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	<title>Hoyaldia.com &#124; Actualidad online de la comarca de los pedroches &#187; Opinión</title>
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	<description>HOYALDIA.COM es un periódico online de la comarca de Los Pedroches</description>
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		<title>En tiempo del calor…, la casa tradicional</title>
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		<pubDate>Fri, 26 Jun 2026 07:12:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Juan Andrés Molinero Merchán]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; Cuanto le debemos a nuestros mayores&#160;de antaño. En estos días en los que el rigor del verano es acuciante, con los calores del infierno, ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="940" height="570" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/06/casa.png" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="casa" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Cuanto le debemos a nuestros mayores&nbsp;de antaño. En estos días en los que el rigor del verano es acuciante, con los calores del infierno, siempre me acuerdo de la arquitectura tradicional. La casa de Los Pedroches es una de esas reliquias del pasado que ejemplifican como nadie el saber popular.&nbsp; Nunca me han gustado los tópicos, porque aún en sus verdades deforman muchas veces la realidad convirtiéndola en mentira de generalidad. No obstante, en asuntos del calor es casi siempre cierto que en Andalucía las temperaturas frisan siempre las máximas del país, con referencias abultadas de Córdoba con el mercurio escandaloso en alza. Cierto es también que los dislates de la alteración climática, en las últimas décadas, han alterado los periodos estacionales, y durante el año son grandísimos los cambios que se advierten sin necesidad de muchas explicaciones. El estío se alarga sobremanera hasta mantener las terrazas de los bares durante el año casi de forma sempiterna. Con todo ello en clave de certeza, también es verdad que el calor fue siempre en esta tierra durante centurias un elemento definidor del clima. Nuestros antepasados vivieron como nosotros los calores del verano sin indulgencias de climatización, ni aparatos tecnológicos de los tiempos que corren.</p>
<p style="text-align: left;">Tenían, sin embargo, como hemos dicho en muchas ocasiones y puede fácilmente comprobarse, el saber de la tradición y la experiencia como maestra de la vida. Los rigores del calor eran también para ellos grandes, en parangón con los fríos continentales del invierno —que tampoco es flojo en estos lares—, pero alcanzaron a templar unos y otros extremos con el firme entendimiento de los materiales de su hábitat natural. Las casas de nuestros antepasados, que desgraciadamente están despareciendo en su esencia, constituyen un magnífico ejemplo de aprovechamiento de los recursos naturales para solventar las problemáticas climáticas. La utilización del granito y la madera, las tierras frescas y la vegetación natural cumplen como nadie con la encomienda de corregir los dislates de la naturaleza. Más aún, porque a los propios materiales impermeables y de control térmico se suma el grandísimo dispendio de recursos técnicos de carácter arquitectónico y habilidosas soluciones constructivas. En términos domésticos de gran simpleza siempre recordamos dichos y hechos graciosos sobre estilos de vida para el invierno y el verano (con aquello de bota, baraja y brasero ante el frío; o parra, pozo y botijo para el verano), pero realmente resultan sorprendentes las soluciones arquitectónicas, estructurales y morfológicas de las casas de nuestros mayores. Claro que el pozo del patio era una exigencia insoslayable en cualquiera casa que se preciara, con el subsiguiente aditamento de la vegetación y la tierra del huerto, pero de mayor enjundia es la composición de los habitáculos interiores, con la vereda central con accesos en los extremos para convertirse en un corredor de corriente fresca en verano, fluyendo el fresco del huerto hacia el interior como regulador de temperatura.&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">De superior importancia es asimismo la cámara superior que, si ciertamente cumple con una función esencial de guarda y custodia de aperos y productos del campo (trigo, melones y sandías…), no menos cierto es que en términos de climatización responde a la función crucial de aislamiento de la parte inferior vividera, impidiendo los rigores del frío invernizo y el acuciante calor de verano. Tampoco resulta en absoluto soez la disposición opaca interior de la vivienda, completamente cerrada en los flancos, que tanto se ha criticado a lo largo de la Historia, y que sin embargo tiene justificación funcional en esto de los calores y los fríos, más allá de pérdida de luces centrales. Todas ellas son soluciones de nuestros antepasados para corregir el calor y regular los espacios vivideros de casa. De sus virtudes no es necesario prodigar medias mentiras o regalías de ficción sobre las capacidades de las viviendas para soportar el tempero. Las verdades se acreditaban entonces, y se siguen verificando ahora, con la simple vida en una de estas casas tradicionales que <em>de facto</em> te enseñan que nuestros antepasados entendieron bien que hace calor, mucho calor, y que la casa es el mejor instrumento de nuestro habitar con elementos y formas reguladoras de carácter natural. Tanto la parra del patio con el pozo y el botijo como el interior permiten no solamente vivir en sintonía con la naturaleza, sino disfrutar de la siesta y de la noche, de la comida y del descanso antes de la jornada de trabajo. No hacemos proselitismo del pasado ni de la tradición más rancia, que en aspectos negativos era también maestra, pero sí que cabe rendir un homenaje sentido con brete de distinción entre el pasado y el presente.&nbsp; La casa tradicional rubrica con primor la calidad de vida ante el soporífero pugilato del verano.</p>
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		<title>La Sagrada Familia de Gaudí</title>
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		<pubDate>Mon, 15 Jun 2026 07:16:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Juan Andrés Molinero Merchán]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

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				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1130" height="940" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/06/sagradafamilia.png" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="Interior de la Sagrada Familia" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Entre las maravillas universales del arte&nbsp;hay, incluso, estridencias geniales de belleza. La Sagrada Familia de don Antonio Gaudí (1852-1926) no precisa, siquiera, de los impulsos mediáticos de manto blanco. Se trata de una obra tan gigantesca en factura, a todos los niveles (material y espiritual), que sobrecoge el espíritu humano como muy pocas obras lo hacen. Ciertamente la visita del pontífice León XIV, con todos los <em>máss media</em>en liza, la convierten puntualmente en protagonismo de excepción, pero posee el templo en sí mismo tal potencia — en cualquier momento— que obnubila cualquier otra perspectiva. La magnificencia de la catedral barcelonesa solamente se entiende desde parámetros álgidos de exclusividad. Cierto es que responde bien a un tiempo y a un estilo (<em>Modernismo</em>), muy bien definido en formas, que le ofrece cauces en los planteamientos estéticos de su era (fines del s. XIX y comienzos del s. XX), pero no es menos verdad que la autenticidad del templo y su expresividad se debe única y exclusivamente al maestro.</p>
