El escritor Francisco Onieva ha protagonizado la noticia literaria del día tras ser reconocido con el XXVI premio de poesía Jaime Gil de Biedma que viene siendo convocado por la Diputación de Segovia. El jurado, que ha emitido hoy su fallo, ha determinado que el premio recayera en dos obras, «El silencio de los peces», del madrileño Jacobo Llano, y «Vértices», de Francisco Onieva. El jurado, compuesto por miembros como Luis María Ansón o Emilio Lázaro, se ha descrito la obra de Onieva como «el libro de la emoción» tildándolo de un trabajo de «impecable factura». «Es un canto al amor y a las cosas sencillas, a las cosas más cotidianas», ha indicado el portavoz del jurado, Gonzalo Santoja.

Hoyaldia.com ha querido testar las sensaciones del escritor que ha reconocido sentirse aún «en una nube». Onieva ha relatado que «venía conduciendo y donde me he parado no había mucha cobertura, me han pasado con el presidente de la Diputación de Segovia y la verdad es que no se entendía muy bien por la falta de cobertura hasta que le he preguntado, dándolo por hecho, que si había conseguido el accésit porque era lo que pensaba. Ha sido entonces cuando me ha dicho que no, que era premio Jaime Gil de Biedma». «No me lo creía, no daba crédito», ha expuesto el escritor.

Aunque reconoce que aún está «en una nube», Onieva ha relatado que «es una satisfacción muy grande, un orgullo porque es un premio de referencia en el mundo de la poesía, con un jurado compuesto por diez componentes muy importantes y que tantos se pongan de acuerdo para valorar mi trabajo pues simplemente supone un sueño hecho realidad». Ahora, el escritor verá una de sus libros publicado por la editorial Visor, otro de sus anhelos y con el que se quita «una espinita», ya que «cuando gané el premio Cáceres en 2008 también se suponía que iba a publicar con esta editorial y no pudo ser, por lo que es importante para mí».

Respecto a «Vértices», la obra premiada, el escritor no ha dudado de describirla como «mi libro más completo, mi libro más personal, donde me he abierto a tumba abierta». «He intentado relacionar entre dos sensaciones, la que se abre con la paternidad, las incertidumbres y la construcción de una nueva identidad masculina, un tema poco tratado y relacionarlo con la incertidumbre de la creación literaria, la incertidumbre del escritor por conocerse mejor, teniendo claro que en mí converge esa dualidad», ha explicado. Una obra que «he tenido que dejar parada, reposar durante mucho tiempo para no caer en lo autobiográfico sin más y ahora mismo estoy muy contento porque este premio indica que el camino no es muy erróneo».

El premio

El jurado ha tenido que elegir los ganadores entre las catorce obras finalistas, que respondían a los siguientes lemas: Postales (88), Reverso de la noche (294), El silencio de los peces (381), La herrumbre en México (441), Revelaciones (1068), No hay memoria que lo guarde todo (801), Coser el agua (307), Amigo de lo ajeno (692), Pertinaz frilance (910),Los nudos del agua (751), Noches áticas (366), Versos perdidos (1.284), Vértices (789) y Satirológico (391).

Las 1.298 obras presentadas este año al galardón demuestran que, superadas las bodas de  plata, el Premio Gil de Biedma mira con optimismo al futuro como el premio más importante de poesía en lengua castellana. Aproximadamente la mitad de esos trabajos proceden de España y la otra mitad de Iberoamérica, entre los que hay de autores mexicanos, peruanos y argentinos, según explicó Santonja, tras la lectura de todos las obras, aunque no descartó que hubiera poemarios de otros países de Latinoamérica.

 

Los ganadores del Gil de Biedma han sido, hasta ahora, Luis Javier Moreno -recientemente fallecido-, José Pérez Olivares, Juan Carlos Pérez Mestre, Antonio Hernández, Santiago Sylvester, Concha García, Esperanza Ortega Martínez, Diego Jesús Jiménez, José Luis Puerto, Fernando Quiñones, José María Muñoz Quirós, José Viñals Correas, Miguel Florián Rábanos González, Clara Janés Nadal, Adolfo Alonso Ares, Jorge Urrutia, Manuel Vilas, José Luis Rey Cano, Juan Manuel González Gómez, Victoriano Cremer, Ricardo Bellveser, Carlos Aganzo, Miguel Albero Suárez, Javier Lorenzo Candel, Joaquín Pérez Azaustre, Fermín Herrero o Santiago Castelo.