Como cada 2 de abril, se conmemora el Día Mundial de Concienciación del Autismo. Familias y colectivos de toda España se unen para reivindicar y exigir los derechos que a todas estas personas les corresponden. Es esencial diseñar políticas públicas y planes locales que otorguen el lugar que corresponde a las personas con autismo. No existen planes de accesibilidad cognitiva, ni adaptación de entornos, ni actividades dirigidas, ni prácticamente apoyo alguno por parte de ninguna administración. Ni estatal, ni autonómica, ni local.

Toda problemática se agudiza en zonas rurales donde los recursos llegan a cuentagotas. Es habitual entre las familias dedicar ingentes cantidades de dinero en centros terapéuticos privados para poder fomentar el desarrollo de sus hijos. ¿Ayuda de la administración? casi inexistente, y no llegan a cubrir ni una mínima parte del desembolso económico que ello conlleva.

Ha sido noticia este año como familias de personas con necesidades educativas especiales han tenido que manifestar en medios de comunicación que sus hijos/as son obligados a abandonar los centros educativos al día siguiente de cumplir los 21 años ¿Y luego qué? Una lucha constante.

Es importante exigir un sistema educativo que los/las valore como al resto, permitiendo que el alumnado desarrolle su potencial junto a sus iguales con todos los recursos necesarios a su disposición, sin escatimar un solo euro en ello.  Así como fundamental resulta la aplicación de los planes escolares de acoso ante el más mínimo indicio de existencia del mismo.

Y ¿en el ámbito sanitario? Hay que decir que la asistencia al paciente con autismo está lejos de unos estándares mínimos de calidad. Ni existe formación de los profesionales, ni los centros se encuentran adaptados, ni mucho menos se desarrollan planes para poder prestar una atención adecuada.

Se debe dar respuesta contundente, y lejos de toda palabrería, al desempleo, que presenta cifras alarmantes. Se estima que en torno al 80-90% de las personas autistas de nuestro país están sin empleo y sin posibilidad alguna de encontrarlo, según datos de Autismo España.

Últimamente están proliferando en redes sociales la creación de grupos de familias de toda Andalucía que luchan por conseguir los recursos necesarios para las personas con necesidades especiales. No se piden más derechos, ni privilegios, sino sólo lo que les corresponde. ¿Son necesarios estos grupos?, La respuesta es que no se nos da otra opción.

La discapacidad no reside en la persona, sino en las barreras que, una tras otra, nuestra sociedad les pone de manera constante en todos los ámbitos de la vida. Debemos cambiar la invisibilidad por la visibilidad, la confrontación por el diálogo, la dificultad por la facilidad y las palabras por los hechos.

No es tan difícil, sólo se necesita voluntad para cambiar y tener en cuenta a las personas con Autismo con el objetivo de darle el lugar que merecen mediante derechos, recursos y cambios reales.

2 de abril. Día Mundial de Concienciación del Trastorno del Espectro del Autismo.