El grupo municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Pozoblanco ha analizado la liquidación del ejercicio presupuestario 2023 en una rueda de prensa ofrecida por sus dos concejales, Emmanuel Vioque y Natalia León. La formación ha puesto sobre la mesa las cifras, que vuelve a distar de las ofrecidas por el equipo de gobierno en el último pleno extraordinario celebrado en este mismo mes. 

Así, detallaron que a fecha 31 de diciembre de 2023 los remanentes de tesorería para gastos generales ascienden a algo más de 9 millones de euros a los que habría que restar los 3 millones que fueron aprobados en modificaciones de crédito en ese mismo pleno. Eso dejaría como «ahorros de los pozoalbenses» un total de 6 millones de euros «algo que estaría justificado si se hubieran hecho inversiones de calado, pero la triste pena es que no ha sido así», indicó Emmanuel Vioque. 

Su compañera de partido, Natalia León, criticó el hecho de que se utilice de manera tan frecuente la figura de modificaciones de crédito porque es algo que responde a «una mala ejecución presupuestaria que no se ajusta a la realidad». Además, también habló del incremento de subvenciones a «asociaciones de carácter religioso» pero que se le siga negando la nominativa a Acuide que «gestiona el comedor social». 

Facturas

Otro de los apartados que ocupó la rueda de prensa fue el retraso a pago a proveedores que tiene su origen en que «se han contratado servicios sin arreglo a la ley vigente, la ley de contratos del sector público marca una tramitación que no se ha seguido«, aseguró Vioque. Una afirmación que «no nace de IU, sino que lo dice un informe de Intervención». «Esta forma de contratar podría dar pie a la nulidad, somos los primeros que decimos que hay que pagar, pero avisamos, no se puede permitir contratar al margen de la ley porque es abrir la puerta a la irresponsabilidad en una administración pública», afirmó. 

Emmanuel Vioque elevó el tono de su discurso afirmando que «Pozoblanco adolece de gestión y lo que no se debería permitir es que se haga un Pozoblanco a la medida de una única persona» señalando la necesidad de que el primer edil, Santiago Cabello, confíe tanto en sus concejales como en los grupos de la oposición. Por último, IU criticó el hecho de que colectivos que «no sean del agrado del señor Cabello» no sean tenidos en cuenta.