<p style="text-align: left;">Toda su obra (<em>La Pedrera, Casa Batlló, Parque Guell, Capricho de Comillas</em>, etc.) destila los efluvios de una mente creativa sin parangón. Una genialidad universal. Un hombre de imaginación desbordante que, sin embargo, recoge como nadie los réditos del arte más señero del emporio artístico occidental. Claro que Gaudí es conocimiento y técnica, genuino sabor de contemporaneidad y mirada profunda de la naturaleza, pero nadie como él ha sabido dar voz propia a sus obras con tanta personalidad: con sentido de unidad y pluralidad; con univocidad y contextualidad. Nadie maneja como él la dialéctica de la luz y los colores, las deslumbrantes bóvedas ni las formas curvilíneas estructurales que sorprenden y emocionan. En ellas está siempre patente la firma del genio en toda su dimensión, porque todo su ideario camina raudo por los senderos de una inteligencia procaz, de una solidez envidiable, de una álgida imaginación y originalidad incontestable. Nadie habla más alto ni más claro de que el arte tiene a veces en el espacio y en el tiempo una voz inimitable, partiendo como decimos de sintaxis claras de estilo y semánticas de historia. Parece mentira como don Antonio Gaudí hace temblar en técnica, emoción y calidad a los mismísimos pilares del arte clásico universal. Bastaría con recordar que el Vaticano — centro por excelencia del orbe cristiano— posee alarde de grandiosidad con el emporio de San Pedro de los mismísimos Buonarroti (cúpula) y Maderno (fachada), genios incontestados de arte universal de los momentos álgidos del Renacimiento y Barroco, pero timbran sus pedestales de distinción con un edificio que se encumbra en el centro religioso de la tierra, que es un <em>As</em> muy&nbsp; grande en la manga; timbran su elocuencia artística con estilos de marchamo universal y prosapia clásica, que llevan en su seno la savia de la verdad del Arte, que forjaron los hombres de la Antigüedad; y San Pedro representa las magnificencias de dos&nbsp; genios (y muchos más) irrepetibles de la Historia.</p>
<p style="text-align: left;">Con todo ese acopio (sirva de ejemplo), sin embargo, la Sagrada Familia no se achica ni ante el coloso de Roma ni ante las otras maravillas del mundo (pirámides…). Gaudí alza la voz de un genio en unas piedras que se disciplinan con humildad a su espíritu religioso; porque el maestro es también un hombre de creencias. La maravillosa dialéctica de las piedras y sus formas caprichosas rompen como nadie los esquemas del espacio y del tiempo, del estilo y de los magnates de su era. Nada extraña que el edificio esté siempre lleno de visitantes del mundo con miradas absortas al infinito de las piedras, porque infinita es la diversidad de pórticos, torres y ventanales que no solamente conjuntan en un estilo y en una personalidad creativa, sino que cada una de ellas habla con estridencias dialectales arquitectónicas que abruman por la capacidad técnica del genio: porque asombran los arcos y las columnas, las respuestas técnicas y los diálogos exultantes de belleza en cada uno de los rincones. Pero Gaudí no solamente es técnica, arte, creatividad y naturaleza, es a la vez conjunción de piedra y luz, de medida y evanescencia, de firmeza de un estilo y disparidad de criterios estéticos. La obra es fruto de una idea y un momento, sí, pero desde luego que trasciende el espacio y el tiempo.</p>
<p style="text-align: left;">La longevidad (desde 1883) en su conclusión definitiva tal vez sirva en tono de curiosidad para aplacar el ideal de perfección en que se estima la obra, pero realmente es fruto de una vida —la del maestro— que entendió el culmen del arte con una personalidad propia y definida. La visita del pontífice para la bendición del templo —en su disparidad de emociones contenidas en el visionado— puede servir también para calibrar cómo una catedral centenaria responde con majestuosidad —contemporizando como nadie— a todas las exigencias técnicas de los tiempos modernos, de la imaginería visual (ópticas, enfoques, zooms impresionantes…) y a una mirada universal que contempla el lenguaje de un genio de nuestra Historia. Gaudí define en la Sagrada Familia no solamente con un lenguaje sobrecogedor, sino con un espíritu infinito de eternidad. Porque eso es su obra, a la que difícilmente pueden llegar las palabras burdas de cualquier mortal, que siempre se quedarán alicortas ante la belleza incontestable del maestro.</p>
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		<title>Exhorto al cristianismo</title>
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		<pubDate>Mon, 15 Jun 2026 07:13:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Juan Pedro Dueñas]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; Exhorto a los verdaderos cristianos, aquellos que aún creen en la bondad y humanidad que predicó Jesús, a aquellos que siguiendo a Mateo abandonan ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="800" height="400" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/06/papa.jpeg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="Foto: Vatican Media" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Exhorto a los verdaderos cristianos, aquellos que aún creen en la bondad y humanidad que predicó Jesús, a aquellos que siguiendo a Mateo abandonan sus privilegios materiales en beneficio de los bienes del espíritu. De la bondad del alma, a aquellos que el evangelio denomina del Padre, a quienes el padre celestial exigirá rendición de cuentas llegado el momento de abandono de esta vida.&nbsp;¿Poneis, acaso, por encima de vuestra salvación, los inmundos mensajes de los dirigentes políticos?</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Hoy no se puede ya apelar a razones éticas ni morales, la verdad ha llegado a tal punto de enrevesamiento que no quedan mas razones que la apelación a la conciencia como único valor firme para la salvación no solo de esta sociedad sino del alma de aquellas personas que haciendo un prudente uso de sus valores, guardan silencio.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Jesús fue victima de sus firmes convicciones, y no dudó en luchar contra el fariseísmo de sus propios hermanos <strong><em>“No penséis que he venido para traer la paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada</em></strong> “(Mt 10:34) Esta verdad generó un conflicto ideológico y espiritual que llevaría a la sociedad a cambiar las lealtades, aún a costa de su propia vida.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">¿Nosotros, los que nos autodenominamos cristianos vamos a ser mas leales a una paz prometida con base en la diferencia de unos ciudadanos respecto de otros, que a la doctrina de la salvación basada en la fe?