El baloncesto pozoalbense era el único deporte de cancha que aún no había visto debutar a su primer equipo, algo que ocurrirá hoy sábado cuando el equipo -General Piscinas Pozoblanco- se mida a El Carmen en la capital cordobesa. El Club Promesas Baloncesto Pozoblanco sale, de esta forma, de manera progresiva del año de parón motivado por la pandemia y tras el arranque de algunos de sus equipos de las categorías inferiores llega el turno para el primer equipo. 

Un debut en el que se verán algunas novedades, la primera de ellas en el banquillo ya que el club ha confiado en la dupla formada por Juan Pedro Cejudo y Juan Bautista Escribano para dirigir la plantilla. Se sigue así la dinámica de apostar por personas del club, que han pasado en diferentes etapas por diversos estamentos. Ambos planificaron una pretemporada de «puertas abiertas» con unas primeras sesiones donde probaron a aquellos jugadores que quería sumarse al proyecto. Finalmente, de la casi treintena de jugadores se ha confeccionado una plantilla de quince. 

Entre los nombres que aparecen en esa lista muchos son jugadores que vienen formando parte del proyecto en los últimos años como Paco Moreno, Jorge Blanco, Abraham Cobos, Alejandro Durán, Valentín García, Antonio Jiménez, Rafa García, Agustín Moreno o Ricardo Zambrano. A ellos hay que añadir otros de sobra conocidos como Juan Antonio Romero -último entrenador del senior- o Luis Moreno-Manzanaro, ambos con amplia experiencia en el equipo senior y personas vinculadas al club. Esa mezcla de gente anclada en el proyecto y de otra que vuelve encuentra un tercer aliciente, los juniors que acaban su etapa como tal y formarán parte del primer equipo. Un grupo donde se encuadran Luisma Escribano y Rubén Podadera. Además, también han llegado refuerzos con Jorge Gallardo, natural de Peñarroya, y Luis Miguel Gutiérrez, jugador que también pasó por las categorías base del club.

Una plantilla de la que uno de los técnicos, Juan Bautista Escribano, valoró porque «creo que el parón ha reactivado a la gente y a otra le ha devuelto la ilusión por el proyecto». «Tenemos una plantilla ampliada sabiendo que la liga es larga, variada y que hay que contar con muchas circunstancias», explicó antes de apostillar que «la mayoría de jugadores se conocen y las nuevas incorporaciones se han adaptado rápido. Los jugadores jóvenes, además, suben el nivel y la intensidad de los entrenamientos y eso es positivo». 

El técnico explicó que quiere un equipo donde «nuestra seña de identidad sea la defensa, lo demás se puede negociar, pero trabajar en defensa no». Unas señas de identidad que intentará que queden reflejadas en el primer compromiso liguero frente a El Carmen (sábado, 20:00 horas) y en el que el cuadro pozoalbense tendrá que hacer frente a varias bajas que podrían provocar que algunos juniors jueguen sus primeros minutos con el primer equipo. Con todo, se espera una liga «igualada» donde lo importante es mejorar el juego de la última campaña liguera.