El Pozoblanco afronta el penúltimo partido de liga visitando al Chiclana (domingo, 12:00 horas). La escuadra blanquilla tiene hecho el trabajo con respecto al descenso directo previsto, al estar seis puntos por encima del Tomares, decimoctavo, con el golaveraje ganado. Sin embargo, la posibilidad de un cuarto descenso está en la mente de varios equipos, incluido un Pozoblanco que, incluso sin sumar ante un rival directo, el Chiclana, podría ‘re-salvarse’ si el Sevilla C pierde su duelo también directo en Utrera o el Atlético Onubense en su difícil salida a Conil.

El técnico, Alberto Fernández, fue claro sobre la importancia del duelo pese a no haber nada en juego de forma directa. “Tenemos que sacar algo positivo para evitar posibles arrastres. Ellos también tienen hechos los deberes, pero lo suyo sería puntuar más para evitar posibles sorpresas”, dejando entrever que el equipo no quiere ningún susto de última hora.

Un cierre con buenas sensaciones

El rival es un Chiclana, décimo con 42 puntos, que, como el propio entrenador reconoce, ha competido a buen nivel durante toda la temporada. “Es un equipo que me gusta. Tiene jugadores que me convencen mucho y está dirigido por un entrenador sensacional”, dijo, destacando el potencial de un conjunto que, en su opinión, “ha merecido más a lo largo de la temporada, al igual que el Pozoblanco”.

Sin una total presión clasificatoria, el encuentro se presenta como una oportunidad para que ambos equipos muestren su mejor versión y cierren el campeonato con una imagen positiva. En ese sentido, el Pozoblanco quiere dar continuidad al trabajo realizado durante el curso y reflejarlo en el campo.

“Estamos con ganas de hacer un buen partido y acabar con las mejores sensaciones porque este equipo y estos jugadores lo merecen”, dijo un Alberto que pide un último esfuerzo para cerrar el año con una sonrisa y evitar cualquier contratiempo inesperado de última hora.