</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;"><strong>Prioridad nacional, </strong>la promesa temporal de la supuesta salvación de una sociedad putrefacta que los mismos que prometen salvar han llevado a la podredumbre.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Hoy solo conocemos el significado de un concepto lingüístico ignorando el verdadero significado de esa hipérbole. <strong>Prioridad nacional</strong> sería una lucha loable en la controversia de prioridad entre las naciones del mundo luchando dignamente unas contra otras para resaltar ese supuesto predominio y garantizar y afianzar los valores y derechos de sus conciudadanos, pero nó, bajo este engañoso emblema se encubre una desigualdad entre iguales, entre seres que, ante los dogmas del cristianismo, no son distintos.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">De esta maldad solo conocemos el cascarón del huevo, pero visto como soplan los vientos, que día a día van tomando el tamaño de huracanados, podemos imaginarnos el contenido del envoltorio.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Los cristianos, de una u otra tendencia política, tenemos la obligación, primero de salvarnos en esta tierra, y así aspirar por nuestras obras a la salvación eterna. <em>“Pero os digo que en el dia del juicio habrá más tolerancia para Tiro y Sidón que para vosotros”</em> (Mat.11:23).</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">No se nos pide la heroicidad de poner en riesgo la vida, como ese hombre al que todos veneramos y pretendemos imitar, solo seguirle en su doctrina de la rebelión frente a la injusticia, de alzar la voz en uso legitimo de un derecho social garantizado. Alcemos la voz no solo en los cánticos religiosos en los claustros y ritos de procesiones, es una obligación de todo buen cristiano alzar la voz frente a aquellos que pretenden dañar a nuestros semejantes, sin consideración a la ideología por encima de la cual debe estar el verdadero sentimiento humano, la solidaridad, la igualdad, la semejanza, seguir el camino del entendimiento, tolerancia y respeto entre todos los seres de la tierra, la paz mundial que estas corrientes políticas indeseables que solo pretenden su propio bien en perjuicio del resto, están poniendo en peligro.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Yo soy un hombre de izquierdas, no tengo ningún miedo ni pudor a declararlo públicamente, pero por encima de esa ideología de mi mente, está el sentimiento de mi alma que me dice: No hagas aquello que no quieras que te hagan. Ama al prójimo como a ti mismo. Todos los seres somos iguales en esencia, en sentimientos, en sufrimientos, en necesidades, o al menos deberíamos serlo. Por eso exhorto a los verdaderos cristianos a salir de su silencio y alzar la voz en nombre de aquellos a quienes se les niega, o al menos se pretende negar un derecho tan básico como es la asistencia médica.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Una nación que sienta como principio tan perversa e irracional política no sería un país digno ante los ojos del mundo, y por supuesto ante los ojos del Dios de los creyentes.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Apelo a los padres del rebaño, a los levitas, a quienes se proclaman padres de su grey, tomen conciencia de la necesidad de llevar a sus ovejas por el camino de la doctrina cristiana. Hagan sus homilías diarias denunciando a los malhechores que bajo la apariencia de salvadores se alimentan de las miserias humanas.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">A buen seguro que si Jesús volviera a la tierra, lo haría en patera, confundido entre los subsaharianos por el color negro de su piel, y estaría en la calle junto a esos “distintos” pero no diferentes para él.</p>
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		<title>La Virgen vuelve a La Jara</title>
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		<pubDate>Sun, 24 May 2026 13:00:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Juan Andrés Molinero Merchán]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; La Virgen de Luna es siempre noticia.&#160;Especialmente notoria, incluso, cuando no lo es en un mundo de ruidos álgidos de otras muchas naturalezas. No ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1200" height="800" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/05/virgendeluna_llevada.jpeg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="Virgen de Luna, romería de llevada de Pozoblanco" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">La Virgen de Luna es siempre noticia.&nbsp;Especialmente notoria, incluso, cuando no lo es en un mundo de ruidos álgidos de otras muchas naturalezas. No hablamos de esencias religiosas, aunque las haya, en muchas personas. Nos referimos a la intensidad con que sigue viviéndose una imagen que —como hemos indicado muchas veces— es un baluarte de Historia, tradición y fiesta. En los tiempos que corren de complejidades sociopolíticas, guerras y enfermedades (epidemias sonoras…), que absorben diariamente nuestras vidas en tráfago de inquietud, llama sin embargo la atención cómo los rituales y liturgias se mantienen y reviven con fuerte poso de aquiescencia, que no es nada fácil de comprender en sociedades tan descarnadas de principios y valores.</p>
<p style="text-align: left;">Tal vez sea precisamente eso lo que permite que una tradición centenaria de quinientos años siga rauda por sus fueros. En momentos desconcertantes en orientaciones claras de los pueblos y civilizaciones, la cotidianidad y la tradición rezuman con olores fuertes de incienso; muchas veces se ha dicho que no hay nada en la vida como la bendita rutina, que nos abstrae diariamente y nos protege de las arritmias y alharacas, de los atronadores sobresaltos sobre esto y lo otro, los altibajos y requiebros de las novedades buenas o las desesperaciones. Lo normal y lo cotidiano nos tranquiliza. En este mismo tono funcionan las prebendas de la historia —salvando las distancias, claro, de fondo conceptual (religioso, o de otra naturaleza)—, las tradiciones marianas que desde la Edad Media sentencian normalidad en ritos y liturgias, que con mucho aparato tal vez nos conmuevan y exalten el espíritu, pero en el fondo constituyen reiteraciones que se asumen con agrado. La Virgen de Luna guarda en sus elementos simbólicos (imagen, traídas y llevadas, ermita…) una trascendencia conocida e intensa, en defensa del territorio y la subsistencia (las yerbas y aprovechamientos, defensa…, etc.), pero en lo más doméstico representa una cotidianidad que tranquiliza y deleita. No simplemente por la fiesta y algarabía que arrastra, que también, sino porque está completamente imbricada en la celebración de la vida, del tráfago de la naturaleza, del brotar de las plantas y de revivir el camino.</p>
