Trabajadores del Hospital Comarcal de Los Pedroches han denunciado que el pasado 31 de julio los quirófanos de actividad programados se quedaron paralizados por no existir una cobertura suficiente de personal de enfermería de quirófano para poder operar. Según fuentes consultadas por este periódico, es día estaban disponibles y localizados diversos especialistas por lo que «había manos para operar», pero faltó la previsión de que hubiera personal de enfermería suficiente. 

Esos mismos trabajadores apuntan a que no se puede aludir a un contratiempo administrativo porque la falta de cobertura habría sido conocida tanto por la dirección de enfermería como por la dirección médica. Los profesionales consultados apuntan a que las listas de espera quirúrgica no descansan en verano por lo que cada jornada de quirófano perdida por falta de previsión organizativa es, en la práctica, una lista de espera que se alarga un poco más. 

Faltan traumatólogos y otorrinos, y se nota en la consulta

A este episodio puntual se suma un problema estructural que las fuentes sindicales llevan tiempo señalando: el déficit de especialistas de traumatología y otorrinolaringología en el Área Sanitaria Norte de Córdoba. La escasez de estos perfiles se traduce directamente en menos consultas, más demora diagnóstica y una atención de menor calidad para los pacientes de la zona norte, que quedan en clara desventaja frente a quienes pueden acceder a la red asistencial de la capital y el resto de la provincia, con mayor densidad de especialistas y de alternativas.

No es la primera vez que se pone el foco en la falta de plantilla del Hospital Valle de los Pedroches: el sindicato de enfermería SATSE ya denunció públicamente un déficit de más de treinta enfermeras y unas veinte técnicas en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE), alertando de que las ratios de pacientes por profesional «ponen en jaque la seguridad del paciente». 

Según se plantea desde distintos ámbitos profesionales, cuando el sistema forma a estudiantes de medicina y enfermería —una formación sufragada con impuestos públicos y con el esfuerzo personal de cada profesional— cabría esperar que esa inversión revirtiera, en primer término, en la cobertura de la sanidad pública. La percepción, denunciada por profesionales del sector, de que en la práctica ciertos perfiles acaban cubriendo antes necesidades de la sanidad privada que las urgencias de cobertura del sistema público. 

Para los denunciantes, a todo esto se suma un factor estructural que agrava cada uno de estos problemas: el aislamiento comunicativo de la zona norte de Córdoba. Quienes conocen el Hospital Valle de los Pedroches coinciden en describirlo como un centro humano, cercano, con un ambiente de trabajo en equipo que se echa en falta en hospitales de mayor tamaño. Pero ese capital humano se escapa: los profesionales llegan, se integran, y muchos acaban marchándose por la falta de una autovía que conecte con normalidad la comarca con el resto de la provincia y con Córdoba capital. No es un detalle menor: la dificultad de las comunicaciones lastra la capacidad de atraer y retener especialistas, alimentando precisamente el déficit de plantilla que está en el origen de episodios como el del 31 de julio. 

Peticiones 

Ante estas situaciones, los trabajadores consultados piden una investigación sobre las causas concretas de la paralización de quirófanos del 31 de julio y depuración de responsabilidades; un refuerzo real y estable de las plantillas de enfermería, traumatología y otorrinolaringología en el Área Sanitaria Norte de Córdoba; garantías de cobertura de las listas de espera quirúrgica durante todo el periodo estival, sin excepciones de calendario; un debate político serio sobre la recuperación de mecanismos, como el complemento de exclusividad, que prioricen y blinden de forma efectiva la dedicación a la sanidad pública; y una inversión en las infraestructuras de comunicación de la comarca como condición «para poder retener a los profesionales sanitarios que hoy llegan y se van».