Con un café de por medio y el taller de corte y confección y bordado artesanal de fondo, así se gestó el proyecto ‘Tejiendo Santana’ de la mano de Ana López y Adrián Puerto y la inestimable colaboración del Ayuntamiento de El Viso. Las imágenes que hoy se ven de algunas calles de El Viso, cubiertas de rosetas de ganchillo, tienen una historia detrás que tuvo su germen en el pasado mes de febrero y que ha ido creciendo sustentado en las manos que se han sumado al mismo y, principalmente, en las ganas de que esta idea haya llegado para quedarse y ser parte de la ciudadanía viseña. Los datos hablan por sí solos, más de 1.500 rosetas realizadas, más de un centenar de personas sumando y una llamada que ha acercado a sus pueblo natal a aquellas viseñas que viven fueran de su localidad. Detrás también hay historias humanas que han encontrado en estos meses, a través de esta actividad, un espacio para la meditación, el encuentro y el entretenimiento. 

Adrián Puerto, profesor del taller de corte y confección, escuchó la propuesta de una de sus alumnas, Ana López, una idea que versaba sobre la decoración de las calles de la localidad durante las fiestas de Santa Ana. El profesor recogió el guante, lo transmitió al alcalde de la localidad, Juan Díaz, y ambos presentaron formalmente la idea. Así fue como nació ‘Tejiendo Santana’ con el Consistorio aportando la lana, aunque también ha habido donaciones a lo largo de estos meses, y trasladando la propuesta a las redes sociales para ir tejiendo el grupo humano que daría forma a los ovillos. Un bando municipal, el boca a boca, la visita a la residencia de mayores, las redes sociales y las muestras que ambos hicieron con rosetas pequeñas hicieron el resto y ese grupo humano ha llegado momentos que ha acumulado a 114 personas, la mayoría de ellas femeninas. «Lo curioso es que no solo se sumó gente del pueblo, sino que gente que es de aquí pero está fuera, nos han llegado rosetas desde Valencia, Francia o Bélgica», narran los promotores de la idea que también añaden que se han sumado mujeres de otras localidades de la comarca. 

El mecanismo de elaboración siguió un patrón de roseta o ‘granny’ básico para, posteriormente, unirlos y convertirlos en esos toldos que ya cubren parte del recorrido por donde discurrirán los encierros de las fiestas. «Se han cumplido todas las expectativas», apuntan y lo hacen teniendo el resultado final en cuenta, pero también lo que el proyecto ha supuesto para quienes han participado. «Tenemos una población muy mayor y ha sido una forma de entretenimiento, es una técnica que necesita concentración y muchas de las participantes nos decían que durante ese tiempo se olvidaban de todo, si ha servido para eso pues genial», detallan Ana y Adrián, precisamente las dos personas más jóvenes de un proyecto concebido también como «un homenaje a nuestras abuelas». 

Integración

Mientras el ganchillo se iba haciendo cada vez más presente, la vida seguía sacudiendo y la sexta ola del Covid obligó a parar en cierta medida, mientras que Rusia invadía Ucrania, una realidad que también llegó a ‘Tejiendo Santana’. Lo hizo a través de Nadia, una de las personas que llegaron a la comarca de Los Pedroches huyendo de la guerra y que no dudó en acudir al Centro de Artesanía -lugar de reunión- y aprender una técnica con la que tejió, en primer lugar, una roseta con la bandera de Ucrania. La segunda roseta la dejó para la bandera de su país de acogida, la de España. 

El proyecto avanzó con rosetas de 50×50 que se iban uniendo con aguja o ganchillo para luego colocarles unas tiras de loneta para que la forma no se pierda. Unas tiras con anillas para poder colocarlas en la fachada de manera horizontal hicieron el resto para poner fin a un «largo proceso» que se agilizó gracias a la colaboración recibida. Y así luce desde esta semana El Viso. Después de los meses de ilusión y trabajo tocaba ver el resultado y ahí las emociones se dispararon. «Nos mandaron una foto y salimos a la calle, se nos escapaban las lágrimas», afirman Ana y Adrián, que especifican que «la reacción de la gente ha sido, en general, muy satisfactoria». «Es un espectáculo de color a dos años de pandemia muy grises, por eso nosotros teníamos claro que no íbamos a comprar lana de color negro, ya hemos tenido bastante negro estos años»

‘Tejiendo Santana’ iluminará de una forma muy especial, a través del color, de la participación y la implicación ciudadana, las fiestas de El Viso, pero la idea es que no sea cuestión de una sola feria. De momento, las rosetas de ganchillo igual llegan también para Navidad, con la representación del Auto de los Reyes Magos, aunque es tiempo de disfrutar de ellas en un verano de recuperación del color.