<p style="text-align: left;">No es la Iglesia, ni las celebraciones que realiza, ingenua en el asiento de valores humanos en el tiempo y en el espacio. &nbsp;La Virgen será más o menos visitada (y rezada) diariamente, pero en las fechas claves de su calendario cíclico es arropada por las multitudes que saben que, desde sus ancestros, se celebran estos hitos con halos de normalidad y advertencia de los ritmos naturales. Llama no obstante la atención, decimos, la intensificación y amplificación de ritos entorno a la imagen, la vivificación profunda de todas las liturgias (con reforzamientos) y la generalización con que se hace. En nuestros contextos (sociales, económicos…) se entiende bastante desde parámetros de identidad, que estuvieron siempre presentes, pero que actualmente se actualizan y reavivan con fruición, porque las sociedades tan díscolas en las que vivimos, con truculencia de contrapuntos culturales, precisa reforzar nexos de unión entre la comunidad; requiere vínculos de tradición y referencias asentadas. Y todo eso lo ofrece la Virgen de Luna con un espectro magnífico de ingredientes. Parece mentira como todos los elementos del ritual tradicional se avienen en remozo de modernidad.</p>
<p style="text-align: left;">Nos referimos al reforzamiento de las cofradías, con el rigor y amplitud de los desfiles, procesiones a las parroquias, liturgias simbólicas, vestimentas, cánticos, etc., así como la remodelación precisa de incorporación de féminas en el tenor de los tiempos en validación de cuestiones de género, como no puede ser de otra manera. Revitalización festera en parámetros sociales, de tradición familiar, reencuentros, disfrute y renovación anual de una tradición que es asazmente civil, y laica para infinidad de personas. También se actualizan con vigor, —queda visto en el presente año— el fervor religioso y clerical de una imagen a la que se le sigue dotando de mayores rangos en el espectro católico de carácter simbólico, como la reciente coronación que ha concitado al orbe creyente de la Virgen, con ensalzamiento canónico que complementa las intitulaciones de alcaldesa perpetua y patrona de las villas que le rinden devoción. Se trata pues de un remozamiento de la tradición con revestimiento de actualidad que permite conjugar lo de antes con lo de ahora sin quebrantamiento alguno, sin rupturas graves de pensamientos, ideologías, contextos económicos o coyunturas álgidas de las nuevas civilizaciones. La Virgen sigue, decimos, por los fueros de la tradición y la Historia. Pozoblanco y comarca se mueven de nuevo por las sendas verdes de la dehesa, disfrutando de olores, sabores y colores de la Jara; promoviendo alardes de convivencia y fiesta grande, revistiendo el acto con loores de solemnidad y liturgia. La Virgen de Luna sigue siendo marchamo de cotidianidad y magnificencia, con traídas y llevadas, aún en sus ingredientes de mayor lustre y relumbrón.&nbsp;</p>
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		<title>El poder y la decadencia</title>
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		<pubDate>Fri, 22 May 2026 08:22:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Juan Pedro Dueñas]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; Hablando en inglés, traje corbata y gafas de marca, se crea la imagen a seguir adecuada para la imposición de las formas. El poder ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1200" height="811" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2024/05/pleno_pozoblanco_residencia.jpg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="Reivindicaciones por la residencia de Pozoblanco" /></p><p>&nbsp;</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Hablando en inglés, traje corbata y gafas de marca, se crea la imagen a seguir adecuada para la imposición de las formas. El poder ejecutivo, el poder judicial, el poder político, el poder del pueblo. Todo son poderes y casi nada es querer, a pesar de habernos hecho creer que «poder es querer».</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Desde los poderes públicos se adiestra el pensamiento para impedir el razonamiento anulando la libertad como atributo del ser humano para una convivencia ordenada, pacífica y justa. La apariencia de las formas, se dictan normas para apaciguar la fiera que todos los seres llevamos dentro y que se rebela como recurso ante las injusticias, recurso cuyo ejercicio limitan precisamente los poderes. Si se comete una injusticia, se dice: «Acuda usted a los tribunales», ofertando la esperanza de reposición del mal causado, pero la justicia social no depende de la administración de justicia, aunque así pretendan hacernos creer. Acudir a los tribunales, además de una pérdida de tiempo y dinero resulta una desolación. Años de espera en la respuesta, incertidumbre en las decisiones y arbitrariedad en la aplicación de las leyes.&nbsp;La decadencia de los valores humanos es evidente, todos, o casi todos, coincidimos en ello.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Se pretende hacernos sentir impotentes para paralizar esta enorme maquinaria que nos arrastra y hace creer que revertir la situación es imposible. «Esto es lo que tenemos», solemos decir con irresponsable actitud, en la creencia de que tales males no afectarán a los que creen que con cumplir las normas, sean las que fueren, es suficiente exigencia para un ciudadano de bien.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Una sociedad con conciencia de ser no puede renunciar a la presencia activa de los ciudadanos ante situaciones irregulares, injustas y arbitrarias de los poderes públicos obligados por su función a la búsqueda y consecuencia de una justicia real y bien común para sus pueblos. El mayor filósofo de la historia, Aristóteles, decía: «<em>El fin supremo del poder político no es el beneficio personal, sino garantizar la felicidad y el bienestar moral de los ciudadanos»</em>. Después de veinticinco siglos, poco hemos aprendido. Hoy debemos preguntarnos, en lugar de aquietarnos: ¿Qué podemos hacer?, pues comenzar por el entorno más próximo, ilustrase y documentarse, mediante un pequeño esfuerzo, en primer lugar de lo que ocurre en inmediatez.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">En nuestra ciudad tenemos un ejemplo permanente de la Plataforma en Defensa de los Mayores, reivindicando &nbsp;de forma ordenada, civilizada y respetuosa, una residencia pública para nuestros mayores prometida por los poderes públicos para conseguir logros personales, olvidándose de las causas que le han llevado a ostentar ese poder efímero y delegado en la convicción de que lo mantendrán toda la vida, ignorantes de que un trono es solo un sillón de madera forrado de terciopelo. Pobres necios, cortos de espíritu y conciencia que pretenden limpiar sus pecados mediante plegarias y boatos en procesiones, como sepulcros blanqueados a los que no les estará reserva la diestra de su señor. Su fundamento y argumento lo reducen estrictamente a una imagen pública, como los Silenos invertidos de Alcibíades” (seres<em> mitológicos griegos asociados al dios de la belleza, la fiesta el teatro y el éxtasis-Dionisio</em>-) blancos por fuera y sucios por dentro</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">La historia de la humanidad se ha producido de forma cíclica con épocas de esplendor de imposición de la razón, y decadencias abocadas a conflictos bélicos. <strong>No esperemos a que vengan a buscarnos y ya no haya nadie que proteste por nosotros.</strong> <strong>Oponerse a las injusticias</strong>, vengan de donde vengan, no es solo una <strong>obligación</strong> de buenos ciudadanos, sino también un<strong> derecho básico</strong> de todos en un Estado que se dice «moderno».</p>
