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/02/juanlu.jpg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="Juanlu Dorado Merchán" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Querido Juanlu,</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Me faltó acordar contigo una necrológica, como esas que firma José Luis Sastre en el Hoy por Hoy de la Cadena SER. Me faltaron muchas otras cosas pero <strong>entre tantas conversaciones y silencios</strong>, muchos, nos lo dijimos casi todo. Al menos lo más importante, que nos queríamos. Lo demás pasa a un segundo plano. <strong>Te has ido como has vivido, como has querido y eso es importante</strong>, aunque a veces por el camino queden decisiones complejas de entender. Así eras, así fuiste y así perdurarás en nuestro recuerdo, Juanlu.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">La vida te repartió unas cartas nada fáciles, te salieron partidas perdedoras de esas que te hacen tirar la baraja y arrojar la toalla. Pero te levantaste, siempre, con una entereza que voy a recordar y a admirar siempre. La cartas durante tu enfermedad no variaron, todo lo contrario, pero tu actitud fue la misma: mirar a la adversidad cara a cara, con decisión, desafiando al crupier. Hasta el final. Hasta el último aliento. De eso también hablamos, de la injusticia. «Me merezco que por una vez me salgan bien las cosas», me decías. Pero tampoco hubo suerte. <strong>Te has ido pronto, muy pronto, demasiado pronto.&nbsp;</strong></p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Ahora, tras unas horas de asimilar todo lo ocurrido he tenido la tentación de abrir el WhatsApp y escribirte para contarte. <strong>¡Lo que me gustaría poder comentar tu despedida contigo!</strong>&nbsp;Te contaría que las redes sociales se han inundado de mensajes recordándote, ha sido como un boomerang. Ese espacio al que tanto tiempo le dedicaste te ha devuelto esa entrega en forma de cariño. Pero no te creas que todo ha sido virtual, ese cariño se ha transformado en flores, en abrazos y en palabras de reconocimiento para la persona y para ese periodista que se «reinventó» para seguir viviendo de su profesión. Son muchos los compañeros que se han hecho eco de tu fallecimiento, muchos, porque la profesión también te ha rendido homenaje. Y sé que te hubiera henchido de orgullo porque hasta el penúltimo día estuviste trabajando.&nbsp;</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">En tu adiós hemos estado tu familia, tus amigos y mucha gente que no ha querido dejarnos solos <strong>-como tu equipo de paliativos, que también es el nuestro-</strong>. Uno de los momentos más emotivos ha sido la eucaristía, Juanlu. ¡Qué eucaristía! Tu amigo <strong>Miguel Canino</strong> ha preparado una de esas homilías que te reconcilian con casi todo y lo ha hecho donde querías, en Santa Catalina, con la Virgen de Luna vigilante. <strong>Estamos convencidos de que tú no te ibas hasta que ella no llegara</strong>. Te hemos llorado Juanlu, lo seguimos haciendo. Pero también nos hemos reído, como durante todos estos meses porque esas fueron nuestras reglas, nuestra forma de afrontar una maldita enfermedad que arrasó como un tsunami. Hasta hemos bromeado con la posibilidad de poner <strong>«ha cerrado sesión»</strong> en uno de los ramos de flores o incluso en la necrológica, pero ya era demasiado. Nos conformamos con que <strong>«la fuerza te acompañe»,</strong> una forma de que tu otro mundo estuviera presente de alguna forma en tu adiós.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">No quiero despedirme de ti sin decirte, eso sí que jamás te lo dije, que estos meses han conllevado un aprendizaje vital de los que se tatúan y que <strong>me has permitido formar parte de una comunidad muy bonita, una red de apoyo infinita</strong>. Tu marcha es una cicatriz que irá dejando de sangrar pero que siempre dolerá porque te quedaba mucho por vivir, nos quedaba mucho por vivir. Estos meses creo que no te he pedido nada y me debes una: ayúdanos a convivir con el vacío, échanos un cable. <strong>Me lo debes. Nos lo debes.&nbsp;</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.hoyaldia.com/carta-a-un-amigo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>In memoriam de Juan Carbonero</title>
		<link>https://www.hoyaldia.com/in-memoriam-de-juan-carbonero/</link>
