El CD Pozoblanco inició este lunes una nueva etapa. El conjunto blanquillo regresó al trabajo esta tarde a las 20:00 horas para comenzar a preparar la temporada 2026-27. Y lo hizo con renovación tras el verano de cambios, empezando por los despachos con la llegada de David García a la presidencia. El otro cambio está en el banquillo con Gaspar Gálvez afrontando una nueva etapa en su carrera de entrenador. El técnico ha sido recibido por el ex presidente, Sergio Galán, ya que el actual se encontraba de vacaciones, y se ha dirigido a sus nuevos jugadores indicándoles, como primera premisa, la necesidad de responder ante un club y una afición que se vuelca con el equipo. 

Los blanquillos mantienen buena parte de su columna vertebral gracias a las renovaciones del portero Sebas Cuevas y el centrocampista Alvarito, Ángel García, Fran Gómez, Javi Vargas, David García y Jerry, Juan Luna y Rafa Manosalva. Junto a ellos, el Pozoblanco ha reforzado prácticamente todas sus líneas con los fichajes del delantero Álvaro Gómez, el central Samuel Jiménez, el delantero Pedro Crespín ‘Pedrito’, el centrocampista Pepote, los laterales izquierdos David Muñoz y Adri Páez, el lateral derecho Marcos Núñez y el extremo Koke. En el primer día se vio también a prueba al delantero ex del Recreativo Belmezano y canterano de la casa blanquilla Luis Fernández. También se ejercitó Mulenga, ex del Sanluqueño, y del que faltan algunos flecos para que cierre su fichaje. 

Además, como es natural, a las órdenes de Gaspar Gálvez están un grupo de juveniles, como el portero Pedro Medel y los jugadores de campo Andrés Aláez, Alejandro López y Asier Caballero. Además, Carlos Sánchez, Davilillo, Álvaro Márquez  y Jesús Sánchez están haciendo la pretemporada tras terminar su etapa de juvenil, un grupo al que también se suma Juan Castillo como integrante de la Peña Los Leones. 

Un agosto condicionado por la Copa RFAF

Es un agosto en el que la preparación del equipo en lo que a partidos amistosos se refiere estará supeditada a la participación del Pozoblanco en la Copa RFAF, el calendario traerá el primer amistoso de la pretemporada el miércoles 12 , cuando el Pozoblanco reciba en el Estadio Nuestra Señora de Luna al Peñarroya-Pueblonuevo a partir de las 20:30 horas.

A continuación llegará el estreno en la Copa RFAF, competición en la que los blanquillos disputarán las semifinales frente al Conil CF. El encuentro de ida se jugará el domingo 16 a las 20:00 horas en el Nuestra Señora de Luna, mientras que la vuelta tendrá lugar el miércoles 19 en el José Antonio Pérez Ureba de Conil.

En función de su recorrido en ese torneo, el Pozoblanco completará su preparación con dos amistosos ya previstos en caso de no avanzar de ronda. El primero será el domingo 23, con visita al Atlético Porcuna de Juan Carlos Quero en el Estadio San Benito, y el segundo el sábado 29, nuevamente en casa, frente al CD Quintana, ambos con horario aún por confirmar. De superar la eliminatoria ante el Conil, esas fechas quedarían reservadas para las siguientes rondas de la Copa RFAF.

Una etapa ilusionante

Antes de su primera sesión de entrenamiento, Gaspar Gálvez reconoció que afronta esta nueva etapa «con mucha ilusión» desde el primer contacto con el presidente, David García. «Vengo a un gran club, con mucha solera en el mundo del fútbol. Tenemos por delante una competición muy bonita y muy exigente, y ahora toca trabajar para llegar en las mejores condiciones posibles al inicio de la temporada», afirmó.

Gálvez destacó que la plantilla mantiene una importante base del pasado curso, con jugadores como Jerry, Sebas o Manosalva a los que se han sumado ocho incorporaciones para reforzar el equipo. Además, varios futbolistas del juvenil y de los equipos de cantera realizarán la pretemporada con el primer equipo. «Son chicos con proyección de los que me han hablado muy bien. Aquí el puesto se gana en el campo y todos van a tener las mismas oportunidades durante estas semanas«, señaló.

Plantilla prácticamente cerrada

El entrenador explicó que, salvo una oportunidad de mercado de última hora, considera prácticamente cerrada la plantilla. El objetivo es disponer de entre 20 y 22 jugadores de campo, además de tres porteros, para contar con dos futbolistas por posición. «Es una categoría muy exigente y siempre aparecen lesiones o sanciones. Queremos estar bien cubiertos y creemos que lo estamos consiguiendo», indicó. En la primera sesión participaron prácticamente todos los jugadores previstos, con la única ausencia de Alvarito, que se ausentó por problemas laborales. 

Sobre el estilo de juego que pretende implantar, Gaspar Gálvez fue claro al definir la identidad que busca para el conjunto blanquillo. «Me gustan los equipos muy competitivos, dinámicos y con alegría. Quiero que el Pozoblanco sea un equipo reconocible, que tanto en casa como fuera transmita una identidad propia. Independientemente del dibujo táctico, quiero un equipo protagonista desde el primer minuto», aseguró. El técnico reconoció que trasladar esa idea al terreno de juego requiere tiempo y trabajo, aunque aseguró que será la línea sobre la que se construirá el equipo durante la pretemporada.

Preguntado por las aspiraciones del equipo en una temporada tan especial como la del centenario, Gálvez prefirió evitar fijar metas clasificatorias. «Hay que ser realistas. Es una categoría muy complicada, con clubes que manejan presupuestos muy altos, y confeccionar esta plantilla no ha sido sencillo. Tenemos un año muy bonito por delante, pero no creo que sea bueno marcar objetivos ahora. Debemos ir partido a partido, trabajando cada semana con ilusión y dejando que sea el fútbol el que nos diga dónde podemos estar», sentenció.