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		<title>Juana Castro. La poetisa de Los Pedroches</title>
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		<pubDate>Tue, 28 Apr 2026 05:30:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Juan Andrés Molinero Merchán]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[Juana Castro]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Los Pedroches]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

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				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1200" height="670" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/04/juana_castro_.jpeg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="Juana Castro en su última presentación celebrada en Villanueva de Córdoba. Foto: Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Es la gran desconocida. No hablo del nombre ni de la aparición mediática en los círculos del ámbito literario cordobés, o las referencias al uso entre las plumas de la lírica comarcal o provincial. Me refiero a la autora y la obra que la reconoce, en círculos más elevados, como una poeta de referencia literaria. Las palabras mayores que tildan a esta jarota de nacimiento en el espectro de la Literatura nacional, con galardones de empaque y profundidad en sus escritos, <strong>esas, solamente se conocen y comprenden bien por quienes han leído (no mecánicamente), comprendido y disfrutado su obra.</strong> Que, por cierto, tiene reciente obra completa (tal vez) publicada desde hace meses.</p>
<p style="text-align: left;">No creo sinceramente, sin embargo, <strong>que la mayoría de los pedrocheños conozcamos bien, ni siquiera medianamente, la significación de una autora que alcanza cotas altas de reconocimiento</strong>. Juana Castro posee una trayectoria larga, pues su avidez intelectual y su afán por escribir deviene desde bien pequeña, con gusto sin mayor encomienda, por necesidad —como ella dice— con urdimbres de oficio y pasión encendida que derrocha en lo más hondo. Son mimbres a considerar, sin duda, pero creo que los timbres más notorios de su voz poética se encuentran en otros pilares, lejos de esas varetas que contienen los ingredientes de muchos escritores que pululan en el orbe de la farándula literaria.</p>
<p style="text-align: left;"><strong>Juana Castro tiene una personalidad muy definida</strong>; tiene una mirada muy particular; posee un trasfondo conceptual en su relato que la hace distinta y sobresaliente con vigor. A esta escritora no se la puede mirar simplemente desde la rimbombancia sonora de altavoces que la engrandecen, hace falta acercarse a ella con mucho sigilo y tiempo, destripando sus versos y su vida, y mirando con pausa el discurrir de las aguas de su caudal lírico. No es poetisa de aparato, ni de proyección fácil; ni es de verso sonoro ni de ruidos insulsos, porque su quehacer se mueve más en las entrañas de lo profundo, a lo que hay que llegar conociendo bastante de su alma, de su formación y de las motivaciones que la mueven. Desde luego que no es –ni creo que haya querido ser nunca– escritora de relumbrón y veladura de etiqueta insustancial. Sus escritos están en la aureola de lo más personal y sintético de la cultura profunda que posee. Sin duda tiene alma de pueblo, corazón agrietado y mirada profunda de los ancestros más acicalados de la cultura clásica. <strong>Pero ante todo es lectora consumada, conocedora al dedillo de los grandes (Lorca, Machado, Hernández, Góngora y Quevedo, Aleixandre…), y a los cordobeses de relumbrón (García Baena, Núñez&#8230;).</strong> Su letra acicalada traduce la madre naturaleza en la bonanza silvestre y en la belleza embargante.</p>
<p style="text-align: left;">Los viejos parámetros tradicionales de la tierra de Los Pedroches, vividos en las fauces de las entrañas, los tienen metidos en las entrañas: el trabajo y la vida de subsistencia, el dolor y sufrimiento a ultranza. Con especialísimo aprecio y avalúo de la mujer, que se convierte en sus versos en un eje sustancial de su obra. No ahora, en las últimas décadas, cuando templan las aguas de la igualdad en la prédica. <strong>Castro es mucho más temprana en su decir y sentir.</strong> El dolor lo lleva en sus venas, porque sus registros literarios que ama son sentenciosos (Santa Teresa, Sor Juana Inés, Safo…). Las puertas poéticas a las profundidades las abre pronto (Cóncava mujer, 1978), marcando el camino intenso de inquietud por la mujer (<em>Del dolor y las ala</em>, 1982; <em>Paranoia de otoño,</em> 1984; <em>Narcisia,</em> 1986…) como objeto de trabajo y de pasión (no solamente en la poesía, en la política y en la vida). Haciéndolo, desde luego, desde una mirada introspectiva que la nutre. Es una mujer que escribe y vive como mujer; la mujer que se alza con brotes creativos con una interpretación propia a partir de su propia experiencia. No cabe duda que el discurso poético de Castro se mueve en coordenadas de renovación temática, sentimental, y posicionamiento interno.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">En las venas tiene también la autora el afán de la Cultura, la necesidad de saber y entender el mundo, derrochando capacidad de análisis lírico. Es maestra de oficio, pero también de la vida. Sus poemas trascriben <em>a pies juntillas</em> hondos saberes de mujer culta. No son supercherías de artificio. <strong>No son fuegos literarios ni alharacas de bombo y platillo. Los estudios de avezados especialistas resultan elocuentes de la altura poética e intelectual de la jarota</strong>. Su tráfago literario es inmenso, e innombrables sus afanes y quehaceres con grupos literarios (Zubia, Cántico…), con colegas de la pluma e inquietudes de su era. Sin embargo, su mirada elevada y particular es muy personal, contra lo establecido y normatizado, yendo más allá de la tradición. La creación literaria de Castro despliega un trépano intenso y original. Los temas que toca son hondos y complejos (patriarcado; la mirada interna como mujer…), porque hace una mirada al pasado, a la tradición y la familia (el matriarcado, la mujer, la madre…), a la genealogía femenina con la que establece un diálogo, la educación, etc. Con potencia conceptual y lírica, espeleológica, trajina en el origen mítico femenino (<em>Narcisia,</em> 1986) para surcar ideales de libertad haciendo su propio relato de la maternidad. No es fácil encontrar poetas de tanta enjundia en la búsqueda de las inquietudes internas.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">De principio a fin deja Juana de Castro un halo de profundidad brillante, del espacio y del tiempo en lo más hondo, del espíritu fosilizado que nos abre los ojos, como culmina en <em>Antes que el tiempo fuera</em> (2018). En fin, <strong>cuarenta años de literatura <em>castrense</em> que debemos de conocer y leer con ahínco,</strong> <strong>porque muy pocas veces se escuchan voces tan autorizadas en el campo de la literatura de una mujer de Los Pedroches.</strong></p>
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		<title>Más allá del azul, se necesitan soluciones urgentes</title>
