• El responsable de Personal denunció internamente posibles irregularidades en el pago de nóminas a un joven que no había trabajado para el Ayuntamiento 

 

(Actualizado, 17:00 horas). Era un movimiento esperado en el seno del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Pozoblanco y ya se ha confirmado, el alcalde, Santiago Cabello, ha cesado su concejal de Personal, Gerardo Arévalo. En el aire se queda lo que ocurrirá ahora con el acta de concejal del que fuera número 3 en las listas del PP en las últimas municipales. El Ayuntamiento ha emitido una nota de prensa en la que no se da cuenta del futuro del concejal, que podría no dimitir de su cargo como tal ni tampoco de la persona que le sucederá en el cargo. 

En dicha nota, se comunica que el primer edil ha optado por hacer una «reestructuración de su equipo de gobierno», algo que ya anunció el pasado 29 de enero en una rueda de prensa. Los argumentos dados pasan por «abrir una nueva etapa de trabajo en este departamento, algo en lo que se viene trabajando en las últimas semanas y que traerá consigo una ampliación y reorganización del equipo humano». 

La nota continúa explicando que «la reorganización que afrontamos tiene el objetivo de mejorar las prestaciones en el área de Personal y de afrontar las diferentes necesidades que se nos plantean, por lo que debe de servir para superar con mayor solvencia las trabas y obstáculos que se nos ponen en el camino desde diversos frentes de forma constante y para demostrar a los pozoalbenses nuestra convicción de trabajar de forma generosa y cohesionada por un Pozoblanco mejor». 

Las causas del cese

Más allá de las explicaciones oficiales, lo cierto es que este es un movimiento que se esperaba desde que salieron a la luz las posibles irregularidades en el pago de nóminas a un joven que no había prestado servicios para el Ayuntamiento. El joven, además, es hijo de la secretaria personal del alcalde de la localidad, como se informó en su momento. El concejal de Personal denunció internamente esta situación con escritos dirigidos al primer edil para que se pusieran los mecanismos oportunos para que se solucionaran las posibles irregularidades e incluso instó al joven a devolver las nóminas percibidas.

Semanas después de que el caso saltara a la luz pública, Santiago Cabello ofreció una rueda de prensa en la que señaló al departamento, a su responsable y avisó de una reorganización del mismo, a pesar de que el caso es previo a la incorporación de Gerardo Arévalo como responsable del mismo. 

Desde entonces es conocida la nula relación de prácticamente la totalidad del equipo de gobierno con el concejal de Personal, algo que se reflejó en el pleno ordinario del mes de enero con una intervención donde Gerardo Arévalo defendió que «había actuado conforme a la ley» y mirando por el bien del Ayuntamiento. Una intervención que dejaba a las claras la discrepancias con el primer edil y sus compañeros de filas.