El frío fue el protagonista de la Fiesta de la Matanza de Alcaracejos, que el sábado celebró una edición que eleva a esta cita a su vigésimo aniversario. Una jornada donde el despiece del cerdo fue el eje sobre el que giró toda la programación poniendo en valor esta tradicional práctica muy extendida en la comarca de Los Pedroches. Los asistentes, como viene siendo costumbre, pudieron seguir todo el proceso muy de cerca con las explicaciones aportadas por Miguel López y el matarife Iván Cazorla.

Ambos fueron desgranando cada uno de los pasos dados sobre un animal, que se presentó ya sacrificado, para proceder al despiece y extraer todas las carnes que aporta el cerdo ibérico. El proceso se completó con la puesta en valor de la elaboración del chorizo o la morcilla, embutidos realizados después del correspondiente proceso de adobo de las carnes. Con todo este proceso, Alcaracejos volvió a reivindicar una tradición gastronómica muy arraigada en el territorio y que sigue reuniendo a familias, aunque cada vez está más profesionalizado. 

De manera paralela, el Ayuntamiento dotó a la Fiesta de la Matanza de otras actividades que combinaron el componente gastronómico con el artístico, el deportivo o el ocio para dotar a la cita de otros alicientes. Así, se pudieron degustar productos ibéricos reinterpretados, se dibujó, un año más, la Fiesta de la Matanza y se pudo disfrutar de la música tradicional. Todo ello para que Alcaracejos inaugurara el año con una de sus citas más esperadas.