Almudena Cid, gimnasta olímpica en cuatro ocasiones, ocho veces campeona de España y la única gimnasta rítmica del mundo que ha disputado cuatro finales olímpicas consecutivas ha impartido una masterclass en Pozoblanco, delante de 85 niñas venidas de distintos clubes de la provincia y Andalucía,que han querido aprender retos técnicos y expresivos de la gimnasia rítmica de manos de una de las mejores deportistas española en esta disciplina.
La jornada ha sido organizada por el Club de Gimnasia Rítmica de Pozoblanco, con el patrocinio del Ayuntamiento de Pozoblanco, que nació en 2024 y que ya cuenta con 90 alumnas que practican este deporte en distintos niveles, compitiendo a nivel provincial y andaluz con distintos equipos y en distintas categorías.
Tras un ejercicio de pelota, instrumento con el que Almudena Cid creó el movimiento que lleva su nombre «Cid Tostado», la gimnasta reflexiona sobre lo que este deporte aporta a las alumnas en una edad tan temprana.
Pregunta: ¿Qué es lo que te has encontrado en esta masterclass?
Respuesta: Me ha gustado poder venir hasta Pozoblanco, haber tenido la oportunidad de hacer esta masterclass, que es la primera que hago después de mi intervención quirúrgica de cadera, entonces para mi era como, ¡puedo volver!. Algo que después de una operación es complicado, y la verdad es que las chicas estás súper implicadas, con mucho cariño. El club también está muy implicado y he podido trabajar con él lo que vamos a desarrollar durante todo el día con las chicas.
P: El club de Pozoblanco es muy joven, creado hace tan solo hace 2 años, ¿cómo ves su implicación?
R: Pues mira, yo lo que veo es que la gimnasia es un deporte que está en constante crecimiento y que cada vez que alguien se aventura, que hay que aventurarse, hay mucho esfuerzo detrás porque no es nada fácil crear un club. Cada vez que esto ocurre nos damos cuenta que en la población hay muchas niñas y niños, cada vez hay más niños también, que tienen la necesidad de hacer este deporte o de empezar con algún deporte y la gimnasia les encanta.
No me ha sorprendido para nada la acogida que ha tenido Pozoblanco con tantas niñas, pero también tengo que decir que hay mucha implicación, sobre todo de los familiares, porque normalmente los clubes los crean padres, madres, abuelos o gente que ha tenido alguna gimnasta que de repente lo ha dejado y quieren emprender su propio club y al final se forman así. Hay mucha voluntad, y luego es súper importante que la institución les ayude, que me consta que les han ayudado también con esta masterclass, así que también muy agradecida al ayuntamiento, porque tienen que seguir potenciando que las niñas en edades tempranas puedan practicar deporte y esto forma parte del compromiso que hay que tener con la población.
P: Sobre las niñas que están iniciando ahora sus primeros años de gimnasta, ¿qué características crees que deben de tener para animarse?
R: Primero, yo creo que es una disciplina deportiva que también se empieza por diversión, por pasión. No tienes que pensar en quiero ser una gran gimnasta, tú entras en este deporte y te vas dando cuenta de lo que te va gustando. Primero, que tiene un componente corporal que tú cada día puedes medir como mejoras unos centímetros más, hoy lo veíamos, no les salía el rodamiento y luego ha acabado saliendo. Entonces es una cuestión de que ellas ven que es algo medible y que pueden sentirse competentes porque van mejorando. Después tiene el componente musical, no todos los deportes tienen música, entonces con un poquito de capacidad expresiva, pueden contar sus historias a través de un ejercicio, tiene ese componente artístico.
Y luego tiene otra característica, y es que tenemos un componente externo, que es la pelota, el aro, la cuerda, las mazas, la cinta, que tienen que integrar al cuerpo, entonces no les da tiempo a creer que está todo hecho, porque siempre se va dificultando un poco, pero al mismo tiempo da mucha placer y mucha satisfacción cuando consigues hacer un ejercicio, como lo has estado trabajando, o cuando por fin te sale una triple voltereta, una doble voltereta, entonces eso es algo que ellas viven, que lo sienten, que eso es imposible de sustituir por nada, que se lo llevan para ellas, para sus casas y para querer al día siguiente seguir mejorando.
P: Las gimnastas están en una edad en la que su cuerpo está cambiando y están conociéndolo, ¿crees que el conocimiento corporal de uno mismo le pueda ayudar a pasar esta etapa de transición?