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		<pubDate>Thu, 02 Apr 2026 05:30:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luis Miguel Arroyo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; Como cada 2 de abril, se conmemora el Día Mundial de Concienciación del Autismo. Familias y colectivos de toda España se unen para reivindicar ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="600" height="261" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/04/autismo.jpg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="autismo" /></p><p style="font-weight: 400; text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Como cada 2 de abril, se conmemora el Día Mundial de Concienciación del Autismo. Familias y colectivos de toda España se unen para reivindicar y exigir los derechos que a todas estas personas les corresponden.&nbsp;Es esencial diseñar políticas públicas y planes locales que otorguen el lugar que corresponde a las personas con autismo. No existen planes de accesibilidad cognitiva, ni adaptación de entornos, ni actividades dirigidas, ni prácticamente apoyo alguno por parte de ninguna administración. Ni estatal, ni autonómica, ni local.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Toda problemática se agudiza en zonas rurales donde los recursos llegan a cuentagotas. Es habitual entre las familias dedicar ingentes cantidades de dinero en centros terapéuticos privados para poder fomentar el desarrollo de sus hijos. ¿Ayuda de la administración? casi inexistente, y no llegan a cubrir ni una mínima parte del desembolso económico que ello conlleva.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Ha sido noticia este año como familias de personas con necesidades educativas especiales han tenido que manifestar en medios de comunicación que sus hijos/as son obligados a abandonar los centros educativos al día siguiente de cumplir los 21 años ¿Y luego qué? Una lucha constante.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Es importante exigir un sistema educativo que los/las valore como al resto, permitiendo que el alumnado desarrolle su potencial junto a sus iguales con todos los recursos necesarios a su disposición, sin escatimar un solo euro en ello.&nbsp; Así como fundamental resulta la aplicación de los planes escolares de acoso ante el más mínimo indicio de existencia del mismo.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Y ¿en el ámbito sanitario? Hay que decir que la asistencia al paciente con autismo está lejos de unos estándares mínimos de calidad. Ni existe formación de los profesionales, ni los centros se encuentran adaptados, ni mucho menos se desarrollan planes para poder prestar una atención adecuada.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Se debe dar respuesta contundente, y lejos de toda palabrería, al desempleo, que presenta cifras alarmantes. Se estima que en torno al 80-90% de las personas autistas de nuestro país están sin empleo y sin posibilidad alguna de encontrarlo, según datos de Autismo España.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">Últimamente están proliferando en redes sociales la creación de grupos de familias de toda Andalucía que luchan por conseguir los recursos necesarios para las personas con necesidades especiales. No se piden más derechos, ni privilegios, sino sólo lo que les corresponde. ¿Son necesarios estos grupos?, La respuesta es que no se nos da otra opción.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">La discapacidad no reside en la persona, sino en las barreras que, una tras otra, nuestra sociedad les pone de manera constante en todos los ámbitos de la vida.&nbsp;Debemos cambiar la invisibilidad por la visibilidad, la confrontación por el diálogo, la dificultad por la facilidad y las palabras por los hechos.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;">No es tan difícil, sólo se necesita voluntad para cambiar y tener en cuenta a las personas con Autismo con el objetivo de darle el lugar que merecen mediante derechos, recursos y cambios reales.</p>
<p style="font-weight: 400; text-align: left;"><strong><u>2 de abril. Día Mundial de Concienciación del Trastorno del Espectro del Autismo. </u></strong></p>
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		<title>La ganadería extensiva está herida de muerte</title>
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		<pubDate>Tue, 31 Mar 2026 08:23:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Francisco Casero-Rodríguez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[ganadería]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; «Lo mismo se oye hablar maravillas de la ganadería extensiva desde el poder (legislativo y ejecutivo), que se observa cómo se la arruina desde ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1200" height="692" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2022/03/cerdos.jpeg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="cerdos" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;"><strong>«Lo mismo se oye hablar maravillas de la ganadería extensiva desde el poder (legislativo y ejecutivo), que se observa cómo se la arruina desde los parlamentos y los despachos»</strong></p>
<p>Los pastos, la dehesa y la ganadería extensiva, que han ocupado tradicionalmente cerca del 60% del territorio nacional, y que constituyen el trípode medioambiental más importante que España aporta a la Unión Europea para cumplir con los Acuerdos de París (firmados en el 2015 por 195 naciones), se encuentran actualmente en una situación DEPRIMENTE, debido a las pérdidas económicas que le embargan, al acoso legislativo que padecen y a la asfixia burocrático-administrativa a la que están sometidos.</p>
<p style="text-align: left;">Esta situación, que comienza con nuestra entrada en la CEE y se agudiza con la aplicación en España de las sucesivas reformas de la PAC, alcanza su punto álgido en la reforma del año 2013, con la introducción del Pago Básico Compensatorio y la creación ficticia por España de las 50 Regiones de la PAC, que tenían la opaca finalidad de hacer un reparto interesado e injusto de las Ayudas Básicas que llegan desde Bruselas para proteger por igual tanto a los agricultores como a los ganaderos de extensivo, pero que finalmente España terminó perjudicando gravemente a los Pastos (que son los peor tratados de toda Europa, llegando a recibir tres veces menos <strong>Ayudas Básicas que los ganaderos de extensivo del resto de los países europeos).</strong></p>
<p style="text-align: left;">En este contexto llegamos al día de hoy con el 70% de los Pastos de España (alrededor de 13 millones de hectáreas) abandonados (fuera de la PAC), y con el agravante añadido de que el 30% de los Pastos restantes, que sí tienen derechos y están recibiendo las Ayudas de la PAC (unos 6 millones de hectáreas) son ninguneados económicamente (recibiendo un 60% menos por hectárea que sus compañeros los agricultores), además de ser engañados administrativamente con el Coeficiente de Subvencionalidad de Pastos (anterior CAP) que les descuenta el terreno que hay debajo de los árboles, porque dicen los burócratas que allí no hay comida para los animales (¿dónde caen entonces las bellotas, algarrobas, aceitunas,… y demás frutos del arbolado?).</p>
