• El club responde asegurando que se sintió «ninguneado» durante todo el partido y señala una especial atención a cuestiones extradeportivas 

 

El partido que midió el pasado sábado al CD Pozoblanco con el Utrera se saldó con algo más que una derrota para los blanquillos. Y es que ya se conocen las sanciones impuestas al club por los incidentes registrados durante el choque en base al acta arbitral. Así, el Juez de Competición y Disciplina de Tercera Federación ha acordado sancionar a la entidad con 250 euros como responsable de incidentes de público de carácter grave con apercibimiento de clausura de las instalaciones deportivas en caso de reincidencia. 

El acta arbitral recogió «la participación de un número de aficionados locales que lanzaron al terreno de juego una botella de 1,5 litros medio llena de líquido y con tapón puesto, sin alcanzar a ningún participante, que provocó la suspensión temporal del encuentro, así como otra posterior acción de aficionados locales a la finalización del partido que lanzaron agua a los árbitros impactando en pecho y brazos de los mismos, y, por último, una acción de golpeo en la puerta del vestuario arbitral acompañado de gritos de insultos y amenazas por parte de varios jugadores locales». Por estos hechos se entiende la «existencia real de un riesgo evidente para la integridad los colegiados y futbolistas, así como una alteración considerable en el desarrollo del juego, por lo que los hechos han de ser considerados de forma objetiva como graves». 

El Juez de Competición también estipula que se considera al club local responsable y señala que «no consta adopción de medidas eficaces de prevención para evitarlas ni posteriores para mitigar su gravedad o identificar a los autores» de los hechos. Eso sí, se tiene en cuenta para la graduación de la sanción la actitud colaboradora del delegado y la ausencia de antecedentes de hechos similares en la actual temporada.

Además de esta sanciones, Juan Luna y Jesús Sánchez han sido castigados con dos partidos de suspensión cada uno de ellos y multa accesoria para el club por dirigirse a los árbitros, directivos o autoridades deportivas en términos o con actitudes injuriosas o de menosprecio. Además, Koke tendrá que cumplir un partido de sanción tras su expulsión. 

Respuesta de la entidad

Por su parte, el club ha emitido hoy jueves un comunicado en el que asegura haberse sentido «ninguneado» y donde reclama la misma «consideración y la misma responsabilidad” para todos los participantes. De esta forma, la entidad cuestiona el trato recibido durante el partido, al considerar que determinadas situaciones no tuvieron, a su juicio, la respuesta que merecían por parte del equipo arbitral.

La entidad pozoalbense señala que respeta «las decisiones que correspondan dentro del marco reglamentario», pero asegura que no puede compartir el trato recibido durante el encuentro. En este sentido, el club afirma haber tenido durante buena parte del partido «la sensación de estar siendo ninguneados y constantemente señalados», mientras que percibía «una especial atención hacia cuestiones extradeportivas» en lugar de centrarse exclusivamente en el desarrollo del juego.

El CD Pozoblanco también sostiene que se produjeron determinadas situaciones que, desde su perspectiva, eran «igualmente merecedoras de atención» y lamenta que no se haya producido ninguna consecuencia para el equipo arbitral. No obstante, el club quiere dejar claro que su intención no es «cuestionar la autoridad arbitral ni justificar nuestros propios errores». En el comunicado, la entidad reconoce que, cuando el CD Pozoblanco se equivoca, debe asumir sus responsabilidades, algo que asegura haber hecho siempre. La entidad pozoalbense reitera su malestar por lo sucedido el pasado domingo y considera que «el trato recibido no estuvo a la altura de lo que merece nuestra entidad».