Una de las principales ventajas de este sistema es su capacidad para trabajar de forma individualizada en cada uno de los cuatro cuartos de la ubre. El robot mide la producción de leche, detecta anomalías, como la presencia de sangre, y puede anticipar enfermedades como la mastitis, lo que facilita un seguimiento sanitario más preciso por parte de ganaderos y veterinarios.
Según Gálvez, la implantación de este tipo de tecnología no deja de crecer, impulsada en gran medida por la falta de mano de obra en el sector. «El ordeño es un trabajo exigente, constante y difícil de cubrir. Con el robot, el ganadero puede centrarse en la gestión de la explotación, evitando la carga física del ordeño», señaló. Además de mejorar la eficiencia del proceso, el ordeño robotizado permite optimizar el rendimiento. «No se trata solo de ahorrar tiempo, sino de hacer un ordeño más completo y preciso, lo que repercute directamente en la productividad», añadió Gálvez.
El sistema también incorpora soluciones avanzadas, como sensores capaces de analizar la progesterona en la leche para detectar el momento óptimo de inseminación o identificar posibles problemas reproductivos de forma temprana. Aunque Galicia y Asturias lideran su implantación debido a su alta densidad ganadera, estos sistemas están cada vez más presentes en otras comunidades como Andalucía, Castilla y León o Cataluña, así como en Portugal. Del mismo modo, es una tecnología que ya puede verse en explotaciones ganaderas de la comarca de Los Pedroches.
Lo novedoso de estos días de feria agroganadera es poder mostrar el funcionamiento en directo lo que supone un valor añadido. «Normalmente los ganaderos tienen que visitar explotaciones para verlo. Poder hacerlo aquí, en una feria, es algo novedoso y muy positivo», indica el responsable de la empresa.
Otro aspecto destacado es la adaptación al uso de esta tecnología. Aunque pueda parecer complejo en un primer momento, desde la empresa aseguran que las vacas se adaptan con rapidez al sistema, incluso en entornos con gran presencia de público, mientras que el mayor reto suele estar en el cambio de mentalidad del propio ganadero. «Las vacas se acostumbran antes que las personas. Somos nosotros los que tenemos que cambiar la forma de trabajar», explicó Gálvez, quien subrayó la importancia de que la tecnología se adapte a las necesidades de cada explotación y no al revés, mediante formación previa y un acompañamiento continuo tras la instalación.
La Feria Agroganadera de Los Pedroches cierra este domingo con la entrega de premios y reconocimientos y el balance que se espera que Confevap haga después de cuatro días de apertura.
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