<p style="text-align: left;">Con este erróneo planteamiento y otras malévolas artimañas administrativas, se ha creado en España una situación de anormalidad con la PAC que choca frontalmente con toda clase de sentido común, ya que un país como el nuestro, en el que hay más superficie de pastoreo para el ganado (superior al 50%) <strong>que tierra que se pueda dedicar al cultivo (35% del territorio nacional), se haya terminado por abandonar desde la PAC la parte más extensa del territorio (pastoreable)</strong>, provocando la desaparición del ganado del campo, el abandono de la tierra y la despoblación de las zonas rurales, mientras que se está favoreciendo incomprensiblemente la aparición del fuego y todos los desastres que ello lleva consigo.</p>
<p style="text-align: left;">¿No hay nadie en la Administración que piense en la importancia económica, social y cultural que tienen los Pastos y la Ganadería Extensiva en España?&nbsp;¿No hay nadie que eche cuentas de la diferencia económica abismal que hay entre lo que cuesta mantener una oveja (bombera) en el campo durante todo un año y lo que cuesta el fuego de una hectárea de terreno abandonada?&nbsp;¿Hay alguien que piense que alrededor de 20 millones de hectáreas de pastos en España pueden mantenerse y conservarse medioambientalmente sin el pastoreo del ganado?</p>
<p style="text-align: left;">Pedimos a nuestros dirigentes que recapaciten sobre esta anormalidad estructural administrativa y dediquen el tiempo y esfuerzo necesario para reconducir esta situación de auténtico colapso en el sector primario español. No podemos continuar con el abandono de nuestros Pastos, sin<strong> aprovechar racionalmente estos frágiles suelos y con una pérdida acuciante del censo ganadero extensivo de nuestro país (15 millones de ovejas en las últimas décadas).</strong></p>
<p style="text-align: left;">¿Nadie es consciente de que somos el país más montañoso de toda la Unión Europea, el que tiene mayor extensión de Pastos (alrededor de 20 millones de hectáreas), el que ha de proteger la mayor cantidad de espacios naturales protegidos de Europa (22 millones de hectáreas), el que posee mayor cantidad de razas autóctonas (más de 180) y el que acapara un mayor acervo cultural ganadero extensivo (Mesta) de toda la Unión Europea? Nos dio mucha pena leer hace unos días en la prensa especializada que España renunciaba a 60.000 millones de euros (el 37% de los Fondos Europeos Next Generation) por falta de capacidad para cumplir con Bruselas los compromisos adquiridos en el año 2021 (64 planes estructurales para mejorar el trabajo y la vida de los españoles); y PENSAMOS a continuación que ha sido la oportunidad más grande perdida por España en los momentos actuales para haber presentado un “<strong>Plan Nacional de Recuperación de los Pastos y la Ganadería Extensiva”</strong> en las zonas más marginales y desfavorecidas de nuestro país, que afecta nada menos que casi al 80% del territorio nacional, que está ocupado por una escasa población (12% de la nacional) envejecida y sin relevo generacional, que ha practicado tradicionalmente la Ganadería Extensiva a lo largo de siglos, porque sus suelos (sierras y pastos) no sirven para ser cultivados.</p>
<p style="text-align: left;">Hubiese sido la solución ideal para mantener productivos unos suelos improductivos y abandonados (más de 13 millones de hectáreas), eliminar riesgos de incendios (400.000 hectáreas ardidas en 2025) y otros desastres naturales (DANAs y borrascas) que causan dolor, destrucción y significativas pérdidas humanas y materiales, además de parar la despoblación galopante del campo y abrir una puerta de esperanza para muchos migrantes de los que recibimos sin un horizonte claro.&nbsp;La ganadería extensiva, los pastos y la dehesa van indisolublemente unidos en España. No hay posibilidad de salvar a uno solo de ellos separado de los demás. No hay Dehesa sin Pastos y sin ganado y no hay ganadería extensiva sin pastos.&nbsp;&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Francisco Casero-Rodríguez<br />
Presidente Fundación Savia por el Compromiso y los Valores</p>
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		<title>El equilibrio, la participación y la arbitrariedad</title>
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		<pubDate>Thu, 26 Mar 2026 06:30:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Julia López]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Pozoblanco siempre gana en los plenos, en parte, porque juega con otras cartas. Es una partida desigual. ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1280" height="853" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2025/11/pleno_noviembre1.jpeg" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="Pleno del mes de noviembre" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Pozoblanco siempre gana en los plenos, en parte, <strong>porque juega con otras cartas.</strong> Es una partida desigual. Podríamos aludir a su solvente mayoría absoluta para justificar algunos comportamientos, pero la democracia y la participación también se pueden entender de otra forma. Me explico. Si en un debate el reparto de tiempo es tan desigual como el que se ve en los plenos del Consistorio pozoalbense, las interrupciones solo son castigadas de una parte y <strong>cualquier roce se eleva a la categoría de descalificación, el debate nace viciado.</strong> Y ahí radica parte de la victoria del equipo de gobierno. No es una postura que nazca sobre la marcha, es un método de entender y hacer política que se ha ido consolidando con el tiempo. Y le funciona.&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Pongamos ejemplos. El salón de plenos ha sido históricamente espacio de reivindicaciones; durante los últimos&nbsp;años esa bandera la ha cogido la plataforma de mayores que pleno sí y pleno también solicita la construcción de la prometida residencia municipal. Hay mecanismos, si las protestas alteran el orden, para desalojar a quienes puedan causar esos hechos, pero es preferible parar y señalar que se impide la retransmisión «con garantías». ¿La diferencia? Que echar a personas que pacíficamente acuden a reivindicar algo que consideran justo <strong>rompería el decálogo del victimario y los papeles se cambiarían</strong>. Otro ejemplo. Si uno de los portavoces de la oposición interrumpe suele ser una falta de respeto, pero si lo hace el alcalde es por matizar. Una misma partida con reglas muy diferentes. No merece la pena, por lo absurdo, entrar en las continuas&nbsp;referencias a las sonrisas catalogadas también como faltas de respeto y que, por cierto, aparecen en todas las bancadas. &nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">La democracia puede entenderse de muchas maneras, pero<strong> la participación es parte innegociable e indiscutible&nbsp;de la misma</strong>. Dar esa participación entra dentro de los parámetros que uno entiende por democracia. Pongamos otro ejemplo. En Diputación, mandando el PP, la intervención en cualquier punto plenario estará limitado a un máximo de 3 minutos por portavoz; en el caso de las mociones a 5 minutos en el primer turno y a 3 minutos en el segundo, mientras que el apartado de ruegos y preguntas se realiza sin límite de tiempo. No se pueden ajustar los tiempos para unos y para otros no o aludir a la relevancia e importancia de los temas tratados o de los argumentos expuestos para tomar la palabra porque eso introduce elementos subjetivos que alejan los parámetros de justicia, básica en una democracia.&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Ateniéndonos a ese principio, se habló de proyectos para Pozoblanco en la sesión plenaria, todos ellos de futuro y con una inversión total de 4,5 millones de euros.&nbsp;<strong>Mención, aparte, el capítulo de subvenciones repartidas con total arbitrariedad; pasen y pidan</strong>. Pero volviendo a los proyectos, dos&nbsp;posturas, el convencimiento de unos y la incredulidad de otros. Lo bueno de esto es que aquí sí hay algo que da y quita razones, el tiempo, porque el paso del mismo determinará qué proyectos de esos son los que se llevan hacia delante y cuáles son producto de la entrada en periodo electoral y vuelven a incorporarse en futuros presupuestos o modificaciones de crédito. <strong>En definitiva, la política se ha convertido en una mera cuestión de fe aunque para la fecha clave poco importen las acciones y mucho&nbsp;el relato.&nbsp;</strong></p>