		<comments>https://www.hoyaldia.com/in-memoriam-de-juan-carbonero/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 20 Feb 2026 18:44:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Juan Andrés Molinero Merchán]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://www.hoyaldia.com/?p=93302</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Nos ha dejado un hombre bueno. Un hombre sencillo y cariñoso, un referente humano y social. Hay hombres cuya vida discurre sin estridencias, pero ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1590" height="1021" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/02/635d2be4-484a-4893-b145-c57f7d9e561d1.jpeg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="635d2be4-484a-4893-b145-c57f7d9e561d" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Nos ha dejado un hombre bueno. Un hombre sencillo y cariñoso, un referente humano y social. Hay hombres cuya vida discurre sin estridencias, pero cuya huella permanece indeleble en la memoria de sus convecinos. Así fue la de Juan Carbonero, jarote de pro, orgulloso de su tierra natal, pero con firme asentamiento en Pozoblanco, donde sembró durante décadas la semilla fértil de la enseñanza y del ejemplo. Ayer nos dejó un Maestro —con mayúscula— del CEIP Ginés de Sepúlveda (su segunda casa), un magnífico referente como persona, profesional y amigo. Fue, ante todo una grandísima persona y un magnífico docente que entendió el oficio como vocación y servicio. Durante muchos años se entregó con afán, con silencioso empeño, a rescatar a tantos jóvenes de la ignominia del analfabetismo y de la ignorancia. <strong>Maestro de los de antes, de los que enseñaban saberes y valores de vida</strong>; de los que sabían que educar es ante todo mejorar como persona, acompañar a los pequeños, escuchar y orientar en todos los aspectos de nuestra existencia. Sencillo y timbrado de cierta timidez, callado y de reflexión en liza, pero siempre aquiescente, atento y dispuesto a tender la mano y a sumar. Con la sonrisa sempiterna en la boca, de hombre bonachón.</p>
<p style="text-align: left;">Juan formó junto a su inseparable Mané —también querida persona y maestra— un matrimonio ejemplar, de esos que dignifican la palabra, la obra y el amor de vida. Unidos en la existencia y en la escuela, compartieron desvelos, ilusiones y proyectos. En su hogar han arraigado profundos valores religiosos y humanos que han sabido transmitir a sus hijos —Domingo, Dolores, Pilar y Juan Antonio—, a quienes educaron en la responsabilidad, el respeto y el amor a la familia. Fue un padre ejemplar, discreto en las formas, firme en los principios, generoso siempre en el afecto. Asimismo, en son de aprecio y de trabajo, nuestro vecino amó siempre con hondura la naturaleza. <strong>El encinar de Los Pedroches fue para él más que un paisaje: fue escuela de vida, espacio de disfrute y compromiso de subsistencia</strong>. En sus paseos diarios y en sus sempiternas rutas de senderismo por nuestra tierra halló siempre el placer, el sosiego y la reflexión. Supo inculcar a los suyos (con discípulos aventajados) el respeto por el entorno, la conciencia de pertenecer a una tierra que merece cuidado y gratitud.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">En Juan hay que subrayar, cómo no, la calidad de hombre abierto y dinámico, manteniendo intacta e imperecedera la curiosidad. De inquietud contante. Un seguidor avezado siempre de las motivaciones culturales en impulso irrefrenable de aprendizaje (de todo cuanto se le ponía por delante), en jornadas de la Fundación Ricardo Delgado Vizcaíno, en la Cátedra Intergeneracional, en charlas y conferencias; siempre atento y celoso de cuanto pudiera enriquecerle y a cualquier reivindicación social en beneficio de esta comarca que tanto quiso. Fue ciudadano comprometido, vecino leal, amigo constante. <strong>No son halagos de última hora</strong>. Son verdades que brotan de la vecindad, de la ciudadanía compartida, de la amistad y del compañerismo que tantos podemos rubricar. Juan fue persona complaciente, pacífica, reflexiva y comedida. De trato afable y de palabra prudente, de mirada limpia. En un tiempo necesitado de referentes, él encarna sin aspavientos los valores humanos que quisiéramos ver sembrados en nuestra sociedad. Han querido las Parcas que descanse ya de sus ataduras terrenas. Pero nos deja una herencia imperecedera: una vida colmada de bondad y cariño hacia todos nosotros, de coherencia y servicio, de amistad sincera. Su despedida, tan concurrida y sentida, ha sido la mejor prueba de cuánto se le quiso y respetó. Juan era, sencillamente, un hombre bueno. Y en esa sencillez radica la grandeza de su memoria. Que su ejemplo nos acompañe y que su recuerdo nos haga mejores.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;"><a href="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/02/635d2be4-484a-4893-b145-c57f7d9e561d2.jpeg"><img class="aligncenter size-full wp-image-93309" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/02/635d2be4-484a-4893-b145-c57f7d9e561d2.jpeg" alt="635d2be4-484a-4893-b145-c57f7d9e561d" width="1590" height="1021"></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://www.hoyaldia.com/in-memoriam-de-juan-carbonero/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
