El Hospital Universitario Reina Sofía conmemora hoy, 10 de septiembre, el Día Mundial para la Prevención del Suicidio con una nueva campaña de sensibilización que se desarrollará en la red de centros que presta atención a la población de toda la provincia de Córdoba. La iniciativa forma parte del trabajo coordinado que desde hace varios años mantienen los dispositivos de Salud Mental con Atención Primaria, el Área Sanitaria Norte y el Distrito Sanitario Córdoba para mejorar la detección, valoración y seguimiento de las personas con conductas autolesivas o situaciones de riesgo, y no exclusivamente de casos de suicidio.

Esta visión conjunta permite compartir la información necesaria entre niveles asistenciales, establecer el grado de riesgo y facilitar que cada persona mantenga la continuidad de sus cuidados. Además, la detección de situaciones de menor gravedad tiene especial importancia desde el punto de vista preventivo, ya que permite que los profesionales lleguen antes a personas que atraviesan momentos de sufrimiento, las
acompañen y activen los recursos necesarios para tratar de evitar una evolución hacia situaciones de mayor riesgo o un daño más grave. Los equipos realizan, análisis periódicos de los casos y de su evolución para identificar necesidades y mejorar los circuitos asistenciales.

La campaña de este año pone especialmente el foco en la población masculina. Bajo el lema ‘Sentir no te hace débil. ¡No eres un robot!’, busca combatir el silencio y los estereotipos que pueden dificultar que los hombres expresen su malestar o pidan ayuda. La campaña anima a hablar con los profesionales sanitarios y recuerda también que cualquier persona que necesite apoyo puede contactar con la Línea 024 de atención a la conducta suicida, disponible para ofrecer escucha, orientación y apoyo. En caso de emergencia o de hecho consumado, se recomienda llamar inmediatamente al 112.

 

Con esta iniciativa, el Hospital Reina Sofía y los profesionales de los distintos niveles asistenciales vuelven a poner el acento en la prevención, la detección precoz y el acompañamiento continuado, con un mensaje dirigido a toda la sociedad: expresar el sufrimiento y pedir ayuda puede ser el primer paso para recibir atención y evitar un daño mayor.