El domingo 8 de febrero es un día marcado en el calendario para la ciudadanía pozoalbense porque tiene que desarrollarse la romería de traída de la Virgen de Luna, patrona de la localidad. Sin embargo, la situación meteorológica ha provocado que todas las miradas estén en las decisiones que se adoptan tanto desde de la cofradía como desde el Ayuntamiento para esa fecha. De momento, no ha habido información oficial al respecto, aunque el Consistorio ya suspendió la entrega de cestas a las carrozas por no estar recomendando el acceso al santuario ni en carroza ni en vehículo privado por el estado de los caminos y de la zona del propio santuario.

Así las cosas, se está estudiando el operativo para permitir la llegada de la ciudadanía al santuario a través de la red de autobuses que viene operando en días de romería. No obstante, las dificultades de acceso a la zona hace que ese estudio se esté realizando con todo el detalle posible para garantizar la seguridad de usuarios y conductores. 

Respecto a las cuestiones que corresponden únicamente a la cofradía, se tienen sobre la mesa varios escenarios y la toma de decisiones dependerá de la evolución meteorológica por lo que se podrán comunicar en los momentos previos a ciertos actos. Todo apunta a que la eucaristía se realizará en el interior del santuario por la complejidad de dejar preparada toda la logística ante las persistentes lluvias, por lo que el acceso al interior sería reducido.

Lo que la cofradía mantiene son las cuadrillas, hasta tres, de porteadores para traer a la Virgen de Luna a hombros de regreso a Pozoblanco. Esto no significa que el camino se vaya a hacer con normalidad porque todo dependerá de los fenómenos meteorológicos a los que haya que hacer frente en el momento de la salida de la Virgen de su santuario. No obstante, la cofradía trabaja sobre la posibilidad de que la Virgen pueda ser llevada por los porteadores, pero también que tenga que ser trasladada en gran parte del recorrido en un vehículo apto para la ocasión.