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		<title>El Prado en femenino</title>
		<link>https://www.hoyaldia.com/el-prado-en-femenino/</link>
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		<pubDate>Sun, 08 Mar 2026 06:30:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Juan Andrés Molinero Merchán]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; Entre los eventos anuales de relumbrón, que&#160;en el presente año son pródigos de naturaleza varia (Galdós, Falla, Josefina Aldecoa…), destaca a nuestro parecer una ...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img width="1200" height="811" src="https://www.hoyaldia.com/wp-content/uploads/2026/03/cuadro.png" class="attachment-post-thumbnail wp-post-image" alt="cuadro" /></p><p style="text-align: left;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">Entre los eventos anuales de relumbrón, que&nbsp;en el presente año son pródigos de naturaleza varia (Galdós, Falla, Josefina Aldecoa…), destaca a nuestro parecer una actividad en el espectro patrimonial del Arte. Nos referimos a la edición de <i>El Prado en femenino</i> (III, 24-5-26), que proyecta como ninguna no solamente un legado pictórico y escultórico extraordinario, sino una vertiente de género descollante. Una exposición sobrecogedora que puede visitarse hasta mayo de 2026, siguiendo la estela de las ediciones anteriores (desde 2022). La protagonista es una mujer de excepción en todos los sentidos: Isabel de Farnesio (1692-1766), segunda esposa de Felipe V (primer Borbón en España; desde 1714), brillante coleccionista y amante singularísima de la Cultura.</p>
<p style="text-align: left;">Las más de 45 obras expuestas (sobre las quinientas piezas del museo procedentes de las colecciones reales, del millar del acopio de su mano) resultan elocuentes no solamente de su imponente patronazgo artístico e inclinación al coleccionismo, sino del poder político y económico desbordante. Más aún, porque con esos mimbres, que los tuvieron otras féminas de la realeza (algunas también muy destacadas, como María Isabel de Braganza), no se construye un patrimonio tan extraordinario. Isabel de Farnesio fue la primera reina italiana de la monarquía española, pero en su haber se encontraba una formación y cultura excepcionales (con una biblioteca de 8.000 volúmenes); un carácter avasallador, de todos conocido en la vertiente política y de la gobernanza (por la melancolía del rey), que tildaba igualmente sus avatares del ámbito de las artes. Pero especialmente notorio es su dinamismo cultural, azuzado por su inquietud, moviéndose como pez en el agua entre los mejores marchantes de Europa, muy especialmente en los núcleos álgidos del espectro italiano (incontestable siempre) y el consolidado mercado del norte (Países Bajos), donde el imperio flamenco despunta con rotundidad.</p>
<p style="text-align: left;">La Farnesio, por tantos denostada en lides de mando y autoridad, de rompe y rasga, tuvo a sus pies no solo una impresionante red de mercaderes de postín, sino que contó con la herencia, compras sin medida y con los referentes y colecciones de otras imponentes mentoras de no poca rivalidad (Cristina de Suecia, M. Teresa de Austria, Catalina la Grande, etc.). Las bondades de una colección sobrecogedora, acopiada con tiento, sapiencia y economía, nos dejan un legado que va mucho más allá de los gustos personales. La gigantesca colección recopila, sin mengua alguna de diversidad en genialidad y calidades, obras de los gigantes del arte Renacentista y Barroco (Rubens, Reni…); los pinceles extraordinarios de Brueghel, Veronés, Tintoretto, Van Dyck…; las excelsas obras de los españoles más portentosos (Ribera, Velázquez…) de nuestra cultura pictórica, con predilección admirable del genial Murillo (por su estancia en Sevilla). Isabel fue siempre ambiciosa en calidades, en finura y elegancia, requiriendo las obras más notorias del panorama europeo. Hoy día, las obras del Prado conforman la mejor escuela de aprendizaje del Arte de la Modernidad. Los pintores y obras de mayor calidad tuvieron siempre garantizado un puesto en las expectativas de la Reina. Sin embargo, más allá del imponente depósito de obras y calidades, la perspectiva de la reciente exposición, y de las anteriores, no es otra que proyectar las aspiraciones culturales de una mujer (también de otras mujeres, en otras ediciones).</p>
<p style="text-align: left;">Farnesio tenía posibles para acumular obras (pinturas, más de 400 esculturas, dibujos…) que en la exposición son de singular valor, pero resulta innegable que también contaba con una mirada muy particular. Porque ella es excepcional. Es una reina poderosa, italiana, culta y de horizontes anchurosos en todos los espectros de su existencia. Evidentemente, su colección proyecta su forma de entender la vida, la política y la sociedad, el arte y la cultura. Su dominio político excepcional, en <i>loores </i>de esposa y gobernadora en ciernes, puede verse con rotundidad en sus cuadros: sus imponentes retratos personales son bien expresivos de cómo ella entiende la fuerza, la política y la feminidad; los intereses hacia unos u otros pintores resultan elocuentes en su selección, de una mujer muy formada; y la variedad de temáticas por las que se inclina denotan con claridad sus intereses personales. La colección de la portentosa reina italiana —cuya naturaleza es por sí sola una carta de ejecutoria del Arte— es en su conjunto una obra maestra para el deleite de los amantes de la pintura. Es una magnífica oportunidad para disfrutar a lo grande, para conocer maestros y tendencias plurales; para escudriñar contextos políticos y relaciones internacionales; para interpretar la sociedad estamental en sus cuotas de distingo y poder…, y mucho más. El Prado apuesta una vez más, qué decir, definiendo y haciendo visible la contribución de la mujer en el Arte. Sin embargo, la exposición es la síntesis de una persona de notoriedad indiscutible en su contexto histórico; es la sensibilidad y el gusto tan definidos, pero es ante todo la mirada de una mujer. Vale la pena, sin duda, adentrarnos en el espíritu tan selecto de <i>La Parmesana.</i></p>
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