R: Bueno, es que yo creo que vivir la etapa de niña, adolescente y mujer dentro del deporte es maravilloso, porque te vas conociendo en esas distintas etapas de tu vida. También te vas descubriendo corporalmente porque crece el pecho, te crece el cuerpo, creces tú, entonces de repente descubres que tu eje ya no está donde estaba, tienes que adaptarte. La vida es una constante adaptación y ellas lo experimentan desde bien pequeñitas, el tapiz cambia en la cada competición, el techo nunca es igual de alto, el foco te da en los ojos cuando en tu pabellón nunca te da, entonces al final en el deporte, más allá de conseguir un resultado, yo lo que creo es que acaban teniendo un autoconocimiento, una capacidad de saber tener paciencia, de tener la tolerancia, de decir, ¡vale, para que me salga esto hay una travesía!, esto no viene así de un día para otro.
Entonces cuando ya dejan el deporte se dan cuenta de que lo que tienen que hacer en la vida con su trabajo o donde vayan a estar es prácticamente lo mismo que han estado haciendo toda su vida, que es sobreponerse, tener paciencia, tener capacidad de esfuerzo, ser puntual, tener en cuenta a la autoridad o a la entrenadora que está contigo. Yo creo que son valores que crean unos cimientos para la vida de todas ellas, que es lo que no lo vas a encontrar pues haciendo otras cosas.
P: Sobre esa capacidad de superación y de recuperar el equilibrio hablas en «Caminando sin punteras», un libro que las alumnas se llevan con esta experiencia, ¿qué valores pueden ver reforzados además del autoconocimiento?.
R: Lo que estamos haciendo hasta este momento ha sido trabajar más con el aparato en sí, pero cuando vayamos acercándonos al final se darán cuenta del mensaje que hay detrás, y también voy a dejar que entren los familiares porque me interesa que estén, que sepan dónde están sus hijas, que es lo que aprenden cada día, porque hay un esfuerzo por parte de los familiares increíble y, si tú le pones la realidad de lo que ellas están adquiriendo, ese peso es menor y se siente de otra manera. Y ellas igual tienen que saber que hay unas familias que están haciendo un esfuerzo y también ser agradecidas, no solo con los técnicos sino con la familia. Y les voy a hacer estas analogías que también trasladé en el libro que escribí, sobre los aparatos y la vida, porque de todos yo he aprendido algo.
La pelota es la capacidad de adaptación, la cinta es el constante movimiento, las mazas es la amplitud de campo visual porque son dos, no puedes mirar a una solo. Luego la cuerda es el control de eso aparentemente incontrolable. Y nosotros conseguimos tener en cuenta todo esto en nuestro día a día y además se queda impregnado en ti y en mi vida me he dado cuenta que me manejo como la gimnasta que fui o que adquirí aquellos conocimientos.
P:¿Y porqué has elegido la pelota como instrumento para la masterclass?
R: Precisamente para que se adapten, porque igual hay ejercicios que no le salen. Desde el principio les he dicho que esto puede ser un problema al principio, pero si escucháis la técnica, lo integráis, no la rechazáis, la adaptáis, la mimáis, la podéis integrar en vuestro cuerpo y con eso hacer arte. Y así podemos transformar el dolor o el problema en arte. Entonces ya no va a ser lo que era antes, lo vamos a mirar de otra manera. Igual es demasiado profundo aún para algunas edades, pero quienes ya están atravesando la adolescencia y entrando a la madurez lo van a entender un poco más. Pero el mensaje está ahí.
P: Almudena, ¿en tu vida qué instrumento es con el que te quedarías de la gimnasia rítmica?
R: Pues el aparato que para mí más me ha hecho sentir que soy yo es la pelota. También porque he creado algunos elementos a los que le pusieron mis apellidos y bueno, pues tiene un carácter especial. Pero el aro me ha dado muy buenos resultados, la cinta fue el último ejercicio que hice, las mazas he tenido finales de copas del mundo también que me han dado resultados. Bueno, no sé, yo creo que todos tienen su importancia, sin olvidar la cuerda, que está en peligro de extinción, y para mí es la más importante para saber manejar un poco el resto de los aparatos.
P: ¿Vas a enseñarle el movimiento Cid Tostado?
R: No, por la operación no puedo, pero si alguna se atreve les doy la técnica. Lo preguntaré por si alguna se anima.


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