La Asociación Cultural de Historia y Arqueología Turdulia Belalcazarensis ha ofrecido información sobre el hallazgo de algunos de sus miembros y que hace referencia a un extenso e importante conjunto megalítico en Belalcázar compuesto por al menos diez dólmenes, 2 chromlechs, 2 túmulos y 1 menhir y cuyo origen podría situarse entre los años 3.500 a.C.- 2.200 a.C., según ha informado dicha asociación a través de sus redes sociales. 

La asociación prosigue explicando que se trata de un hallazgo de “especial interés arqueológico por la gran extensión de terreno que ocupa y por el importante número de estructuras megalíticas de origen prehistórico que reúne, algunas de ellas en excelente estado de conservación”. 

En cuanto a la situación geográfico se expone que se sitúan dentro de la penillanura de Los Pedroches, dentro del término municipal de Belalcázar. El conjunto megalítico, se encuentra localizado a lo largo y ancho de un pequeño monte, en cuyo cénit se “yergue majestuoso e imponente un menhir de más de dos metros que descansa junto a lo que parece otro similar en posición supina”. De ellos salen a izquierda y derecha diferentes ortostatos de menor tamaño dispuestos en dos líneas paralelas que parecen responder a un esquema circular, y que conforman un gran chromlech. “Esta formación, sin duda, preside y domina el recinto, en lo que parece ser su lugar más solemne”, explica la asociación. 

La explicación del hallazgo prosigue apuntando que “unos metros más allá, pero manteniéndonos aún en la parte más elevada de la loma, encontramos en línea recta dos grandes dólmenes formados por ortostatos graníticos de diferentes tamaños, pero en cuya cabecera se encuentra uno de mucho mayor tamaño que destaca sobre los demás y que, a modo de menhir, delimita la cabecera de la cámara. Alejándonos de esta zona preferente hacia los laterales y cayendo por la ladera a cotas de inferior elevación, se suceden a lo ancho y largo de la loma gran cantidad de dólmenes en diversos estados de conservación, rodeados por una importante cantidad de material lítico disgregado por el área, origen de otras posibles construcciones y/o dólmenes, en lo que bien parece constituir una especie de necrópolis jerarquizada cuyos miembros de mayor importancia reposaban en las zonas más elevadas y cercanas al menhir y el chrómlech situados en la cima”.