El emprendimiento se ha convertido con los años en una pieza clave en la educación, más si este proceso se aborda con la Formación Profesional, tan pegada al mundo laboral. Con el emprendimiento como cuestión ineludible y a través de la colaboración entre centros educativos, el IES Los Pedroches ha liderado el proyecto Wool-Tech: servicios de valorización de lana, un semillero de emprendimiento diseñado para que el alumnado de la familia agraria constituya servicios técnicos de valorización de lana en origen.

La iniciativa ha reunido a estudiantes de ciclos formativos de Ganadería y de Administración y Finanzas, procedentes tanto del centro educativo de Los Pedroches como del IES Galileo Galilei de Córdoba. La colaboración entre ambos centros responde a los requisitos de una convocatoria financiada por la Junta de Andalucía que fomenta proyectos conjuntos de emprendimiento que impliquen a varios centros educativos de la provincia.

La primera etapa del proyecto consistió en una inmersión técnica en el mundo de la lana. Para ello, los alumnos recibieron formación impartida por profesionales directamente vinculados al sector, evitando que el aprendizaje se limitara a contenidos académicos tradicionales.

La cooperativa Dehesas Cordobesas, ubicada en Hinojosa del Duque, fue la encargada de ofrecer esta formación especializada para que el alumnado se acercara a cuestiones relacionadas con «las características de la lana merina, los factores que determinan su calidad, los problemas actuales del mercado, los canales de comercialización, los posibles usos industriales de la fibra o la evolución de los precios», según apunta Ignacio Monserrat, profesor del centro responsable de este proyecto.

Esta aproximación permitió a los jóvenes comprender la dimensión económica y productiva de un sector que muchos conocían únicamente desde la perspectiva familiar o local. La segunda parada de este proyecto ha estado orientada, de igual manera, a una experiencia práctica. «Diseñamos un viaje de inmersión profesional para que los estudiantes pudieran observar directamente cada una de las etapas que sigue la lana desde la explotación ganadera hasta su transformación industrial», explica Monserrat.

La primera parada tuvo lugar en Villanueva de la Serena (Badajoz), donde se encuentra Comercial Ovinos, una de las cooperativas de segundo grado más importantes de España en el ámbito lanero. Esta entidad concentra y clasifica gran parte de la producción de lana merina procedente de cooperativas de Andalucía y Extremadura. Allí los alumnos pudieron observar cómo llegan las lanas procedentes de decenas de explotaciones ganaderas y cómo se realiza el proceso de selección y clasificación según criterios de calidad. «Para muchos estudiantes fue la primera vez que comprendieron la importancia que tienen las prácticas realizadas en las explotaciones ganaderas sobre el valor final del producto», explica el profesor.

La tercera etapa del proyecto es la más innovadora porque conlleva el diseño de propuestas empresariales donde el alumnado «no estudia únicamente el problema, sino que plantea soluciones concretas desde una perspectiva emprendedora». Para Ignacio Monserrat, «el proyecto ha logrado uno de sus principales objetivos, que no es otro que acercar a los jóvenes a los retos reales de su profesión y estimular su capacidad para buscar soluciones innovadoras».