Querida Luci:

Aquí me tienes otra vez. No me andaré con rodeos, he vuelto porque no puedo vivir sin ti. Ya está dicho. Regreso indiscutiblemente más viejo y te encuentro, querida Luci, muchísimo más joven que hace dos años. No sé si la culpa será de los efectos secundarios del Covid 19  o de que llevo desde el 17 de abril (Es la fecha de certificación oficial, antes de ese día lo presentíamos, pero…) acudiendo, garrafas en mano, a la cola de los camiones cisterna y lavándome con agua envenenada. (Al menos y garantizado: 249 días) 

No, no es el fragmento de una novela de ciencia ficción ni un relato visionario acerca de un apocalíptico fin de nuestro planeta. Esto ocurre, aunque no sea noticia, en una región de la vieja y democrática Europa. Un rinconcito de la (no me atrevo a poner adjetivo) España. Un lugar del norte de Andalucía sin mar ni Giralda. Dos comarcas cordobesas de habla andaluza sin seseo, que se esfuerzan en sobrevivir, como pueden, de sus recursos agroganaderos. Te hablo del Guadiato y de Los Pedroches, nombres propios y localizables, a poco que se desee, en cualquier mapa.

En realidad, en lugar de escribirte a ti, me hubiera gustado hacerlo a nuestros representantes políticos, pero ¿Quién soy yo para dirigirme a señoras y señores de tan elevado rango social? Tan importantes y (en su mayoría) tan jóvenes, que gobiernan (o se oponen a los que lo hacen) desde los sillones de sus ayuntamientos. Dueños, por derecho y por votos, de estos tiempos que transitamos. Quién soy yo, sino un don nadie, un pobre viejo, uno más de los viejos de estos envejecidos Pedroches que, sin catetos ni exacerbados nacionalismos, ama a su tierra.

Hay tiempos para los discursos, a imagen y semejanza de sus hermanos más importantes que, con alocuciones vacías que solo persiguen el autolucimiento y la humillación del contrario, nos ignoran desde la tribuna del parlamento. Hay tiempos para despachos, salones de plenos, presentaciones de libros y exposiciones y eventos varios. Hay tiempos para el tacticismo, para seguir las directrices de arriba, para el oportunismo político de siempre, para el trasnochado “Y tú más”. Hay tiempos para comportarse “como siempre se ha hecho”, como nos enseñaron los que estuvieron antes que nosotros…

Pero, queridos políticos jóvenes de mi tierra, no os equivoquéis. Estos tiempos de ahora en vuestros (nuestros) pueblos, son tiempos para la generosidad con el rival; para buscar con todo nuestro ahínco y capacidad lo que nos une y dejar las diferencias para otro momento; para sentarse y escuchar al oponente; para mezclar colores y obtener otros en los que prime el entendimiento; para la rebeldía contra todo aquel (sea quien sea) que nos quiera marcar el camino; para la imaginación y las fórmulas distintas a “lo de toda la vida”; para poner la cara por vuestra tierra, donde sea preciso, aunque os cueste alguna bofetada; para estar más cerca que nunca de vuestros vecinos y vecinas que os necesitan (no es un recurso retórico) a su lado, sin fotos ni postureos;…  y para llamar a otros jóvenes como vosotros a exigir todos juntos, agua potable para vuestra tierra.

Querida Luci: todo esto y mucho más les diría a nuestros políticos jóvenes de Los Pedroches, pero yo no soy nadie para ello, por eso te lo cuento a ti. Por eso y porque me duele el abandono y me entristecen las colas de garrafas sin explicaciones. Por eso y porque me asusta que haya que recurrir a medidas tan drásticas como una huelga de hambre, por parte de ciudadanos más comprometidos y valientes que yo, para que las administraciones se comprometan a dialogar. Por eso y porque A – Luci – no de que sigamos todos como si la cosa no fuera con nosotros, mientras se suma otro día a los que llevamos sin agua potable y se desploma la población y el tren no para y las carreteras… 

Tengo que dejarlo, me voy a la concentración para exigir agua potable y animar y aplaudir a quienes, hoy, han concluido su huelga de hambre. Que cada uno piense o argumente lo que le venga en gana, a mí me vas a encontrar esta noche a las ocho y media en la puerta del ayuntamiento y el viernes 29 a las siete, en la concentración que convoca la plataforma ciudadana “Unidos por el agua”. Allí nos vemos.

Siempre tuyo este don nadie.