El Pozoblanco arrancó la etapa de Gaspar Gálvez, con una plantilla muy renovada, sin poder llevarse nada de su visita al José Antonio Pérez Ureba. El singular feudo de un Conil que también se le atragantó a los blanquillos en la reciente Copa RFAF y que aguó el estreno liguero de los pozoalbenses, que cedieron por la mínima (1-0) en un partido con buenos tramos y destellos, pero en el que se chocaron con el poder a balón parado de los gaditanos.
El debut liguero se trastocó desde bien pronto, tras un gol de córner del defensor local Kevin Gil antes del cuarto de hora, que refrendaba la dinámica de un primer acto al que los blanquillos salieron con una marcha menos. Fruto de ello, sufrieron ante un Conil que sacaba petróleo de cada jugada a balón parado -ya fueran saques de banda o de esquina- y al que no eran capaces de asfixiar en la presión.
Ya en la segunda mitad, y con los cambios de Fran Gómez y Pepote por Alvarito y Guille Espínola, los chicos de Gaspar Gálvez dieron un paso adelante en el que fue un partido completamente diferente a lo visto en los primeros 45 minutos. Los pozoalbenses se lograron instalar en campo rival y generar varias ocasiones de peligro manifiesto que, por contra, no fueron capaces de definir y dieron a los gaditanos por bueno el rédito del primer tiempo.



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